Noticias en idioma armenio

¿Acuerdo secreto entre Putin y Aliev para el ingreso de Bakú a la OTSC?

Armenia puede ejercer su derecho a veto

Putin-AlievAidyn Mekhtiyev para Pravda.Ru.- Se sabe que Azerbaidján, una exrepública soviética en el sur del Cáucaso, pretende unirse a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC, un bloque militar de las antiguas repúblicas soviéticas). También se dijo que el presidente ruso, Vladimir Putin, y su par azerí, Ilham Aliev, supuestamente concluyeron un acuerdo secreto sobre el tema.

Según los términos del aparente acuerdo, Azerbaidján se uniría a la OTSC como observador, y Moscú utilizaría su influencia sobre Armenia para auxiliar a Bakú a recuperar el control sobre cinco de las siete áreas adyacentes a Nagorno-Karabagh. Actualmente esas regiones están custodiadas por tropas armenias.

Hay un detalle muy importante de la historia: los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Azerbaidján no desmintieron los reportes de los medios sobre la chance de que Bakú se una al OTSC. Khikmet Gajiyev, portavoz oficial del departamento, simplemente se negó a comentar la información. Como es sabido, la frase “sin comentarios” en el lenguaje diplomático con frecuencia significa que la información sea probablemente fiel, pero los funcionarios optan por no comentar sobre el tema.

“En este momento, no tenemos comentarios adicionales sobre este asunto”, dijo Gajiyev en una conferencia de prensa en Bakú, la capital azerí. Además, el funcionario dijo que Armenia no podría vetar la membresía de Azerbaidján en la organización. “Armenia no es el único miembro de la OTSC, hay otros miembros en esta organización”, afirmó el diplomático azerbaijano.

Mientras tanto, Ereván no oculta su preocupación sobre el posible ingreso de Azerbaidján en la OTSC. La portavoz interina del Ministerio de Relaciones Exteriores de Armenia, Anna Naghdalyan, dijo: “La posibilidad de que Azerbaidján se una al OTSC se debate a nivel de la comunidad de expertos, pero la posición oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores es la siguiente: Armenia utilizará su derecho a veto”.

La reunión entre el presidente ruso Vladimir Putin y el líder azerí Ilham Aliev, que se celebró el pasado sábado 1° de septiembre en Sochi, añadió más combustible al fuego. Ese encuentro fue a solas, por lo que nadie sabe qué es lo que ambos presidentes conversaron a puertas cerradas.

Sin embargo, quedó claro en la declaración que Aliev hizo justo después de la reunión que uno de los temas principales de la reunión era el problema del conflicto de Nagorno-Karabagh. El jefe de estado de Azerbaidján reiteró que las tropas armenias deberían abandonar las siete regiones adyacentes al enclave en disputa.

Aún no está claro si Vladimir Putin acordó ayudar a Azerbaidján a recuperar el control de esas áreas. Sin embargo, es posible que Putin y Aliev concluyan el trato de ingreso a la OTSC con el condimento del intercambio por las áreas reclamadas por Bakú.

Pronto podremos presenciar un momento histórico, cuando Azerbaidján se una al OTSC como observador, y Armenia no ponga obstáculos bajo la presión de Moscú para devolver cinco de los siete departamentos ocupados. El problema, sin embargo, es que la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva no contempla una entidad como “país observador en la organización”, aunque no será muy difícil implantar dicho mecanismo.

Azerbaidján, al ser miembro del Movimiento No Alineado internacional, como Turkmenistán y Uzbekistán, se posiciona como un país que se adhiere a un estatus neutral. En otras palabras, el país se niega a ingresar a los bloques militares, incluida la OTAN, y excluye el despliegue de bases militares extranjeras, incluidas las rusas, en su territorio.

La OTSC es una organización puramente militar. Si Bakú se une a la organización, incluso como observador, significaría que el país violará su política de neutralidad en política exterior regional.

Azerbaidján también solicitó unirse a otra asociación regional: la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). Bakú ya recibió el estatus de “país socio para el diálogo” en esta iniciativa. Aunque la OCS, a diferencia de la OTSC, no es una organización militar, su membresía es contraria al concepto de política exterior neutral del país. A la luz del actual agravamiento de las relaciones con Washington, la OCS se está convirtiendo en una estructura de contrapeso a la política exterior ofensiva de los Estados Unidos.

En pocas palabras, el mensaje de Moscú a Armenia es simple: si Ereván continúa su política de acercamiento con la OTAN, el Kremlin reforzará su actitud sobre Armenia y, posiblemente, vuelva a examinar la cuestión para “obligarle” a devolver algunos de los territorios adyacentes a Nagorno Karabagh a Azerbaidján.

Tags

Argentina
Arménia y Diáspora