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Aumenta la tensión política con Bielorrusia

¿Nuevo frente de conflicto para Armenia?

Pashinian-LukashenkoEreván (RFE/RL).- La disputa diplomática entre Armenia y Bielorrusia se intensificó durante el fin de semana luego de que el primer ministro Nigol Pashinian condenara al jefe de estado bielorruso Alexander Lukashenko por cuestionar el rol de Ereván en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) en una reunión con un alto funcionario azerí.

Pashinian también criticó al presidente de Kazajstán, Nursultán Nazarbayev, quien apoya abiertamente los esfuerzos de Lukashenko por instalar un nuevo secretario general bielorruso de la alianza de defensa liderada por Rusia. El jefe anterior de la OTSC, Yuri Khachaturov, de Armenia, se vio obligado a renunciar a principios de este mes después de haber sido acusado por las autoridades armenias responsable de la sangrienta represión de 2008 contra manifestantes opositores en Ereván.

Khachaturov fue nombrado secretario general en 2017 después de que Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán acordaran que sus representantes se turnarían para presidir la OTSC. Su mandato de tres años expiraba en 2020.

Luego del retiro del militar armenio, el gobierno intenta instalar otro representante en su lugar para completar su mandato. Sin embargo, Lukashenko y Nazarbayev se opusieron a ello en la cumbre del 8 de noviembre de la OTSC celebrada en la capital kazaja, Astana. Exigen que sea un representante de Bielorrusia quien reemplace a Khachaturov.

Al no arribarse a un acuerdo, los líderes de la organización postergaron la decisión hasta la próxima cumbre que tendrá lugar el 6 de diciembre.

En tanto, y tal vez respondiendo a una estrategia, Lukashenko reafirmó su postura en público a un diplomático de elevado rango de Azerbaidján, país enfrentado a Armenia y que además no pertenece a la OTSC. Esa circunstancia provocó enojos en Ereván porque tanto políticos como analistas coincidieron en que se trató de una grave provocación, habida cuenta de la proclamada amistad del líder bielorruso con Ilham Aliev. Este último comenzó una visita oficial a Minsk el lunes 19 de noviembre.

“Sería la misma situación si invitara al embajador de un país extranjero no afiliado a la OTSC y le informara sobre una reunión de ese organismo celebrada en sesión cerrada”, dijo Pashinian a los periodistas el viernes 16 por la noche. “Si la reunión se lleva a cabo a puertas cerradas, significa que es una discusión confidencial entre los aliados. Me sorprende que alguien que ha sido jefe de estado durante treinta o no sé cuántos años pueda actuar así”, dijo. “Ciertamente exigiré explicaciones al presidente de Bielorrusia y no solo a ese país”, agregó, refiriéndose a Nazarbayev de Kazajstán. El premier también dijo que discutió el asunto con el presidente ruso Vladimir Putin en una llamada telefónica ese mismo día.

En respuesta a las declaraciones de Pashinian, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bielorrusia dijo que el premier armenio parece considerarse un “fiscal internacional facultado para castigar y perdonar” a los líderes extranjeros. “Al parecer, Pashinian aún no se ha dado cuenta de que las reglas de la llamada política de la calle no son aceptables en la política internacional”, dijo el vocero en una mordaz referencia al hecho de que el premier armenio llegara al poder en mayo en una ola de protestas callejeras organizadas por él mismo.

En la cumbre de Astana Putin había propuesto como solución alternativa impulsar al actual secretario en funciones, el ruso Valery Semerikov, a mantener su puesto hasta 2020.

Moscú reaccionó con enojo cuando las autoridades armenias dispusieron el arresto a Khachaturov y al expresidente Robert Kocharian en julio pasado. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, denunció entonces el proceso penal por motivos políticos. Y un funcionario del Kremlin dijo que el caso criminal contra el entonces secretario general de la OTSC había asestado un “colosal golpe a la imagen de toda la organización”.

Lukashenko ya provocó una amarga pelea diplomática con Ereván a principios de 2017 después de ordenar a sus autoridades policiales que arrestaran y entregaran a Azerbaidján a un bloguero ruso-israelí que había visitado repetidamente Nagorno-Karabagh sin el “permiso” de Bakú. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Armenia condenó la medida e implícitamente calificó a Minsk como una “dictadura”. En su momento, los legisladores armenios lanzaron ataques muy severos contra Lukashenko.

Bielorrusia es un importante proveedor de armas para Azerbaidján. A principios de año entregó una partida de misiles Polonez que poseen un alcance de tiro de doscientos kilómetros.

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