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Carlos Madrigal, un valiente misionero español en Turquía

Iglesia Evangélica Congregacional Armenia

evangelicosEn el 1998, viajé a Estambul para visitar a un pastor armenio al que apoyábamos en su trabajo evangélico..  Cuando me encontré con él me dijo: “Este domingo te voy a llevar a la iglesia de un misionero español.  Podrás entenderte bien con él porque habla tu mismo idioma”.

Allá fuimos el domingo en la mañana.  Cruzamos el Bósforo en un barco, luego tomamos dos colectivos y llegamos al pequeño salón que funciona como “Iglesia Protestante”.

Saludamos al joven misionero Carlos Madrigal y a su esposa Rosemary.  Me invitó a dar el mensaje en ese culto donde había una concurrencia de unas 30 personas;  Entre ellos había jóvenes y gente adulta. Nos encontramos por segunda vez en el año 2003 con el misionero Madrigal en un Congreso para latinos realizado en un balneario llamado Kushadasí, cerca de Éfeso a l00 kms. de Izmir; todos ellos interesados en que el Evangelio sea nuevamente predicado en aquellas tierras, donde el apóstol Pablo había evangelizado personalmente, y también se habían fundado las iglesias mencionadas en el libro de Apocalipsis, relatados por el apóstol Juan.

Después del Congreso tuve la oportunidad de charlar con él casi toda la noche, mientras retornábamos a Estambul en un bus, con un viaje de 12 horas. Madrigal me mostró en su computadora algunas fotos del trabajo realizado. Habían comprado un edificio antiguo y él mismo había proyectado las reformas necesarias para que funcionara como templo. “¿Cómo fue eso?”, le pregunté sabiendo que estaba prohibido construir templos nuevos en Turquía. Me contestó: “Yo tampoco lo sé, pero Dios nos ayudó en todo y el templo comenzó a funcionar. Los informativos anunciaron la apertura del primer templo protestante turco. Asistieron muchos reporteros de los medios para cubrir la inauguración, algo nunca visto en Turquía.”

Han pasado ya casi 20 años desde aquel primer encuentro. En los años siguientes ellos han tenido que estudiar bien el idioma turco, soportar amenazas de gente fanática y el lanzamiento de bombas molotov contra sus templos.

Pero los Madrigal actuaron con mucha sabiduría. Lo primero que hicieron fue comenzar constituyendo una Fundación, cuyo presidente era un turco convertido al cristianismo. De allí en más, esa Fundación tuvo el derecho legal de abrir iglesias, ya que la constitución turca garantiza la libertad de cultos. Es más, la Intendencia les prestó su Salón de Actos hace unos pocos años atrás, con capacidad para mil personas; allí tuvieron un culto de Navidad abarrotado de gente y otro culto al aire libre en una plaza con 3.000 asistentes

Hoy Carlos Madrigal ejerce oficialmente como Pastor Fundador en la Iglesia Protestante de Estambul registrada bajo la fundación del mismo nombre (FIPE); primera y de momento la única iglesia evangélica “no étnica” reconocida oficialmente por la República de Turquía. (Ver en:www.fipestambul.org). “No étnica”, esto es, que no procede de las minorías étnicas cristianas tales como griegos, armenios o siríacos, sino que sus miembros mayormente son turcos de un trasfondo musulmán convertidos a  la fe cristiana.

Tiene 14 libros publicados en turco sobre temas evangelísticos, devocionales, doctrinales, exegéticos y apologéticos. Gracias a sus libros y a su ministerio en la fundación, es invitado asiduo en programas de debate o tertulia, en diversos canales nacionales de la televisión turca, donde tiene ocasión de dar amplio testimonio de la fe cristiana.

carlos-madrigal-tv-turcaHoy con el nuevo régimen de emergencia en Turquía, hay mucha presión sobre las iglesias y los obreros extranjeros. Algunos misioneros que salen del país por diversos motivos, cuando vuelven, allí mismo en el Aeropuerto les prohíben su ingreso al país y los envían a sus países de origen.

Por otra parte, hay muchas personas turcas que, decepcionadas del islam, se están interesando cada vez más en el Evangelio y la fe cristiana. Porque la paz y esperanza que cada persona anhela tener, la encuentra solamente en Cristo Jesús.

El mismo dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy, no como el mundo la da yo os la doy.” La paz de Cristo y la vida eterna es para todo aquel que le acepta en su vida. 

En la última visita a Turquía asistimos con mi esposa, un domingo en la mañana, al culto de la Iglesia Central de los Madrigal. El que tuvo a cargo el mensaje de la Palabra era un Pastor turco.

Al finalizar el culto, cuando lo fuimos a saludar nos dijo: “Nosotros los turcos tenemos una gran deuda con los armenios; tenemos que reconocer el genocidio y pedir perdón.  Hay grandes tinieblas espirituales sobre Turquía, y hasta que no reconozcamos y pidamos perdón, esas tinieblas van a continuar envolviendo nuestro país.”

Esto es lo que hace el poder transformador del Evangelio. Cambia a las personas dándoles una nueva vida en Cristo.

Como dice la Biblia: “El que está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, y he aquí todas son hechas nuevas

 

Pablo Chadarevian

Director del Ministerio Misionero “Maná”

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