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Cómo se manipulan los medios de comunicación a través del lobby azerí

Esclarecedora nota

sasounian-notaDurante años, han aparecido docenas de artículos en medios estadounidenses, israelíes y europeos que elogian a Azerbaidján y critican severamente a Armenia. La mayoría son escritos por personas que no son de este origen, pero que son contratadas por el gobierno azerí.

Casey Michel es uno de los hombres que tuvo el coraje de exponer esta estafa en un extenso artículo titulado “La manipulación de Azerbaidján de los medios de comunicación”. Mediante una larga investigación, vinculó a varios de estos autores proazeríes con las bien financiadas actividades lobistas del país islámico.

“Es un intento de lavar su imagen dictatorial. El gobierno autocrático de Ilham Aliev ha cooptado una serie de voceros y periodistas, abusando del lobby en suelo extranjero”, escribe Michel en la nota.

Algunas de estas plumas contratadas alaban a Azerbaidján y engañan al público actuando como si fueran terceros no involucrados que hacen evaluaciones objetivas de la situación de dicho país, cuando en realidad son financiados por el gobierno o por la empresa estatal de energía SOCAR.

Uno de los ejemplos que resalta el artículo es el del excongresista Dan Burton, quien fue pagado para servir como jefe de la organización Alianza Americana Azerbaijana, que escribió al menos dos notas de opinión en el Washington Times y Daily Caller sobre el ‘maravilloso’ país que es Azerbaidján, pero nunca aclaró que era un artículo costeado por Bakú. Por fortuna, el legislador dejó su trabajo cuando dejaron de pagarle por estas tareas.

Además, Michel menciona a Jason Katz como el publicitario proazerí más prolífico. Fundador de The Tool Shed Group, una firma de lobby norteamericana financiada por este país del sur caucásico, escribió una serie de artículos en el Huffington Post en alabanza de su “democracia”, afirmando que el país era “una sociedad progresista, cosmopolita, abierta, secular y orientada hacia Occidente”.

El mismo Katz reveló inicialmente en estos artículos que era un “asesor de la República de Azerbaidján”, pero poco tiempo después volvió a ocultar la naturaleza de este vínculo. Desde fines de 2013, el periodista ha escrito varios textos en favor del régimen Aliev, afirmando en uno de ellos que “Estados Unidos puede aprender mucho de una nación como Azerbaidján”. También escribió un escandaloso artículo en National Review a principios de 2014,  en el que iguala al gobierno armenio con talibanes. Cabe destacar que en ninguna de las notas firmadas por él, se menciona que su empresa era solventada por la república que él tanto elogiaba.

Michel hizo todo lo posible para exponer a Katz, poniéndose en contacto con los medios e informando las tareas de lobby del mismo en nombre de Azerbaidán. En respuesta a esto, varios de estos periódicos publicaron  notas aclaratorias indicando la relación del autor con este último país.

Por ejemplo, el National Review, después de escuchar a Michel, puso un nuevo agregado bajo el nombre de Katz, revelando que este es consultor para estados extranjeros, “incluyendo el gobierno de Bakú”. The Hill hizo algo similar revelando que “Katz es empleado para proporcionar asesoramiento estratégico a Azerbaidján”.

Estas publicaciones no solo engañan a los lectores estadounidenses, sino que también causa más daño cuando las mismas son levantadas por la prensa azerí como prueba de la alta estima que tienen los norteamericanos con Azerbaidján.

Cambiando las tácticas, Mallory Moss, esposa de Katz, comenzó a escribir artículos anti armenios de un tinte similar sobre el conflicto de Artsaj a mediados de 2014. Ella redactó uno para Capitol Weekly y dos para The Hill, bajo la identidad falsa de una supuesta enfermera. Sin embargo, Michel descubrió que la mujer ingresaba con su nombre en el sitio web BakuWoman.com, el cual estaba registrado por Jason Katz y a la vez se indicaba a la empresa The Tool Shed Group como referencia. Cuando Michel informó a The Hill sobre la asociación de Mallory Moss con Jason Katz y The Tool Shed Group, el medio agregó una nota de edición bajo su artículo que decía: “Una empresa que es pagada para proporcionar asesoramiento estratégico a Azerbaidján presentó esta nota”.

Por último, Michel menciona el caso de la profesora Brenda Shaffer, la que había escrito artículos favorables al régimen Aliev para el New York Times y el Washington Post. En ambos casos, no había mencionado que era consejera o consultora de la empresa estatal petrolera de Azerbaidján, SOCAR. Sin embargo, más tarde, ambos periódicos publicaron una nota de editor exponiendo la relación financiera entre la autora y la compañía.

Hay muchos otros que son contratados por Azerbaidján para escribir notas propagandísticas en medios de comunicación occidentales en nombre de la “cleptocracia del Caspio”, como el mismo Michel describe el país. 

Harout Sassounian

California Courier

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