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“El pueblo venció porque tuvo como su esforzado líder a Aram Manukian”, dijo el premier Pashinian en Sardarabad

Centenario de la creación de la Primera República

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Ereván (Diario ARMENIA).- Decenas de miles de armenios, entre ellos integrantes de las delegaciones de la FRA-Tashnagtsutiún de Argentina, Uruguay y Brasil; confluyeron en el Memorial dedicado a la batalla de Sardarabad que decidió la suerte del país, impulsando la creación de su Primera República. Ubicado a unos cuarenta kilómetros de Ereván, el colosal monumento atrajo a todos los armenios que en una suerte de peregrinación concurrieron a presenciar el acto oficial que fue encabezado por el primer ministro Nigol Pashinian a quien acompañaron el presidente de la República de Armenia, Armén Sarkissian, el jefe de estado de Artsaj, Bako Sahakian y el Catolicós de Todos los Armenios Karekín II.

Luego de la bendición del Catolicós Karekín II, Pashinian y los demás mandatarios colocaron sendas ofrendas florales como homenaje a los héroes de Sardarabad y las batallas de Pash Aparán y Gharakilissé, denominadas como “la victoria del siglo”. Luego los citados funcionarios y los invitados especiales se ubicaron en las gradas especialmente dispuestas en el amplio playón del Monumento desde donde acompañados por el ministro de Defensa armenio David Tonoyan, presenciaron primero, una exhibición de artes marciales a cargo de unidades militares especiales y más tarde la parada castrense de la que participaron unidades del Ejército de la República de Armenia.

Mensaje del primer ministro Nigol Pashinian

“Exactamente hace cien años, el 28 de Mayo de 1918, tuvo lugar un evento sin precedentes en la historia del pueblo armenio. Por vez primera se estableció un estado donde el poder no pertenecía a un rey o a un príncipe, sino que fue potestad del pueblo, de sus ciudadanos y es por ello que ese estado se llama República de Armenia.

Por primera vez en su historia, el pueblo armenio no fue súbdito, sino ciudadano; no fue sirviente sino su propio dueño. Y ése fue un monumental cambio. Por supuesto, en una primera instancia fue solo un cambio de estatus legal, pero ese nuevo estado de cosas no fue un regalo que recibió el pueblo armenio, sino que fue obtenido con su propia sangre y sudor. Sardarabad, Pash Aparán y Gharakilissé fueron memorables victorias de su historia al derrotar al ejército turco y la gloria y honor de esos éxitos se corporizaron en la Primera República de Armenia.

La historia de estas heroicas batallas es increíble. Cómo, ¿cómo podrían esos hombres y mujeres sobrevivientes del genocidio y al borde mismo de la destrucción haber derrotado el ejército turco. ¿Existieron condiciones socioeconómicas y político-militares previas para alcanzar ese objetivo? No, en absoluto. Desde el punto de vista del pragmatismo y el frío cálculo, los armenios no teníamos ninguna posibilidad de vencer. El pueblo se impuso por primera vez en sus últimos cuatro siglos de historia porque tuvo confianza en sí mismo. Los armenios vencieron porque comprendieron que tener un estado era la única garantía de su identidad y dignidad nacional. Ganaron porque supieron que eran capaces de defender sus derechos, su seguridad, su futuro…

El pueblo venció porque tuvo como su esforzado líder a Aram Manukian, que no estaba dispuesto a servirse del poder y disfrutar del mismo, sino por el contrario estaba preparado para luchar por el bien de su propio pueblo hasta los últimos segundos de su vida. El pueblo venció porque tuvo comandantes como Nazarbekian, Tro, Silikian, Daniel Bek Pirumian y tantos otros. Los armenios ganamos porque decidimos ganar. La gente triunfó y desde entonces venció cada vez que creyó en sus fuerzas, en su inteligencia, en su poder. Respetando su pasado, construyó su futuro.

Queridos amigos, ésta es la fórmula para la victoria de nuestro pueblo y venceremos toda vez que decidamos hacerlo, cuando ponemos nuestras esperanzas en nuestra fuerza y no sobre otras personas… Venceremos cuando enfrentemos nuestras dificultades, cuando amemos sin límites a nuestra patria y el uno al otro. Lo haremos cuando no tratemos de sobreponer nuestros intereses a los del pueblo, y cuando cada ciudadano se dé cuenta que es el propietario de su propio país y no un simple plebeyo…

De esta misma manera, cien años después de la Batalla de Sardarabad, en abril-mayo de 2018 el pueblo armenio consiguió una nueva y gloriosa victoria. Un logro alcanzado una vez más por creer en sus propias condiciones. Ese triunfo fue igualmente improbable, muchos todavía se preguntan qué y cómo sucedieron los hechos. La respuesta es que, nuevamente el pueblo confió en sus hermanos y puso su fuerza y confianza en el futuro. Los armenios vencieron porque por sus venas corre la sangre de Sardarabad y Pash Aparán, fluye la sangre de héroes como Aram Manukian, Nazarbekian, Tro, Silikian, Daniel Bek Pirumian y tantos más…

Querido pueblo, la Primera República apenas tuvo dos años de vida. Pero gracias a sus padres fundadores del nuevo estado, la República de Armenia fue incluida como tal en el contexto de la Unión Soviética. Y gracias a esa instancia también fue que luego pudo establecer su Tercera República tras abandonar la Unión Soviética…

Y hoy, la Nación armenia, el ciudadano armenio, festejan el Centenario de la Primera República. Y la Nación y su pueblo viven en estos momentos una de las páginas más esplendorosas de su historia ciudadana cuando se establece el poder irreconciliable del pueblo.

Nunca más… nunca más, alguien se atreverá a imponer su voluntad a las personas, ni humillar a a su compatriota buscando comprar su voto. Ya no existirán la coacción o la imposición de la voluntad de los gobernantes por cualquier otro medio administrativo.

Cualquier intento de perturbar el renacimiento de la nación armenia, cualquier tentativa de sabotear el optimismo y las esperanzas de la gente mediante la corrupción y las malas prácticas se enfrentará a la estricta aplicación de las leyes. El victorioso ciudadano armenio jamás permitirá la pérdida de su condición de estado, de su soberanía y derechos. Tampoco admitirá que su fe y optimismo sean motivo de embate alguno.

 

La República de Armenia debe ser perenne en este mundo, la bandera armenia debe flamear sin cesar, simbolizando nuestro espíritu y orgullo, nuestra libertad y soberanía. Tenemos hoy una histórica y sin precedentes oportunidad para convertirnos en los sanadores de los sufrimientos de nuestro milenario pueblo haciendo posibles sus sueños. Y esta moderna generación, al igual como lo fueron los padres fundadores de la Primera República y los héroes de Sardarabad y Pash Aparán, debe ser la heredera que deberá hacerse cargo y asumir esta histórica misión.

Entonces,

Viva el Mayo victorioso del pueblo armenio,

Vivan los héroes de Sardarabad, Pash Aparán y Gharakilissé,

Vivan los padres fundadores de la Primera República,

Viva la libertad,

Viva la República de Artsaj,

Viva la República de Armenia,

Vivamos nosotros y nuestros hijos que viven y seguirán viviendo en nuestra amada, libre y feliz Armenia.

 

Querido pueblo, queridos soldados, los felicito en ocasión del Centenario de la República de Armenia y los Héroes de Mayo.

Gloria a la República de Armenia,

Gloria a las Fuerzas Armadas de Armenia.

¡Hurra!

 

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