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Horacio Terzian: “Todos juntos para mirar con afecto el pasado, pero con optimismo el futuro”

Palabras del presidente de la filial Buenos Aires en el acto de celebración del 90° aniversario de Homenetmen

UGA-Horacio“Dicen que las grandes obras las sueñan los genios locos, las ejecutan los luchadores natos, las disfrutan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos” Tratemos,  por un momento,  de situarnos en esos terribles años que vivía el pueblo armenio, 1914-1915-1918…. Y un genocidio que determinaba un antes y un después en la vida de todo ser armenio. Un genocidio, que marcaba a fuego el destino de toda una Nación. La barbarie turca, dejaba a su paso más de un millón y medio de víctimas, y decenas de niños y jóvenes despojados de su hogar, huérfanos de su familia y sin rumbo en la vida.  Y es ahí, en esos años trágicos,  a través de un grupo de soñadores y respondiendo a una necesidad imperiosa, donde comienza nuestra historia, la historia de una gran organización como lo es Homenetmen. El ieghpair Shavarsh Krissian, uno de esos locos soñadores, fue muerto en la trágica noche de aquel 24 de Abril de 1915, pero su visión y legado, fue tomado por otros grupos de idealistas que lo plasmaron en realidad.

De esa forma, en el año 1918, nace Hai Marmnagrtagan Entanur Miutiún, Homenetmen, con un objetivo preciso, brindar contención física y emocional a miles de niños y jóvenes absolutamente desamparados; educarlos,  formarlos como personas de bien, y leales a su Patria.  La gravedad de los tiempos vividos hizo que, al instante, estos ieghpair se pusieran manos a la obra, postergando los formalismos y la conformación directiva  para otros tiempos. De esa forma, los dirigentes de Homenetmen comenzaron a brindar atención y cuidado a los huérfanos, así como a colaborar con el ejército y con las necesidades del gobierno de Armenia.  Tenían un objetivo claro y preciso:

Preparar jóvenes fuertes y ciudadanos ejemplares con gran virtud intelectual y espiritual.

Mientras tanto, continuaban las caravanas al desierto, y los centenares de miles de armenios que lograban sobrevivir a ese horror, entre ellos nuestros padres, abuelos y bisabuelos, se fueron dispersando a lo largo y ancho de todo el mundo, donde podían, donde les dictaba el destino, donde los dejaba aquel barco al cual lograban subir, pero desconociendo a que puerto arribaría… Pero a medida que los sobrevivientes del genocidio fueron restableciendo sus vidas en aquellos países que supieron abrir sus puertas, cobijándolos, de la misma forma la semilla sembrada por el ieghpair Shavarsh Krissian se fue multiplicando, y nuevas sedes de Homenetmen se fueron formando y multiplicando, año a año. Hoy, en la víspera del centenario de su fundación, esta organización ya cuenta con 105 sedes en todo el mundo. Uno de los países que tendió sus brazos a los refugiados armenios fue la República Argentina.

Fue aquí donde nuestros abuelos, en cierta forma, pudieron reconstruir sus vidas, sus hogares, y encontrar la paz que lamentablemente no pudieron encontraron en sus tierras natales. Fue aquí también, donde formaron una pequeña nueva armenia, básicamente a través de la creación de iglesias, escuelas, clubes, y demás organizaciones; como una forma de amparo, y de resguardo de nuestra cultura y tradiciones.Nuestra historia se remonta al año 1927, a través de la iniciativa de don Tateós Medzadourian, quien alienta la idea de formar Homenetmen en la ciudad de Buenos Aires. Acompañado por los ieghpair Garo Kalikian, José Arslanian, Valentín Artinian, Gregorio Asdourian, Manug Arslanian y  Abraham Mazlumian, el 11  de septiembre de 1927 se funda la Unión General Armenia de Cultura Física – Homenetmen filial Buenos Aires, siendo, de las primeras filiales de todo el mundo.

UGA-PublicoDurante los primeros años, fue sede de Homenetmen una habitación, junto a un patio, alquilados a tal efecto en una modesta casa del barrio de Villa Crespo. Posteriormente, se realizarían actividades en un espacio cedido por la Institución Administrativa de la Iglesia Armenia en el barrio de Palermo. Ante el crecimiento de la masa societaria y de las actividades desarrolladas, y tras un breve paso por otra sede en el barrio de Palermo, en el año 1937 Homenetmen muda su sede al barrio de Olivos, campo de deportes de la firma Bakirdjian SA, quienes alquilaron parte de sus instalaciones para desarrollar tanto las actividades deportivas como sociales. Lamentablemente el entusiasmo duraría poco tiempo, ya que en el año 1939, las instalaciones, fueron devastadas por la crecida del Rio de la Plata. Se perdió absolutamente todo. Había que comenzar de nuevo.

Pero la convicción de sus dirigentes hizo que no se bajaran los brazos. Homenetmen debía continuar con su vida social comunitaria. Y así fue. Comenzaron las gestiones para la adquisición de un nuevo predio,  hasta encontrar el terreno a pocas cuadras de la estación Ramos Mejía.

La estructura de Homenetmen fue creciendo año tras año. Gracias a la generosidad de muchas familias allegadas a la institución, se fueron adquiriendo terrenos linderos. Con el devenir de los años, se fueron construyendo los espacios sociales, deportivos, el natatorio, las canchas de tenis, la de futbol y el mini estadio, de la misma forma que el área de escoutismo.

Bien sabemos que en este país, no  fácil sostener una organización sin fines de lucro. No lo es ahora, pero tampoco lo fue para nuestros abuelos. Tomemos conciencia que ellos hicieron la parte más difícil. Cuando aún lloraban a sus difuntos y  debían restablecerse en un nuevo país, sin idioma y con escasos recursos, supieron visualizar las prioridades y jamás perdieron de vista su norte. Prevaleció el compromiso y desarrollo comunitario, por sobre el individual, lo que llamamos, HAI VOKI.

Es difícil tomar dimensión, pero 90 años tiene mucha significancia, y hubo mucha gente protagonista, algunos visibles, otro no tanto, pero todos eslabones indispensables para formar una gran organización.

Quiero aprovechar este momento para agradecerle a ellos, quienes tuvieron la visión y el arrojo,    pero junto a ellos,  a todas las personas que hicieron posible esta gran institución, para que podamos disfrutarla en familia como lo hacemos habitualmente. Recordar y homenajear a todos y cada uno de los integrantes de ese ejército de voluntarios: comisiones directivas, subcomisiones, benefactores, colaboradores, y socios.

UGA-Homenajeados-1Quienes hoy formamos parte de la dirigencia de Homenetmen hemos crecido escuchando su historia repetidamente. Nuestras familias, o quienes nos marcaron el rumbo institucional, nos han trasmitido su esencia, su razón de ser, pero los más importante, sus valores. El sueño de sus fundadores, su compromiso y su trabajo, son nuestra permanente fuente de inspiración y faro. Son los pilares fundamentales para construir una organización como Homenetmen.  Nuestro sueño, trabajo y compromiso, es el mismo que el de nuestros fundadores… La lucha por un ideal, la importancia del esfuerzo, el ver el deporte como un medio y no como un fin, el trabajo en equipo, el ser respetuosos y solidarios con el prójimo… ¡Ese es el espíritu de Homenetmen!

A continuación, presentaremos un nuevo libro que enriquecerá la biblioteca de nuestra organización. Se trata de un libro que refleja los ideales de una organización puestos en práctica. En él, queda reflejado uno de nuestros pilares y de  trabajo cotidiano, la formación de dirigentes. Así como consta en el libro, con mucho orgullo podemos afirmar que Homenetmen continua siendo cuna de dirigentes comunitarios, y extracomunitarios.

Sigamos entonces agregando nuevas páginas a la legendaria historia de Homenetmen. Trabajemos todos juntos para mirar con afecto el pasado, pero con optimismo el futuro. Recordemos siempre que cada uno nosotros, Homenetmenagán, individualmente es muy valioso, pero junto a otro y a otros pueden ser capaces de construir y crecer aún más como organización. 

No sabemos que nos deparará el destino, pero de algo estamos muy seguros, Homenetmen dejará siempre un recuerdo especial en todos aquellos que hemos sido parte activa de nuestra institución.

En nombre del Consejo Directivo de la filial de Buenos Aires, quiero transmitirles nuestro agradecimiento por la presencia de todos ustedes, y reiterarles nuestro compromiso diario de trabajo institucional, por un Homenetmen más grande, más integrador y más superador.

Y como dice nuestro lema, Partratsir – Partratsur

Fotos: Alejandro Ará Kevorkian

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