En un artÃculo anterior de ARMENIA vimos que la familia Balian construyó muchas obras arquitectónicas de Estambul, realidad que me hace recordar un pensamiento que el Profesor Narciso Binayan anotó en el original de un libro que publiqué en 1975: “Los armenios seguirán irrevocablemente armenios. Los turcos seguirán siendo irreparablemente turcosâ€. Este pensamiento es el tema de la presente nota, que viene a cuento con el tragicómico tÃtulo con el que este año el gobierno turco quiere atraer al turismo del mundo. TendrÃa que decir mejor “capital de la cultura turcaâ€.
Tras la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial, la independencia de Chipre y su liberación del dominio británico se convirtieron en asuntos de naturaleza internacional. Chipre pidió a Gran Bretaña que aplicara el principio de libre autodeterminación de los pueblos, que habÃa sido repetidamente proclamado durante la guerra. El gobierno británico se negó y los chipriotas recurrieron a la rebelión armada denominada “Guerra de la Independenciaâ€. Después de cuatro años de lucha sostenida contra el régimen colonial inglés, los dirigentes de Grecia y Chipre, fundándose sobre el ya invocado principio de libre autodeterminación de los pueblos, acordaron suspender el fuego con la condición de que se creara la República de Chipre soberana, en la que se autorizarÃa a la minoritaria comunidad turca a ser “parte colaboradoraâ€.
Por un tiempo, ambas comunidades mantuvieron buenas relaciones. Hasta el comienzo de la Guerra de la Independencia, en 1955 no existió para TurquÃa una causa chipriota. Según el artÃculo 116 del Tratado de Sêvres, de 1920, TurquÃa renunció a todo derecho sobre Chipre, y conforme al artÃculo 20 del Tratado de Lausana de 1923, reconoció que Chipre serÃa colonia británica. En varios artÃculos de ambos tratados, TurquÃa confirmó incondicionalmente su renuncia a pretensiones y al status de “gobernación de Chipreâ€. A pesar de que la comunidad turca de la isla carecÃa de todo plan polÃtico y, formando menos del 20% de la población total, no tenÃa expectativas de lograr derechos sobre la población griega, ésta fue una expectativa subyacente que aumentó la tensión y se fue convirtiendo en problema en los cÃrculos democráticos de la región. El primer ministro de TurquÃa, Adnán Menderés, dijo: “... que vengan y vean cómo convivimos en paz y fraternidad las minorÃasâ€.
Después los ingleses respaldaron la fundación de la organización “Chipre turca†que comenzó a desarrollar una campaña antigriega. Sadat SivamÃ, editor del diario turco Hürriyet, y el panturquista Hijmet Bil, su redactor general, fundaron en TurquÃa una institución llamada “Chipre es turcaâ€, con la finalidad de dirigir el proceso de anexión de Chipre por Ankara. La Federación de Estudiantes de TurquÃa declaró: “Hoy en Chipre una bandera está a la espera de un viento que la haga flamear. Como nación, como juventud, tenemos un juramento: Chipre debe estar eternamente bajo la bandera de la medialuna y la estrellaâ€.
Los dirigentes turcos comenzaron una gran campaña polÃtica y diplomática dirigida por el primer ministro Adnán Menderés. Hikmet Bil, en un folleto titulado “El problema de Chipre y su visión interiorâ€, traducido al inglés, francés, alemán, español y árabe, escribió que Chipre fue siempre territorio turco; el opúsculo fue enviado a las comisiones de la ONU y embajadas de paÃses acreditados en TurquÃa. En sus páginas, Bil pretende que Chipre “...forma parte de TurquÃa también desde el punto de vista estratégico y cumple un papel importantÃsimo en defensa de Anatoliaâ€.
Según los planes de Downing Street 10, para presionar sobre Grecia y crear una atmósfera favorable a TurquÃa en las negociaciones trilaterales, fue fundada una organización a la que, paradójicamente, se denominó Comité Nacional en Defensa de Chipre.
En la prensa turca se publicaron artÃculos antigriegos cada vez más agresivos: casi todos los diarios mencionaron la derrota de los ejércitos griegos durante la guerra de 1922; los artÃculos coercionaban a los “griegos rebeldes†que obedecieran y aceptaran las condiciones propuestas por el vecino poderoso: “Queremos recordar a nuestro pequeño vecinito Grecia, que cuando los niños chiquitos desobedecen se merecen una paliza. Sabemos todos, que Grecia ya conoce bien las palizas que han recibido de los turcos", escribió el diario Hürriyet.
El incremento de la polÃtica turca de odio condujo al choque entre los dos pueblos. La polÃtica británica concretó asà su pérfido plan de convertir la causa de Chipre en confrontación primero y conflicto armado después, entre Grecia y TurquÃa. Este plan posibilitó a Gran Bretaña la injerencia como árbitro entre sus dos aliados para aportar a la Corona condiciones beneficiosas de dominio.
El 24 de agosto de 1955 Menderés invitó a activistas de su partido a una reunión en el restorán Liman, de Estambul. Participaron también miembros de la delegación turca que estaba por partir hacia Londres. En aquella reunión, Menderés dijo: “Los destinos de los pueblos nunca han sido decididos por la mayorÃa. La Patria no puede ser tratada como una tela de sastre, para cortarla por donde y como más convenga.†Aquella misma noche, después de este provocativo discurso, el Primer Ministro y el Presidente partieron de Estambul, dejando la ciudad a merced de las bandas que cometerÃan el pogromo antigriego. Con su actitud digna de Pilatos, los dirigentes turcos creyeron que podrÃan convencer al mundo que eran inocentes.
El 29 de agosto de 1955 comenzó en Londres la Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores de los tres paÃses. Gran Bretaña fue representada por Mc Millan, Grecia por S. Stephanopulos y TurquÃa por F. Zorlú. Desde un principio los participantes ocuparon posiciones opuestas. El representante de TurquÃa F. Zorlú declaró: “La demografÃa no puede ser considerada base para la administración de la isla. Si de los 24.000.000 de turcos, 100.000 viven en Chipre, no olviden que unos 300.000 chipriotas viven en varias partes de TurquÃa. Debemos conservar la situación existente o, en caso contrario, deberán devolver la isla a TurquÃa".
Zorlú dijo en la Conferencia de Londres: “Chipre es un punto muy importante en cuanto a defensa y seguridad; TurquÃa nunca ha renunciado a sus vÃnculos con los territorios que alguna vez pertenecieron al imperio otomano".
La delegación turca trató de presionar sobre Grecia; intentó vigorizar la debilitada posición turca y demostrar que estaba apoyada por “toda la población del paÃsâ€.
En un mensaje cifrado enviado desde Londres a Menderés, Zorlú pidió que se usaran con decisión todos los medios y fuerzas porque él sólo no estaba en condiciones de convencer a las partes y que no podrÃa después “...frenar la ira de la opinión del pueblo turco†Las negociaciones trilaterales desembocaron en un callejón sin salida.
Ira del pueblo turco eran la discriminación de las minorÃas étnicas en TurquÃa y los pogromos para los cuales siempre invocaba alguna razón justificativa. “Asà fue en el pasado remoto, en los tiempos de los sultanes, asà fue en época no tan remota, en los tiempos de los Jóvenes Turcos y de Mustafá Kemal, y asà fue también recientemente, bajo el régimen policial de Menderés.â€
El 6 de septiembre 1955, es decir en una fecha fijada de antemano, estalló un artefacto explosivo en el edificio del consulado turco en Salónica. En el patio de este edificio estaba la vieja casa paterna de Ataturk. El autor del hecho, O. EnguÃn, estudiante de origen turco de la Universidad griega de Salónica, fue arrestado y confesó su delito. Aunque la explosión sólo habÃa roto unos pocos vidrios del consulado y la casa paterna de Ataturk no habÃa sufrido daño en absoluto, una operación de prensa de los diarios turcos acusó la “destrucción†de la casa, acompañada con una foto de los “destrozosâ€.
En el proceso judicial sobre Menderés y su grupo, que tuvo lugar en Yassiäd desde el 14 de octubre de 1960 hasta el 15 de septiembre de 1961, fue confirmado, que la bomba que sirvió como señal para desatar “la ira de puebloâ€, habÃa sido traÃda de TurquÃa por el cónsul turco Bali y su ayudante Chetiner. Casi al mismo tiempo que la operación bomba, “la ira del pueblo†se manifestó en Estambul, en Esmirna, en cuatro islas del mar de Mármara (Büiük Ada, Kinali, Burgas, Eibeli).
El 6 de septiembre por la noche, espontáneamente, comenzaron actos terroristas contra los guiavur (infieles) griegos y armenios, que pronto se convirtieron en pogromos. M. Dikerdem, presidente de la Sociedad de Partidarios de la Paz, autor del trabajo “Memorias de un embajador en los años de reformas en Medio Oriente†escribe que las publicaciones en el diario Estambul Express fueron chispas principales que hicieron que explotara el barril de pólvora y dominara el terror.
En camiones de transporte civil y militar llegaron grupos de bashibozuks desde las provincias del Este del paÃs, gritando “Chipre es de TurquÃaâ€, “Guiavurs, fuera del paÃs†y otros slogan aprendidos.
El 12 de septiembre de 1955, el diputado G. Tanriyüver dijo en el Medjlis (Parlamento) que los grupos “se concentraron en la placita Taksim y se movieron hacia todas las direcciones de la ciudad asaltando, destruyendo, saqueando e incendiando las tiendas, kioscos y negocios que hallaban en su camino y que pertenecÃan a griegos o a armeniosâ€.
Durante estos tumultos era peligroso ser reconocido como armenio. Los armenios podrÃan haberse salvado diciendo que eran turcos, pero a pesar de las amenazas violentas ninguno abjuró de su origen. Todo Estambul -los barrios Kumkapú, Samatiá, Edikulé, Eïub, Ferikeï, los rincones del distrito del Bósforo y particularmente Esmirna se convirtieron en escenarios de violencia, asaltos y sangre. El diario turco Yeni Sabah escribió: “En una ciudad de 1,5 millones de habitantes, donde entre un barrio y otro puede haber 40 Km. de distancia no podÃan haber comenzado pogromos y violencias simultáneas sin una previa planificación. Durante unas cuantas horas, tiendas, locales y kioscos otrora adornados y llenos de mercaderÃa, fueron saqueados por las bandas de delincuentes armadas de gruesos bastones, barras de metal, piedras, picos y palas, y después convertidos en ruinas. Las veredas se cubrieron con vidrio roto, alimento, objetos y papeles quemados y mercaderÃa tirada por todos lados".
Las bestialidades de los grupos turcos de delincuentes se desarrollaron en forma bien planificada y con exactitud detectable. “Todo lo que ocurrió fue organizado de antemano. Los planes fueron elaborados anticipadamente, desde meses atrás. En cada barrio tenÃan sus grupos de “héroes†bien entrenados. Los grupos comenzaron el ataque a la misma hora"...
Continuará...