El ciclo 2004 de Conciertos de la Asociación Cultural Armenia ofreció su velada de clausura el martes 9 de noviembre en la catedral san Gregorio El Iluminador. Minutos después de las 20 hs. y con la presencia de un numeroso público que colmó el templo mayor de la Iglesia Apostólica Armenia de Argentina, la Lic. Elsa Semerdjian, efectuó una serie de anuncios relativos a las próximas actividades planeadas para el ciclo 2005.
La primera parte del excelente programa estuvo a cargo del Coro Gomidás, magistralmente conducido por la Prof. Makruhí Eulmesekian. Una selección de temas litúrgicos fueron presentados con la habitual solvencia de la agrupación coral que acaba de cumplir sus primeros 75 años. “Hair Mer (Padre Nuestro) del Padre Gomidás, Marmín Derumagán, Kristosi mech (misa) de Magar Egmalian, Der Guetzó , Ou Haiotz Asdvadz y Lretz todas de Magar Egmalian; Karen y Shogher Djan del Padre Gomidás, Ararat Sar de A. Isahaguian y R. Bedrossian; fueron las importantes obras, auténticas expresiones del legado musical armenio interpretadas con gran calidad por los coreutas de Gomidás.
También se presentó un fragmento de la ópera Anush de H Tumanian y A. Dicranian y ya como fin de su brillante actuación, Gomidás interpretó esa maravillosa obra que hace vibrar los corazones armenios, “Sardarabad” de B.Sevag y E.Hovhannessian, dedicada a la victoria de la batalla que con las de Pashaparán y Gharakilisé abrieron camino a la fundación de la república de Armenia el 28 de mayo de 1918.
Los distintos solos de las obras presentadas estuvieron a cargo de la soprano Adriana Torosian, el tenor Uruguay Boghossian y el bajo Hrair Budjikanian, todos ellos dirigidos excepcionalmente por la Prof. Makruhí Eulmesekian. Acompañó al órgano Natalia González y leyó textos y poemas la Prof. Mary Momdjian.
Los intensos aplausos con que el público presente coronó la actuación del Coro “Gomidás” hablan por si solos de la calificación de su trabajo: sencillamente impecable.
Luego de un brevísimo intervalo, hicieron su ingreso los casi sesenta integrantes del Coro Cantoría Lugano, ocupando por completo el atrio de la Catedral. Dirigidos por el Maestro Eduardo R. Vallejo y con la actuación solista de la soprano Graciela Oddone, la contralto Alejandra Malvino, el tenor Osvaldo Ledesma y el bajo Claudio Rotella , más Darío Ingignoli al órgano, presentaron el Réquiem KV626 de Wolfgang Amadeus Mozart, una obra inconclusa del célebre compositor austriaco. Una presentación donde se conjugaron la magna calidad de la obra, la capacidad interpretativa de la Cantoría Lugano, la maestría de sus solistas con más la excelsa dirección de su fundador Eduardo Vallejo. El ámbito de la Catedral San Gregorio fue más que propicio para admirar la interpretación de la pieza de Mozart. Una excelente resonancia que potenció el brillante trabajo que regaló la Cantoría Lugano a todos los presentes, quienes premiaron con su más cálido y sostenido aplauso la estupenda muestra musical recibida.
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