A pesar de la incomprensión de algunos y la manifiesta disconformidad de otros, las dirigencias mundiales de los tres partidos polÃticos armenios más antiguos de Armenia y la Diáspora volvieron a coincidir y en esta oportunidad resolvieron emitir un comunicado en las vÃsperas de la conmemoración mundial del 95° aniversario del Genocidio Armenio. La nota hace un llamado a la unidad de todos los sectores a reunirse en torno a las reivindicaciones armenias y asegura que la conjunción de las fuerzas de todos los armenios hará que los objetivos panarmenios puedan alcanzarse.
Poco hay que reprochar al contenido de la declaración de la FRA-Tashnagtsutiún, el Partido Ramgavar y el Partido Henchakian. No hay en el texto alusiones individualistas, ni pretensiones polÃticas y mucho menos ataques a ningún sector comunitario. Su propuesta es mejoradora y puede interpretarse como un compromiso y un aporte a la Ãmproba tarea de luchar por los derechos del pueblo armenio.
Seguramente, y es muy lógico que asà sea, existen personas que no comulgan con los enunciados polÃticos de los partidos firmantes del comunicado. Pero, esos mismos miembros comunitarios pueden encontrar en el escrito proposiciones que puedan compartir y no buscar en el texto subterfugios ocultos ni buscar aplicarles una crÃtica casi sin sentido. En todas las comunidades hay opiniones diferentes, heterogéneas, enriquecedoras, de buena voluntad. También hay divergencias y posiciones encontradas, pero hay que destacar la coincidencia a que han arribado estas tradicionales vertientes polÃticas armenias, cuyos orÃgenes se remontan a la lucha de la libertad de nuestro pueblo frente al opresor y genocida turco.
Sin embargo, brevemente hay que destacar dos circunstancias poco comunes. La primera es que, por ejemplo, en nuestra comunidad el representante de una de esas agrupaciones polÃticas declara estar en desacuerdo con los cuerpos centrales de su institución y afirma en reuniones dirigenciales de la comunidad que su postura es diferente a la de sus superiores partidarios. Y no sólo expresa esa opinión, sino que su medio de prensa se presenta ajeno a todo compromiso comunitario que tenga que ver con cualquier reivindicación.
Por otra parte, en algún otro medio de prensa comunitario radial y escrito se ataca la esencia del comunicado, no discutiendo su contenido que es lo verdaderamente importante, sino invalidándolo simplemente porque el pensamiento polÃtico, -muy definido-, de sus responsables es incompatible.
Nuestra comunidad no es diferente a las otras. La nutren los mismos ideales armenios de libertad, desarrollo e igualdad. Le preocupan por igual las amenazas azerÃes, el negacionismo turco, la difÃcil situación de Armenia y los armenios de Djavajk. Entonces, no es imposible coincidir en las prioridades y dejar de lado inútiles antagonismos e históricas y ya perimidas rivalidades que poco favor le hacen a nuestro pueblo.
Los tres partidos dieron su opinión respecto de los Protocolos. Mediante una lectura desapasionada de aquella declaración podrán encontrarse grandes coincidencias con la actual posición del presidente Sarkissian.
Además, qué otra cosa puede unirnos más fuerte que la lucha por el reconocimiento del genocidio. Por qué buscar diferencias donde no las debe haber. El 95° aniversario ya llegó y no espera. El mañana ya es hoy. Unamos nuestras voluntades y fuerzas. El sacrificio de nuestros mártires nos impone esa verdadera obligación moral.