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“Nuestras costumbres y amistades armenias no tienen fronteras”

Entrevista a Aline Kazanjian, voluntaria de Birthright

aline2Aline Kazanjian tiene 26 años, es de Washington DC y participó en Birthright entre abril y septiembre de 2015. Desde Unión Juventud Armenia de Sudamérica nos comunicamos con ella para consultarle por su experiencia y que sirva para inspirar a otros jóvenes que quieran participar de programas de voluntariado en la Madre Patria.

¿Cómo conociste el programa Birthright?

Una amiga me contó que lo había hecho y al principio me pareció una buena idea para que lo haga mi hermano.

Después de averiguar acerca de Birthright me dije a mí misma: “Podría hacerlo yo”.

 ¿Qué generó Birthright en tu vida?

 Birthright me dio oportunidades para encontrar mi identidad armenia. En la ciudad donde yo vivo no hay muchos armenios y si no tenes amigos armenios es muy difícil participar de la colectividad. Hace dos años empecé a involucrarme en la comunidad y Birthright logró completar mi identidad armenia y reafirmó mi compromiso con Armenia. En Birthright noté que a pesar de haber nacido y haberme criado en países tan lejanos, los principios y valores armenios eran los mismos. Conocí personas que estaban aún más alejadas de lo armenio que yo y en ese momento sentí que tenía que tomar un rol activo y guiarlos a que encontraran su conexión con Armenia y su cultura y tradiciones.

 ¿Cuáles fueron tus trabajos?

 En 2011 me gradué de Administración de Empresas y pedí a Birthright que me encontrara un trabajo relacionado con la economía para poder adquirir experiencia en esa área. Al principio trabajé en varios proyectos dentro de una consultora, el crecimiento del turismo que se proyecta en Armenia, Europa y en el mundo. Después fui a Artsaj y trabajé en la Fundación Turpanjian Rural que intermediaba entre los bancos y los empresarios de los pueblos para lograr aprobar préstamos y así poder llevar a cabo sus emprendimientos, pero debían ser proyectos sustentables. En Shushí trabajé capacitando a mujeres principalmente en el área de negocios en el Centro para la Mujer. Después de un mes, volví a Ereván y empecé a trabajar en la cocina de un restaurant.

aline¿Cuál fue el trabajo que más te gustó?

El trabajo que más me gustó fue estar en la cocina del restaurant para poder aprender las recetas armenias, mantener la tradición de la gastronomía armenia y en especial porque era un trabajo que ayudaba al común de la gente más allá de la educación que hubiese tenido o del status social. Además, me gustó porque tuve la oportunidad de tener un mayor vínculo con las mujeres que trabajaban conmigo.

¿Dónde te hospedaste?

Birthright te da la oportunidad de elegir si vivir en casa de familia o alquilar un departamento (corre por cuenta del voluntario). En los primeros cuatro meses (tanto en Ereván como en Stepanakert) decidí vivir en casa de familia para saber qué se siente ser parte de una familia y además generar un vínculo con ella. La experiencia en Stepanakert fue la que más me gustó porque era una familia numerosa, muy cálida y estaba compuesta por la mamá, el papá, el hijo, su esposa y sus dos hijos. Me hicieron sentir muy cómoda y disfruté mucho de la relación que hice con los chicos, lo que generó que me acercara aún más a la familia. El otro motivo era que en la misma cuadra que vivía yo estaban mis dos amigas de Argentina y esto me hizo recordar las historias que me contaba mi abuela que vivía cerca de sus amigos y su familia. Esta experiencia es única ya que sería imposible que sucediera en la vida real en la ciudad que vivo.

¿Por qué motivo viajaste a Argentina?

Birthright me dio a amigos en todo el mundo: Canadá, Argentina, Australia y Chile, entre otros. Le conté a mi amiga que iba a ir a un casamiento en Chile y me dijo que tenía que aprovechar la situación y la cercanía para ir a visitarla a la Argentina. Fui al casamiento en Chile, aproveché y también visité a otra amiga (a la cual había conocido en Birthright) que vivía en Santiago y después tomé el vuelo para Buenos Aires para ver a mi amiga. Conocí a su familia y amigos en Buenos Aires y no solo recorrí los puntos destacados de la Ciudad de Buenos Aires sino también conocí las instituciones armenias de la comunidad. También experimenté el festejo de las pascuas en la familia de mi amiga y descubrí que nuestras costumbres y amistades armenias no tienen fronteras.

Garo Seferian

Unión Juventud Armenia de Sudamérica

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