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Birthright Armenia: Primeras impresiones

Unión Juventud Armenia

birt-4 - copiaCristian Minassian de la Ciudad de Córdoba es el tercer beneficiario del Fondo de Ayuda a Voluntarios para Birthright Armenia de Unión Juventud Armenia de Sudamérica. Tras más de un mes de estadía en la Madre Patria, hizo llegar sus primeras impresiones:

“Madrugada del 18 de mayo a las 02:00 am: bajé del avión e hice la cola en el aeropuerto para ingresar oficialmente a Armenia. Por mi cabeza pasaban miles de imágenes y sensaciones de lo que habrán sufrido nuestros abuelos, bisabuelos, al huir de nuestro país sin rumbo alguno para sobrevivir como pudieran. Al ingresar mi lectura corporal era legible, una sonrisa de oreja a oreja y por dentro un grito que decía “llegué… acá estamos, ¡volvimos!” 

Me pasó a buscar un señor llamado Dicrán, quien me miró y solo sonrió. Me llevó derecho a mi casa, Kajaznuni 4, apt. 22., donde mi nueva familia me esperaba. Mi primera palabra en armenio fue el nombre de la calle. Mi primera sensación fue la de querer abrazar y que me devuelvan un fuerte abrazo que no se hizo esperar: Arminé (mi mamá) y por detrás, Ashot (mi papa), me dieron la bienvenida.

birt-2 - copiaYa estábamos en casa. Cuando dije de dónde era me trajeron un mate y un paquete de yerba que uno de los voluntarios les había regalado… ¡eso fue magnífico! Era muy tarde así que pocas palabras fueron las que nos dijimos sin entendernos.

Al despertar en mi primer día me encontré con agua caliente, el mate y la yerba lista para arrancar como en casa…un gesto hermoso de mis padres en Armenia. Desayuné, preparé el mate y salí a caminar por las calles de Ereván, sin saber a dónde ir ni con qué me podía encontrar. Recorrí mucho, me perdí, me encontré, me volví a perder, aparecí y me volví a encontrar. Los olores al respirar el aire fueron las primeras cosas que sentí. Probé el donner, ¡porque cuando hay hambre no hay barreras para comunicarse! 

Finalicé mi día en casa sentado con mi familia bebiendo un coñac, jugando al tavli y hablando con ellos a través del traductor de Google que facilitó mi comunicación en el primer tiempo”.

Cristian se encuentra ahora trabajando como docente de artes marciales de los niños en el Centro de Tecnología Creativa TUMO y hará llegar más novedades durante el transcurso de su voluntariado. 

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