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El Ministro de Educación y sus contradicciones

Comenzaron las clases en Armenia

Ministro-de-educaciónEreván (RFE/RL).- El ministro de Educación Armén Ashotian insistió el martes 1° de septiembre, día en que comenzaban las clases, que no le faltaba confianza en el sistema de educación por él gestionado, a pesar de enviar a sus hijos a un establecimiento privado.

El funcionario se mostró visiblemente molesto cuando los periodistas le preguntaron por la elección de la escuela de sus dos jóvenes hijos, que concurren a Ayb, uno de los colegios más caros y prestigiosos de Armenia. La matrícula anual de los dos alumnos alcanza a unos cinco mil dólares anuales, cifra equivalente al salario anual de Ashotian.

Este hecho ha suscitado dudas sobre la credibilidad de la declaración de ingresos del ministro. Su decisión de inscribirlos en Ayb parece coincidir con la opinión generalizada de que los estándares de educación armenios han ido disminuyendo a pesar de las diferentes reformas anunciadas por las autoridades en los últimos años. “Por favor, no se entrometan en mi vida privada”, exclamó el ministro a los periodistas antes de responder a regañadientes las preguntas que se le efectuaron.

“Al igual que todos los padres armenios no economizo en la salud y la educación de mis hijos”, dijo, no sin antes aclarar que ello no significaba desacreditar las escuelas subordinadas a su ministerio. “¿Ustedes saben cuántos niños brillantes tenemos en las escuelas públicas? Si los líderes de los partidos políticos envían sus hijos a la enseñanza privada, por qué yo no podría hacer lo mismo”, completó. Ashotian desafió a la prensa a ver su declaración de impuestos y hacer los cálculos correspondientes. La declaración, publicada en la página web de la Comisión de Ética, organismo estatal de alto rango, dice que el funcionario tiene un salario anual de menos de cinco mil dólares. Informa también de un crédito recibido por el equivalente a 21.000 dólares, sin determinar el origen del mismo. Contrariamente a su obligación de hacerlo, Ashotian no adjuntó los ingresos y bienes de su esposa.

El colegio Ayb recibió el año pasado una subvención estatal de unos 450.000 dólares. La asignación fue recomendada por el Ministerio de Educación. Por eso hecho Ashotian recibió una catarata de críticas.

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