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Jorge Mario Lagos Kaplun (15/08/1940 – 22/11/2014)

En su memoria

Luego de una muy larga enfermedad, el sábado 22 de noviembre falleció en Buenos Aires Jorge Mario Lagos Kaplun. Estas líneas son tan sólo algunas pinceladas de su actividad pública como comunicador comprometido con la paz. De ahí que deseamos recordar, como la palabra misma lo expresa: recordar, es decir, volver a traer a la memoria desde el corazón. En este caso, en la despedida del amigo.

Resena-JMLagos-1Es muy larga la lista de los múltiples contactos y relaciones, y de una enorme riqueza con tantas personas, en situaciones de gran intensidad emocional-política-espiritual que tuvo a Jorge Mario como protagonista. Le interesó la política y estuvo siempre en diálogo con políticos de carrera. A través de la Fundación de Educación para la Paz (FEDEPAZ) – que se constituyó formalmente en 1994 – se organizaron celebraciones interreligiosas, se promovió la medicina alternativa y se colaboró con la Asociación Médica Argentina (AMA). En ocasión del conflicto con el hermano pueblo chileno en torno del canal del Beagle (resuelto en 1984) y como resultado de su colaboración directa, Jorge Mario sentenció: “Los Argentinos, que logramos el tratado de Paz y Amistad mediante la acción diplomática más brillante del S. XX, la Mediación Papal, nos debemos a la causa de la Justicia, me parece. En un mundo que suele medir con diferente vara, según la fragilidad del ‘medido’, dar testimonio de la PAZ aparece como impuesto a nuestra Conciencia de Mujeres y Varones Libres”.

Tanto en su sede en Chile como Argentina, FEDEPAZ exhibe en su logo, la designación como “Mensajero de la Paz” (1988) que Jorge Mario recibió de manos del Secretario General de Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar, por su contribución a que se firmara el Tratado de Paz y Amistad.

También fue distinguido por el Vaticano. Recordamos su tarea de comunicador a través de programas de radio sostenidos por muchos años, y que tuvo que dejar muy a su pesar. Mencionamos los programas “La Cultura del Trabajo, Cultura para la Paz y el Desarrollo”, por el que le distinguieron con el Premio Santa Clara de Asís, o sobre “Medicinas Alternativas”, siempre por FM 97.9 Radio Cultura.

Jorge Mario dedicó mucho tiempo a defender la causa del Genocidio Armenio, no reconocido aun por Turquía, y a trabajar por la paz en Nagorno Karabagh, territorio ancestral de los armenios, ocupado por Azerbaidján desde 1921 y que sufrió una cruenta guerra a partir de la independencia de la República Armenia. Al separarse Azerbaidján de la Unión Soviética, se separó Nagorno Karabagh de Azerbaidján, y fue objeto de una violenta limpieza étnica, por parte de este país último. Presidió muchos encuentros ecuménicos y multifé, orando por la paz en esa región. En sus programas de radio, con frecuencia mencionaba temas relacionados con la cultura armenia, en especial de música.

Cultivó la amistad con eclesiásticos armenios de Jerusalén, de Nueva York, de Sao Paulo y de la Argentina. Viajó como Casco Blanco de las Naciones Unidas, para supervisar las primeras elecciones libres de Armenia post soviética.

Entre otras actividades de FEDEPAZ, se fundaron “Pequeñas Bibliotecas Semicirculantes” (PBS), en cafés y lugares públicos a fin de promover la lectura mientras se disfruta de un café o un sándwich.

Como viajero Jorge Mario promovió el vínculo directo (que llamaba “gemelages”) “… entre el querido “Café Tortoni” y “el Greco” de Roma, “el Gijón” de Madrid, el “Jama Michalik” de Cracovia, el “Torres” de Santiago de Chile…”.

Jorge Mario por muchos años vivió su fe cristiana Católica Romana, y fomentó la amistad con dignatarios de su Iglesia y muchas otras. Según supimos, en los últimos meses de su
vida profundizó su vínculo con la ley judía.

De ahí que, en la oración de despedida en el cementerio, fuera coincidencia que se leyó del Antiguo Testamento el Salmo 23, en el cual en una parte el orante expresa: El Señor es mi pastor, nada me falta;… Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. …-y concluye-:… La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.

Las múltiples celebraciones interreligiosas por la Paz desde los años ’70 en adelante, organizadas y coordinadas con esfuerzo y profunda convicción, convocó -como se destaca en un escrito- a representantes de la Iglesia Católica Apostólica Romana, Anglicanos, Ortodoxos, Armenios Apostólicos, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, Rabinos de Comunidades Judías, Metodistas, Discípulos de Cristo, Iglesia Cristiana Bíblica, Luteranos, Bautistas, representantes de Pueblos Originarios, Budistas, etc., Concluimos esta breve reseña, así como se finalizaban todas las celebraciones, con la Oración por la Paz, (atribuida a San Francisco de Asís – ver recuadro).

Ing. Jorge Vartparonian
y Rev. Bruno Knoblauch
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor; 
donde haya ofensa, ponga yo perdón; 
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación,
ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
Amén.

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