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Las repercusiones del reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos

Luego de la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de la Resolución 296 que reconoce el Genocidio Armenio, varios de los principales senadores norteamericanos pidieron que se vote y apruebe la resolución 150, un proyecto similar pendiente en la cámara alta.

El líder de la banca demócrata Chuch Schumer solicitó el miércoles 30 de octubre la aprobación inmediata del reconocimiento de esta masacre por parte del Senado: “He creído en el Genocidio Armenio por mucho tiempo: a los turcos no les gusta escucharlo porque la verdad duele. Si no hacemos frente a un genocidio no le haremos frente a ninguno”.

En tanto la aspirante a la presidencia Elizabeth Warren se sumó a los dichos de su compañero de partido: “Me uno a la comunidad armenia estadounidense en Massachusetts y al resto de la diáspora armenia para celebrar la aprobación de la Cámara de Representantes que reconoce el Genocidio Armenio. Copatrociné la resolución 150 para reconocer esta tragedia. El Senado debería hacerlo ahora”.

La resolución 150 para reafirmar el reconocimiento del Genocidio por parte del Senado había sido impulsada en abril por el demócrata Bob Menéndez y el republicano Ted Cruz. Actualmente cuenta con 20 copatrocinadores, casi todos del Partido Demócrata. El legislador Chris Van Hollen, de esta fuerza política, expuso en su cuenta de Twitter: «Ayer hubo una abrumadora votación de la Cámara de Representantes para reconocer el genocidio de un millón y medio de armenios por parte del Imperio Otomano. Es hora de que el Senado haga lo mismo. Reconocer la historia es el primer paso para no repetirla».

Avedik Izmirlian, representante de la FRA – Tashnagtsutiún de la costa oeste, explicó en diálogo con Diario ARMENIA que «este nivel de apoyo bipartidista y la falta de una oposición firme por parte del poder ejecutivo, hace suponer que debería ser relativamente fácil aprobar ahora la resolucion SR-150 del Senado, la cual es similar a la de la Cámara de Representantes».

De aprobarse en la cámara alta, Izmirlian remarcó que se «corregiría una brecha en la política estadounidense que ha sido utilizada por los tribunales para invalidar leyes aprobadas a nivel estatal en California que se refierian al genocidio por cuya aprobación tanto luchó el ANCA y que fueron invalidados por el Tribunal de Apelaciones del 9º Circuito de los Estados Unidos bajo el argumento de que la deteteminación de que el Imperio Otomano cometió un genocidio era una cuestión inherente al gobierno de los EEUU y que ningún estado puede tomar decisiones en política exterior».

En ese sentido, Izmirlian destacó que la aprobación «fue esencialmente la consecuencia de una continua e incansable lucha del ANCA» con apoyo del contexto actual: «Es cierto que la crisis de Siria creó la oportunidad correcta, pero el Congreso de los Estados Unidos tenía muchas otras herramientas disponibles para castigar a Turquía. El hecho de que en los últimos 30 años el ANCA haya aumentado año tras año su capacidad de promoción y de desarrollo fue la clave para que se aprovechara esta oportunidad y se lograra esta invalorable victoria».

Elizabeth Chouldjian, miembro del Armenian National Committee of America (ANCA – Consejo Nacional Armenio de Estados Unidos), opinó en el mismo sentido: «Este año, luego de un trabajo inmenso de años anteriores, se dio la oportunidad política ya que el gobierno de los Estados Unidos miraba con otros ojos a Turquía. Debemos recordar que el gobierno turco invadió el norte de Siria y que hicieron cosas similares a lo que ya nos tienen acostumbrados».

En entrevista con Radio Gomidás, Chouldjian opinó que las cuestiones geopolíticas generaron que los legisladores estadounidenses reformulen sus visiones sobre Turquía. «Estamos buscando que en Estados Unidos haya una política permanente sobre el Genocidio Armenio. Hoy se envió un mensaje contundente al Presidente diciendo que ya es momento de cambiar la postura y reconocerlo en forma justa».

El diputado de Turquía Garo Paylan, de origen armenio, declaró que «ya que mi propio país ha estado negando esto durante 105 años, nuestra tragedia se discute en otros parlamentos mundiales». «La verdadera curación para los armenios vendrá cuando podamos hablar sobre el Genocidio Armenio en el propio parlamento de Turquía».

En Estados Unidos

Samantha Power, ex embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, publicó un artículo en The New York Times en el que habló de las «lecciones» que dejó la resolución de la cámara baja.

«Primero, como regla de referencia, por el bien de la credibilidad general de los estadounidenses y por el de nuestros diplomáticos, los funcionarios de Washington deben estar facultados para decir la verdad. Durante muchos años, por el temor de alienar a Turquía, a los diplomáticos se les ha dicho que eviten mencionar el bien documentado genocidio. En 2005, cuando John Evans, el embajador estadounidense en Armenia, dijo que ‘el Genocidio Armenio fue el primer genocidio del siglo XX’, fue obligado a retirarse anticipadamente. Afirmar la verdad fue visto como un acto de insubordinación», explica la ex funcionaria de la administración de Barack Obama. «Cuando me convertí en Ambajadora ante las Naciones Unidas en 2013, me preocupaba que me preguntaran sobre el Genocidio Armenio y que cuando afirmara los hechos históricos, podría causar una ruptura diplomática», confesó.

«En segundo lugar, cuando los matones sienten que sus tácticas están funcionando, generalmente intimidan más, una lección que vale la pena tener en cuenta para responder a las amenazas de China y Arabia Saudita. El gobierno turco dedica millones de dólares al año para presionar a los funcionarios y legisladores estadounidenses: más de 12 millones de dólares durante la administración de Obama, y ​​casi lo mismo durante los primeros dos años de la presidencia de Trump».

En tanto, el vocalista de System of a Down, Serj Tankian, calificó la aprobación de la resolución como «una victoria increíble por la verdad y la justicia. Ahora al Senado». Por su parte, la reconocida celebrity Kim Kardashian remarcó que fue «una gran victoria para el pueblo armenio». Ella y Tankian se sumaron desde sus redes sociales a la campaña del ANCA.

En Armenia

Por otra parte, diversas autoridades de Armenia y Artsaj agradecieron el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de la cámara baja norteamericana. El primer ministro Nikol Pashinyan valoró el esfuerzo y lo calificó como “un movimiento audaz hacia la verdad y la justicia histórica que ofrece consuelo a millones descendientes de sobrevivientes del Genocidio Armenio”. «Mis más sinceras felicitaciones a mis compatriotas armenios en todo el mundo y mi admiración a generaciones de armenios-estadounidenses, cuyo activismo desinteresado y perseverancia fueron la fuerza impulsora y la inspiración detrás del histórico voto de hoy. ¡Nunca más!», agregó el mandatario.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores también se refirió al tema mediante una publicación en sus redes sociales: “Gracias Congreso de Estados Unidos. Justicia y verdad consolidadas con la histórica Resolución 296. Homenaje a la memoria de las víctimas del Genocidio Armenio. Mensaje masivo contra el negacionismo. Profunda gratitud a cada uno de los 405 votos. Empoderado para trabajar de nuevo en la prevención de atrocidades masivas en cualquier parte del mundo”.

A su vez, desde la Cancillería armenia expusieron mediante un comunicado: «Armenia agradece profundamente a los miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos por su voto sobre la Resolución 296, que es una evidencia de su abrumador compromiso con la verdad, la justicia, la humanidad, la solidaridad y con los valores universales de los derechos humanos».

En tanto, Masis Mayilyan, ministro de Relaciones Exteriores de Artsaj, presenció la deliberación y votación de la Cámara de Representantes y luego se reunió con los legisladores Frank Pallone y Anna Eshoo, a los que les expresó su agradecimiento por sus esfuerzos y contribución en esta histórica decisión. “La adopción de la resolución es un paso importante destinado a frustrar los intentos de Turquía de negar el primer genocidio del siglo XX y una contribución significativa a la lucha universal para prevenir estos crímenes. Estamos convencidos de que la adopción de la resolución no solo es moral, sino que también tiene una importancia práctica: contribuirá a garantizar la paz y estabilidad en nuestra región», detallaron desde el Ministerio.

La FRA

El presidente del Buró de la Federación Revolucionaria Armenia (FRA – Tashnagtsutiún) Hagop Der Khachadourian también realizó una declaración inmediatamente después de la votación, haciendo énfasis en que fue la primera vez en 35 años que una resolución sobre el Genocidio Armenio se presenta en la sesión plenaria de la Cámara de Representantes. «Esta resolución no solo afirmó el reconocimiento de Estados Unidos del Genocidio Armenio, sino que también rechazó formalmente la política negacioncita de Turquía. El gran apoyo recibido por los dos partidos en la Cámara de Representantes abre el camino para que el Senado adopte la Resolución 150 y aliente al presidente de Estados Unidos a usar el término ‘genocidio’ de una manera noble y sincera», agregó el dirigente político.

El Comité Central de la Federación Revolucionaria Armenia de Estados Unidos Región Oeste elogió a los legisladores de la cámara baja por ponerse del lado de la verdad al reafirmar su política con respecto al Genocidio Armenio. “En esta victoria por la verdad y la justicia, reconocemos los incansables esfuerzos del Consejo Nacional Armenio de Estados Unidos y sus juntas regionales orientales y occidentales, así como a la multitud de activistas cuya inquebrantable dedicación y arduo trabajo en más de cuarenta años ayudó a esta victoria para la causa armenia”, declararon en un comunicado.

Por su parte, desde Armenian Youth Federation (AYF – Unión Juventud Armenia) de Estados Unidos también expresaron su agradecimiento y aseguraron: “Se ha puesto fin a la mordaza del gobierno de Turquía al reconocer adecuadamente las atrocidades del Imperio Otomano. Después de casi 105 años de negación y burla, Turquía se enfrenta a la justicia. Con esta política, Estados Unidos se niega a ceder ante la manipulación y el engaño. Turquía ya no puede usar injustamente su fuerza geopolítica con el fin de chantajear a Estados Unidos para que apoye su régimen de violaciones de derechos humanos”.

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