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Preservando la tradición del vino en Armenia

Recobrando la historia

vinosEreván (Hetq).- Corría la década de 1990 en Armenia, o como recuerdan los lugareños “los años fríos y oscuros”. Después de la llegada de la independencia al país, toda la nación se quedó sin calefacción, sin electricidad y sin esperanza. En muchos lugares, las personas comenzaban a desmantelar sus viñedos, pero para cultivar trigo en lugar de uvas. Es que luego de declarada la independencia, con  el comienzo de la guerra de Karabagh y el bloqueo económico turco, la gente tenía que plantar para sobrevivir.

Varazdat Pap fue una excepción a esto. Su historia, como uno de los pocos cultivadores de vid autóctono en el pueblo de Areni de la provincia de Vayots Dzor, comienza hace 15 años. Hasta ese momento el futuro viñedo era una parcela de suelo desnudo y sin riego. Sin embargo, rápidamente se puso a trabajar,cultivando uvas, produciendo vino y lanzando su propia bodega.

vinos-1“Todos en la aldea estaban bastante seguros de que no tendría éxito”, recuerda con humor Varazdat. “Pero años de trabajo duro, paciencia y pasión por el vino resultaron ser la clave de mi éxito”.

Las raíces familiares del enólogo de 68 años, cuya piel está curtida por haber trabajado en los viñedos durante años, se remonta a la histórica ciudad regiónarmenia de Najicheván, actualmente parte de Azerbaidján. Sus antepasados ​​habían producido vino durante décadas y fueron de los primeros en introducir los distintos sabores locales en el mercado europeo. Hoy, el productor se siente honrado de continuar su tradición familiar y revivir las variedades autóctonas de uva en su pequeño terreno.

Las comunidades armenias de Areni, Rind y Alashkert son las únicas tres aldeas en el mundo que cultivan la uva Areni noir y producen vino a partir de ella. Según explica este cultivador, la excepcional dulzura de las uvas no se debe solo a la alta calidad de las semillas, sino también a varios factores ambientales, como la altitud, el agua limpia, el clima y el suelo.

Además, como destaca, se enorgullece de ser uno de los portadores de la larga cultura del vino armenio que tiene casi seis mil años de antigüedad. Así lo demuestra su alegría cuando comienza a hablar sobre la bodega preservada más antigua del mundo, ubicada en el pueblo de Ani.

Según recuerda el propietario del viñedo, algunas cepas de uva originales se perdieron durante los años de la Unión Soviética, cuando la viticultura sufrió un gran revés porque los enólogos locales se vieron obligados a priorizar la producción de coñac. Pese a esto, asegura que Armenia tiene la capacidad para ser reconocida entre los principales elaboradores del mundo: “El renacimiento del vino ya comenzó en Armenia,tenemos que recordar que la cultura del vino es parte de nuestro ADN y está profundamente arraigada en nuestra historia”.

Además, el especialista vinícola explicó que esta es una de las industrias agrícolas que más tiempo consume, porque requiere un trabajo anual extensivo, pero es a su vez la más gratificante. “Siempre digo que tengo 2.003 niños: tres hijos y 2.000 vides”, agregó.

vinos-2Los preparativos para el cultivo comienzan a principios de febrero y duran hasta finales de octubre, cuando los perfiles de aroma de la uva están maduros y son lo suficientemente fuertes. El momento de la cosecha es vital porque la dulzura de la uva garantiza el sabor complejo, equilibrado y completo del producto final.

Durante el proceso de prensado se separa la uva de la fruta que tiene sabores intensos y puede cambiar el sabor del vino. Pero incluso,cuando este último ya está listo, el trabajo del enólogo aún no está terminado.

El almacenamiento es otro proceso complicado que requiere condiciones específicas que incluyen temperatura, luz y humedad constantes. Si alguno de esos criterios no se cumple, el nivel de acidez puede aumentar fácilmente y el vino se volverá agrio. Cuanto más tiempo se almacena en barriles de roble, más rápido se pierden los sabores previstos. Según detalló el elaborador, dos años es el tiempo de envejecimiento perfecto para el vino Areni, el cual una vez embotellado detiene su proceso de envejecimiento.

Durante los últimos tres años, Varazdat Pap ha estado trabajando en su propia marca, que lanzó en 2016 y la nombró como “Luiza”, por su esposa. Sin revelar el secreto de la textura sedosa y el sabor perfectamente equilibrado del vino, explica que combina cinco uvas diferentes y es el resultado de un proceso bastante complicado. “Un buen enólogo tiene que ser como un cocinero experimentado, tener un enfoque especial hacia el proceso de elaboración”, detalla.

La sensación que se produce al entrar a su bodega es que los armoniosos sabores del vino se filtran directamente por las fosas nasales. “Tomando solo un sorbo, los complejos aromas del vino explotan en mi boca, y simplemente me olvido de todas las luchas diarias de mi vida. El resultado vale la pena”.

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