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Resumen semanal desde Armenia: la cuestión de los trabajadores

La semana en Armenia también estuvo atravesada por la conmemoración internacional del Día de los Trabajadores. En esta ocasión, el primer ministro Nikol Pashinyan saludó al pueblo armenio prometiendo una revolución económica que transformaría la situación laboral de los ciudadanos. No solo se refirió a la protección de los derechos de los trabajadores, sino también a la optimización de las políticas educativas para promover la existencia de mano de obra calificada.

Sin confiar demasiado en su palabra, Edmond Marukyan, dirigente del partido Armenia Luminosa, aseguró que su equipo de trabajo cumplió con su compromiso preelectoral y presentó un programa de protección estatal de los derechos de los trabajadores que fue rechazado por el gobierno. Sin pelos en la lengua, manifestó que a pesar de las palabras encantadoras de las autoridades gubernamentales no existe un organismo donde los trabajadores vayan a compartir las penas que los agobian.
Sin preocuparse por los reproches de su opositor, Pashinyan cumplió con el acto de presencia en la conmemoración del Día de los Trabajadores organizada por la compañía Grand Holding que, con 9.500 empleados, se autoproclamó la empresa con mayor contribución industrial en el país desde hace más de diez años.

El 1° de mayo también fue ocasión para que la FRA-Tashnagtsutiún subrayara que la función del Estado es siempre garantizar el pleno empleo, la valoración laboral, la remuneración digna y el bienestar social de los ciudadanos. La declaración hizo hincapié en la justicia social, el desarrollo económico y la distribución justa de los bienes públicos en la sociedad. Claramente, una expresión a modo de crítica luego de vislumbrar cómo el camino se desvía para el lado contrario.

Al respecto de las apetencias de justicia social, la polémica de la semana giró en torno a la política de recaudación de ingresos estatales, que continúa siendo una preocupación para la FRA-Tashnagtsutiún. Dentro del paquete de cambios del Código Tributario, el gobierno incluye la nivelación del impuesto a las ganancias, de modo que a partir de septiembre se fijará un 23% para todos los agentes activos de la economía armenia y se reducirá a un 20% desde 2023. Una política que es percibida positivamente por una parte de la sociedad, sin tener en cuenta que constituirá un gran golpe a los salarios de baja remuneración.

A modo de pantallazo. El impuesto a las ganancias de las personas de ingresos bajos – el 65% de la población- supone sólo la reducción del 0,5%, ya que se restablecerán los pagos acumulativos del sistema de pensiones. Simultáneamente, disminuirán los aportes de los ciudadanos con ingresos altos, lo que derivará en el aumento de la tasa del impuesto al consumo, traducido en el incremento de los precios de ciertos bienes a los fines de compensar el presupuesto estatal. Cuando el ciclo cierra, las personas de menos recursos son quienes se quedan con el trozo menos privilegiado de la torta. Consecuencia: una sociedad aún más polarizada.

Ante esta preocupación, la FRA-Tashnagtsutiún dio luz al programa Ahazank para dar cuenta de la peligrosidad de la aprobación de este proyecto de ley. Haciendo un llamado a los parlamentarios de Armenia Luminosa y Armenia Próspera, Ahazank les solicitó no marchar en sentido contrario a los intereses de la mayoría de la población, sino crear condiciones favorables para ellos. La cuestión no es un rompecabezas tan complicado como para ignorar el impacto que una modificación del Código Tributario como tal supondría en la sociedad armenia. Y para quien tenga dudas, nunca está de más un recorrido por las periferias de Ereván, hacer alguna compra en algún almacén de barrio y prestar atención al resto de los consumidores.

Preocupación en torno a Artsaj

Las modificaciones del Código Tributario, como así también otros proyectos impulsados por el nuevo gobierno, serán asuntos de ocupación del recién electo Cuerpo Superior de la FRA-Tashnagtsutiún en Armenia, quien ya ha comenzado su fase de construir política fuera de las bancas parlamentarias.
A raíz de la asamblea superior, fue emitido un comunicado que refuerza el compromiso del partido por seguir el camino de “desarrollarse sin ceder”; de modo que la tendencia socialista de la FRA vaya tras el imperativo de la solidaridad pública y la justicia social. Esto implica mirar bajo la lupa las políticas socioeconómicas del gobierno desde el lado de la cancha donde juegan los trabajadores, la clase media y los grupos socialmente vulnerables.

Y en este lado del predio también se instala la cuestión de Artsaj. En este sentido, el comportamiento evasivo de las autoridades gubernamentales no contribuye al posicionamiento integral frente al conflicto y supone una preocupación para la FRA.

Materializado en sucesos reales en la línea de contacto entre Artsaj y Azerbaiyán, el ejército azerí violó el régimen de cese al fuego unas 250 veces en las cuales se registraron más de 3.000 disparos con armas de diferente calibre en dirección a las tropas armenias. Notoriamente, el Ejército de Defensa armenio ha tenido una semana complicada. A pesar de haber controlado las situaciones de ataque, cargó en sus hombros algunos soldados heridos que debieron que ser trasladados.

Reuniones oficiales en Armenia

Esta semana también estuvo marcada por la reunión ordinaria del Consejo Intergubernamental de la Unión Económica Euroasiática. Los mandatarios de Bielorrusia, Rusia, Kazajistán y Kirguizistán arribaron a Ereván para discutir temas vinculados a su integración, la conformación de mercados comunes y las posibilidades de colaboración conjunta. Pero este no fue el único encuentro de la semana para el primer ministro armenio Nikol Pashinyan. Algunos días atrás, recibió a una delegación de la oficina de las Naciones Unidas en el país encabezada por el coordinador residente Shombi Sharp. En esta ocasión, se le presentaron las actividades de los diferentes organismos de la ONU que operan en el país.

Por su parte, Pashinyan dio cuenta de su ambicioso programa de reformas y no dudó en sugerir su cooperación con las estructuras de la ONU para su implementación. Un apretón de manos dejó en claro que los interlocutores aplicarían proyectos en conjunto relativos a la agricultura, industria, salud, turismo, infraestructura y modernización de la administración pública.
Continuaron las reuniones de Pashinyan. Esta vez cruzó la puerta de la Casa de Gobierno una delegación integrada por representantes de Homenetmen encabezada por el presidente de la Comisión Central Karnig Meguerditchian, quien llegó al país para concretar reuniones formales con diferentes figuras del nuevo gobierno. En primera instancia, el Primer Ministro marcó la importancia de la organización en la preservación de la identidad armenia y manifestó la disposición del Gobierno para implementar sus iniciativas. Por su parte, los representantes de Homenetmen solicitaron su apoyo para consolidar la activación del movimiento scout en el país, especialmente en las regiones del interior de Armenia. La visita al presidente Armen Sarkissian también fue parte del programa de Karnig Meguerditchian en Armenia. Consciente del accionar de Homenetmen en los países de la Diáspora, Sarkissian consideró necesario que la organización continúe fortaleciendo sus vínculos con la patria. Desde luego, todo indica que las declaraciones de apoyo del Presidente y el Primer Ministro, sumado a la buena voluntad que los ministros de la Diáspora y de Educación y Ciencias expresaron en sus reuniones correspondientes, se materializarían en acciones concretas que contribuyan a la consolidación de Homenetmen-HASK con 30 años de existencia en Armenia.

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