Un intelectual estadounidense acusó al gobierno de Turquía de negar el coronavirus

25 de marzo de 2020

Michael Rubin, un intelectual del instituto American Enterprise, denunció que el gobierno de Turquía y su presidente Recep Tayyip Erdogan mintieron en un principio sobre la ausencia de coronavirus en ese país.

En su artículo "Jugar con 80 millones de vidas: por qué Erdogan mintió sobre el coronavirus" denunció que las autoridades turcas han ocultado información y detenido a todos aquellos que habían denunciado la propagación del virus, acusados de difundir noticias falsas y provocativas.

Según el estadounidense, las mentiras del mandatario responden a su "peligrosa combinación de arrogancia e ignorancia". Además agregó: "Una mayor motivación puede ser el miedo. Si bien la demografía de Turquía está cambiando a favor de Erdogan, a medida que las familias conservadoras del corazón de Anatolia crecen en relación con los turcos europeizados del centro de Estambul y la costa mediterránea, la economía se tambalea".

"En 2010, Erdogan prometió que para el centenario de 2023, el país sería una de las diez principales economías del mundo. Incluso sin el coronavirus, Turquía sería afortunada de permanecer en el top 20, ya que la corrupción, el nepotismo, la interferencia política en los negocios y la mala gestión general se han combinado para enviar la confianza en la economía turca al pozo", aseguró Rubin.

Otra de las razones por las que el gobierno ocultó los datos según el intelectual es su temor al colapso del turismo: "En 2018 esta industria representó casi 30 mil millones de dólares. Hace apenas un año, Erdogan prometió que Turquía recibiría 50 millones de turistas. Esto se suma a la inversión de aproximadamente 12 mil millones de dólares en un nuevo aeropuerto de Estambul, que se espera sea el más grande del mundo. Parece que Erdogan buscó minimizar los informes de coronavirus para alentar a los dólares de los turistas a seguir fluyendo. Al hacerlo, no solo tomó como tontos a rusos, europeos y estadounidenses, sino que también puso en peligro sus vidas".

"Desafortunadamente para Turquía, serán los turcos quienes más pagarán el precio, ya que la nación amenaza con convertirse en el próximo epicentro del virus. Un médico turco estima que hasta el 60% de sus habitantes pueden estar infectados y que Erdogan está retrasando las pruebas para evitar que se conozca la magnitud de la catástrofe. Las muertes fueron inevitables, pero la deshonestidad de Erdogan probablemente causará miles de fallecimientos adicionales en su país", agrega el artículo.

Sin embargo, en los últimos días ha habido un cambio en el enfoque de los funcionarios turcos con respecto al coronavirus y actualmente están instando a la población a permanecer en sus casas para evitar más infecciones. Cabe destacar que hasta el momento, los números oficiales son de 1236 infectados y 30 muertos. El 25 de marzo se conoció la noticia de que al menos 30 personas murieron en Estambul y otras 20 fueron hospitalizadas luego de haber consumido alcohol puro, creyendo equivocadamente que eso eliminaría el riesgo de contagiarse de coronavirus.

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