El Coro Nor Arevakal de la Asociación Cultural Armenia cerró el año con un emotivo recital en el Salón Tutundjian

El Coro Nor Arevakal de la Asociación Cultural Armenia ofreció el jueves 27 de noviembre su concierto anual en un Salón Tutundjian colmado, en una noche donde la música volvió a afirmarse como un espacio de identidad. Bajo la dirección de Rosalba Onikian, de 87 años, y con el acompañamiento de la pianista Victoria Lamberti, el coro presentó un programa variado que combinó obras del repertorio armenio con composiciones argentinas y contemporáneas.
Antes del inicio del repertorio, el presidente de la Asociación Cultural Armenia, Dr. Hugo Kuyumdjian, dirigió unas palabras que marcaron el tono de la noche. Subrayó que el recital “no es sólo un evento artístico, sino un puente entre la memoria y el presente, entre Armenia y Argentina, entre quienes trajeron su cultura en el corazón y quienes hoy la reciben con afecto y respeto”.
Kuyumdjian destacó en su mensaje, que la labor del coro encarna “una identidad que se renueva con cada interpretación”, y agradeció especialmente a Rosalba Onikian por su “dedicación, profesionalismo y compromiso formativo”, así como a cada coreuta por sostener, con su tiempo y su pasión, un espacio que “es mucho más que un lugar de ensayo: es una comunidad”.
Como en el recital del año pasado, la directora Rosalba Onikian volvió a ceder la batuta en una de las obras del programa a la coreuta Ana Laura Zoulamian, a quien la directora presentó cariñosamente como “la vicedirectora”.

Consultada por la preparación del recital, Anahid Haroutounian definió la propuesta de este año como un equilibrio entre la música armenia, piezas clásicas argentinas y temas románticos populares. “Somos un grupo humano hermoso, con una base que se mantiene desde hace cuatro años. Rosalba nos exige mucho: trabaja los matices, la interpretación, el sentimiento que uno pone al cantar. Creo que esa es la diferencia de Nor Arevakal”, explicó a Diario ARMENIA.
Haroutounian también destacó la presencia del coro dentro de la Red Coral Argentina, que permite intercambios con otras agrupaciones y difundir la música armenia ante públicos que muchas veces la descubren por primera vez. “En cada canción explicamos su contexto, su historia. Eso hace que el otro pueda entenderla y sentirla”, señaló.
Uno de los momentos más personales de la noche ocurrió cuando el coreuta Marcelo Compagnoli, quien se definió como “la persona más antigua del coro”, compartió unas breves palabras en el escenario. Con emoción, relató que canta bajo la dirección de Rosalba desde 1993, cuando era un niño de diez años.
“No soy armenio, recordó, pero disfruto mucho cantando canciones como Hayots Ashjar, Ereván Erepuní y Mer Lerner. Rosalba no ha dejado de enseñarme canciones armenias y por eso le doy las gracias”. Su testimonio, sostenido por más de tres décadas de trayectoria compartida con la directora, sintetizó la dimensión afectiva y humana que rodea al coro.
El repertorio
El concierto presentó nueve obras cuidadosamente seleccionadas:
Ari Im Sojak. Letra: Kamar Katiba, Música: Alexander Spendiarian.
Levántate y Canta. Letra: Héctor Negro, Música: César Isella, Versión coral: Carmelo Fioriti.
Arráncame la Vida. Letra y música: Chico Novarro, Versión coral: Vivian Tabbush.
Un Vestido y un Amor. Letra y música: Fito Páez, Versión coral: Vivian Tabbush.
Ierk Chahelutean. Letra: Z. Avakian, Música: M. Mazmanian.
Hopina. Letra y música: Tatul Altunian.
Sto Perigiali To Krifó. Letra: Giorgos Seferis, Música: Mikis Theodorakis, Versión coral: Jean Almouhian.
Cantares. Letra: Antonio Machado, Música: Joan Manuel Serrat, Versión coral: Lilian Cangiano.
Ereván Erepuní. Letra: Baruyr Sevag, Música: Edgar Hovhannessian.
El público acompañó cada interpretación con atención sostenida y visibles gestos de emoción, especialmente en las obras armenias que forman parte del repertorio identitario del coro.
La velada culminó con un imprescindible de cada presentación de Nor Arevakal: Hai Abrink, letra y música del maestro Jean Almouhian, interpretado fuera del programa. Como es habitual, el tema se transformó en un momento colectivo donde memoria y emoción confluyeron en un aplauso prolongado que resonó en todo el salón.
Integrantes del Coro Nor Arevakal
Directora: Rosalba Onikian.
Piano: Prof. Victoria Lamberti.
Sopranos: Ani Alacahan, Nadin Alacahan, Roxana Banklian, Paola Demirdjian, Mariel Hamparsumian, Adriana Kambourian, Isabel Ounanian, Paula Sismanian, María Susana Tsolakian.
Contraltos: Betty Arapian, Anahid Haroutounian, Silvina Karina Keleshian, Beatriz Mantalian, Patricia Mkhitarian, Marta Saghazarian, Catalina Scavino, Analía Tcholakian, Irma Yesildepe, Ana Laura Zoulamian.
Tenores: Marcelo Compagnone, Agop Dicranian, Rodolfo Fox, Cartago Jorge García, Setrak Kirmizi Elma, Martín Saatzian.
Bajos: Sergio Demirdjian, Sebastián Miño Gogossian, Arto Kalciyan, Claudio Magarian, Miguel Markarian, Sergio Ohanessian.







