El 6 de enero se celebra la Navidad armenia, una tradición de la Iglesia Apostólica Armenia

Las comunidades armenias de todo el mundo celebraron el 6 de enero la Navidad de acuerdo con la tradición de la Iglesia Apostólica Armenia, que mantiene esa fecha histórica para conmemorar el nacimiento y el bautismo de Jesucristo. La celebración se realiza en Armenia y en la diáspora mediante ceremonias litúrgicas especiales, que incluyeron misas, bendición del agua y encuentros comunitarios, en una festividad que conserva costumbres de más de diecisiete siglos.
El origen de la Navidad armenia se remonta a los primeros siglos del cristianismo, cuando el nacimiento de Jesús se celebraba el 6 de enero. Con el paso del tiempo, la Iglesia de Roma trasladó la festividad al 25 de diciembre, en coincidencia con antiguas celebraciones paganas del sol. La Iglesia Apostólica Armenia, fundada en el siglo I, mantuvo la fecha original, ya que no existía en Armenia esa tradición pagana ni dependencia litúrgica de Roma, y preservó así la celebración conjunta de la Natividad y la Epifanía.
En la tradición armenia, el 6 de enero conmemora tanto el nacimiento de Cristo como su bautismo en el río Jordán, entendidos como una misma manifestación divina. Por ese motivo, la festividad también es conocida como Teofanía, término que significa “manifestación de Dios”, y ocupa un lugar central en el calendario litúrgico armenio.
Las celebraciones comienzan el 5 de enero con la misa de Nochebuena oficiada a la luz de las velas. Durante la liturgia, el sacerdote anuncia el nacimiento de Cristo y los fieles comparten el tradicional saludo navideño. El 6 de enero por la mañana se celebra la Divina Liturgia y, posteriormente, se realiza la bendición del agua, un rito que simboliza el bautismo de Jesús y la purificación espiritual.
Como parte de la tradición, los fieles llevan agua bendita a sus hogares y participan de ceremonias de bendición de las casas. Al día siguiente, 7 de enero, la Iglesia Apostólica Armenia recuerda a los difuntos con misas especiales y visitas a los cementerios, una práctica habitual luego de las grandes festividades religiosas.