En Davos, Ilham Aliyev justificó la guerra y limpieza étnica contra la población de Artsaj en un panel junto al presidente de Armenia Vahagn Khachaturyan, quien evitó cuestionarlo

21 de enero de 2026

Durante la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos el 20 de enero, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, utilizó su intervención pública para justificar la guerra contra la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), afirmando que Azerbaiyán “restableció la justicia, el derecho internacional, la soberanía y la integridad territorial”. La intervención se dio en un panel compartido con el presidente de Armenia, Vahagn Khachaturyan, quien evitó cualquier cuestionamiento a esas afirmaciones.

Aliyev sostuvo que Azerbaiyán “no perdió la esperanza ni la valentía para restaurar la justicia” y que, tras décadas de conflicto, su país decidió “tomar la situación en sus propias manos”. En ese marco, declaró: “Restablecimos la justicia, el derecho internacional, nuestra soberanía e integridad territorial, y luego logramos la paz”. Sin embargo, esa caracterización omite elementos centrales del derecho internacional: el derecho a la autodeterminación de la población armenia nativa de Artsaj, las órdenes vinculantes de la Corte Internacional de Justicia de 2023 que exigían garantizar la libre circulación por el corredor de Berdzor (Lachin) durante el bloqueo, y las consecuencias de la limpieza étnica que forzó el desplazamiento total de la población armenia del territorio en 2023.

La postura del presidente armenio durante el panel generó particular atención. Khachaturyan no solo evitó refutar las afirmaciones de Aliyev, sino que expresó su pleno acuerdo con el diagnóstico del mandatario azerbaiyano y agradeció públicamente su “voluntad política”. “Vivimos en paz y seguridad. Este es un acontecimiento verdaderamente extraordinario”, afirmó, sin aludir a la situación de los armenios desplazados de Artsaj ni a los ciudadanos armenios que continúan detenidos ilegalmente en cárceles de Bakú.

En otro tramo de su intervención, Khachaturyan señaló que los armenios “ahora llenan sus autos con gasolina azerbaiyana” como parte de las “nuevas realidades”, reforzando un discurso centrado exclusivamente en la normalización económica, aun cuando el conflicto dejó consecuencias humanitarias y jurídicas no resueltas. Tampoco mencionó las responsabilidades del Estado azerbaiyano por la violación de derechos fundamentales ni la ausencia de garantías internacionales para una paz sostenible.

El panel, titulado “Definir la identidad económica de Eurasia”, estuvo moderado por la corresponsal de Euronews Sasha Vakulina y contó también con la participación del presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, y de la empresaria turca Ebru Özdemir. A lo largo del debate, se insistió en la estabilidad y la cooperación económica como condiciones para atraer inversiones, mientras quedaron fuera de la discusión las implicancias políticas y humanitarias del conflicto de Artsaj.

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