La Asamblea Nacional de Artsaj condena los falsos “juicios” de Azerbaiyán contra dirigentes armenios

06 de febrero de 2026

La Asamblea Nacional de la República de Artsaj difundió un comunicado en el que condenó enérgicamente los “juicios” organizados por las autoridades de Azerbaiyán contra militares, dirigentes políticos y civiles armenios capturados de Artsaj, en una declaración publicada el 6 de febrero.

En el texto, el órgano legislativo calificó los procesos como “juicios inventados” y afirmó que “las acusaciones inventadas presentadas en estos procesos y los veredictos adoptados en base a ellas no tienen nada que ver con la justicia y son una flagrante manifestación de terrorismo de Estado y represalia política”. Según la declaración, estos procedimientos buscan “desacreditar la lucha de más de tres décadas del pueblo armenio para proteger sus propios derechos”, ejercida —señala— conforme al derecho internacional y, en particular, al principio de autodeterminación.

La Asamblea sostuvo que estos procesos judiciales son la continuación de la agresión militar iniciada contra Artsaj en 2020 y de los hechos ocurridos en 2023, que describió como “actos de limpieza étnica y genocidas”, los cuales “el derecho internacional califica inequívocamente de crímenes contra la humanidad”.

El comunicado también apuntó contra la postura de las autoridades de la República de Armenia, a las que acusó de “continua inacción e indiferencia” frente a las acusaciones y condenas contra armenios de Artsaj. En ese sentido, afirmó que esta actitud es “inaceptable y condenable”, y advirtió que podría sentar las bases para futuras acusaciones contra Armenia “como Estado que ha alentado el terrorismo”.

En otro tramo, la Asamblea recordó que el conflicto de Nagorno Karabaj formó parte durante más de tres décadas de las agendas internacionales y de los marcos de debate de la ONU y la OSCE, y que durante quince años los copresidentes del Grupo de Minsk y los líderes de Estados Unidos, Rusia y Francia sostuvieron que el conflicto debía resolverse mediante negociaciones y sobre la base del derecho a la autodeterminación.

Ante la ausencia de una respuesta efectiva de esas instancias, el comunicado afirmó que “las ‘sentencias’ adoptadas en Bakú contra los dirigentes político-militares de Artsaj se aplican igualmente a los dirigentes de esos países y de las organizaciones internacionales”.

La declaración concluye con una definición política clara: “Lucharemos inquebrantablemente por la protección de los derechos de nuestros compatriotas y el retorno de nuestro pueblo a sus lugares de origen, y estamos convencidos de que al final se hará justicia y los verdaderos criminales recibirán el castigo que merecen”.

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