Residentes Armenios en Mar del Plata conmemoraron Surp Vartanantz y celebraron el 38° aniversario de la institución

11 de febrero de 2026

La Asociación Residentes Armenios en Mar del Plata vivió el pasado sábado 7 de febrero una jornada de doble celebración al conmemorar la epopeya de Surp Vartanantz y festejar, al mismo tiempo, el 38° aniversario de la institución.

La jornada se inició en la Parroquia Cristo Rey, ubicada en Chubut 1660, donde se celebró la tradicional misa de verano en memoria de Surp Vartanantz, presidida por Su Excelencia Monseñor Aren Shaheenian, Obispo Primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile. La ceremonia contó con la participación de Sarkis Kourdoussian, director del Coro Gomidás, el diácono Vartán Stepanian y la cantante Alla Avettisian, además de autoridades locales y nacionales, residentes, marplatenses y turistas que se acercaron a compartir el oficio religioso.

Por la noche, el festejo se trasladó al Complejo La Normandina de Playa Grande, donde un salón colmado dio marco a la tradicional cena show y baile aniversario. La apertura estuvo a cargo de los integrantes de la Compañía Argentina de Danzas Folklóricas Armenias Kaiané de la Unión Cultural Armenia, que este año celebra su 65° aniversario. Luego se presentó el ballet griego “Thalassa” encabazado por Eduardo Taso Kiouleserian y el cierre musical llegó de la mano de Alejandro Chipian y Edgardo Sarian, quienes animaron la pista hasta el final de la velada.

Durante el encuentro, Marta Abachian, la presidenta de la institución, brindó unas palabras de bienvenida en las que expresó su orgullo por presidir la entidad “como hija y nieta de armenios”. Agradeció especialmente a quienes sostuvieron el trabajo de la asociación a lo largo de los años y destacó el compromiso de su madre, de 94 años, siempre presente en las actividades. “Ahora me toca llevarla adelante y vamos a hacerlo convocando no solo a los residentes armenios de Mar del Plata y la zona, sino también a toda la comunidad, para que nos conozcan y sepan quiénes somos, lo que hemos padecido y también nuestras raíces, nuestra cultura y gastronomía”, señaló.

En ese marco, anunció que, por sugerencia de Monseñor Aren Shaheenian, la sede comenzará a ser mencionada y difundida como “Casa Armenia”, una forma más cercana y representativa de nombrar el espacio institucional. “Hoy estamos acá, pero desde mañana los esperamos en nuestra Casa Armenia, ubicada en 11 de Septiembre 3680, con actividades abiertas a toda la comunidad”, indicó. También agradeció a los integrantes de la Comisión Directiva, en especial a la secretaria Susana Tellian y al protesorero Jorge Boyadzian, por la organización del evento.

A su turno, el Obispo Primado destacó el rol de la Iglesia en la diáspora y subrayó la importancia de preservar la fe, la cultura y las tradiciones armenias. Señaló que la colectividad marplatense cuenta con más de 38 años de trayectoria formal, aunque su historia es aún más extensa, y llamó a continuar el trabajo conjunto entre Iglesia e instituciones comunitarias. “Somos armenios y somos argentinos, y estamos orgullosos de ambas identidades”, expresó, agradeciendo también al pueblo y al Estado argentino por la hospitalidad brindada a la comunidad a lo largo de las décadas.

El encuentro contó además con la presencia de representantes de instituciones armenias, autoridades municipales, dirigentes de colectividades y referentes culturales y sociales de la ciudad, quienes acompañaron la celebración y acercaron sus saludos a la entidad.

“Casa Armenia”, un nombre que invita a sentirse parte

La presidenta de la Asociación Residentes Armenios en Mar del Plata, Marta Abachian, explicó que la denominación “Casa Armenia” no implica un cambio formal de nombre, sino una manera más cercana y representativa de referirse a la sede institucional. La sugerencia surgió en un encuentro con el Obispo Primado Aren Shaheenian. “Nos preguntó cómo la llamábamos y respondimos ‘la sede’. Entonces nos propuso: pónganle Casa Armenia. Nos pareció un acierto total, porque es más simple, más cálido y ahora que vamos a abrir actividades a toda la comunidad ayuda a que el nombre quede”, señaló.

Abachian también compartió el sentido personal que tiene para ella esta decisión: “Sentí un orgullo enorme. La sangre armenia la tengo a flor de piel y estoy convencida de que debemos seguir difundiendo nuestras raíces y también lo que padeció nuestro pueblo. Si abrimos la Casa Armenia a la comunidad, nos van a conocer mucho más. Es una forma de acercarnos y de mantener viva nuestra identidad”.

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