Sabores argentinos en Armenia: la historia detrás de Kimk Food Lab

Kimk Food Lab, fundado por los argentinos Marisol y Misak en Ereván, produce empanadas criollas que hoy se venden en distintos puntos de la ciudad. Ambos llegaron a Armenia en 2015 y se conocieron allí por casualidad.
Con el tiempo, la amistad derivó en una sociedad marcada por algo que comparten desde siempre: la pasión por la comida. En febrero de 2023 decidieron empezar a vender empanadas, un producto típico argentino al que encontraron la forma de adaptarlo al público local bajo el slogan “producimos lo que extrañamos”.
Actualmente Kimk tiene 14 empleados y la mayor parte del área de producción está integrada por mujeres desplazadas de Artsaj. “Entre el 85 y el 90% de quienes trabajan con nosotros son refugiados de Artsaj”, explican con orgullo.

Para muchas de ellas se trata de su primer trabajo formal. En el proceso fueron capacitándose en cocina, bromatología e incluso inglés, y algunas ya ocupan cargos en distintas áreas. El camino, sin embargo, también estuvo atravesado por historias difíciles.
“A veces uno termina haciendo también de psicólogo. Muchas perdieron padres, hermanos o maridos. No son solo empleadas: detrás hay historias de destierro y pérdidas muy grandes que dejan huellas”, contaron a Diario ARMENIA.
Aunque las empanadas son un clásico de la gastronomía argentina, el producto fue bien recibido por el público armenio. “En casi todas las gastronomías del mundo hay algo parecido a una empanada. Tal vez algunos sabores no son tan habituales acá, pero fuimos ajustando las recetas para acercarlas al paladar local”.



Entre sus clientes se encuentran distintos rubros que integran la gastronomía como bodegas, comercios, clientes particulares y el aeropuerto. El crecimiento del proyecto también se da en paralelo con una expansión de la escena gastronómica en el país. “En los últimos años la industria gastronómica se desarrolló bastante en Armenia. Hoy hay comida china, italiana o española, y la gente sale mucho a comer. Eso también hace que estén más abiertos a probar cosas nuevas”, explican.
“Armenia tiene el tamaño justo para emprender”, dicen. “Es un país chico, pero al mismo tiempo te permite conocer mucha gente rápido”. Y agregan, entre risas: “Ser argentino también ayuda. La caradurez uno la trae consigo siempre”.
A casi diez años de haber llegado al país, también ven los cambios en el entorno. “A Armenia todavía le queda mucho por desarrollar, pero si uno compara con cómo era todo hace diez años, la industria y el nivel de servicio mejoraron muchísimo”.

La pandemia, además, impulsó el uso del delivery y eso ayudó a que el emprendimiento ganara visibilidad. Muchos clientes comenzaron a conocer el producto a través de las aplicaciones, donde hoy siguen vendiendo. Actualmente Kimk está presente en plataformas como Glovo y Yandex.
Las empanadas siguen siendo el producto principal, aunque con el tiempo sumaron otras propuestas: mini lehmeyun, medialunas y semanas especiales dedicadas a clásicos de la pastelería argentina, como facturas y alfajores.
Ahora se preparan para dar un paso más. A mediados de este año Kimk se mudará a un espacio de producción más grande, con la idea de empezar a vender empanadas congeladas en supermercados.
Con el negocio en expansión y nuevos proyectos por delante, sus fundadores insisten en que Kimk es más que una empresa gastronómica. “Para nosotros es un espacio de aprendizaje, exploración y crecimiento, tanto nuestro como de quienes se suman al proyecto”.
Anush Merdinian
Periodista