Documentos filtrados revelaron una campaña contra el ANCA impulsada por Apollo, una firma de relaciones públicas de Reino Unido

Documentos filtrados revelaron que una empresa de relaciones públicas con sede en Londres, Reino Unido, difundió en secreto material dirigido a periodistas estadounidenses para promover artículos críticos contra el Consejo Nacional Armenio de Estados Unidos (Armenian National Committee of America - ANCA).
El correo electrónico, enviado el 2 de marzo de 2026 por Daniel Blake-Martin, representante de Apollo Strategic Communications, fue filtrado a varios medios y proponía a editores estadounidenses investigar y publicar artículos perjudiciales para la organización armenio-estadounidense. El mensaje ofrecía acceso a cuatro fuentes anónimas, entre ellas un miembro del personal del Congreso, un diputado del partido gobernante armenio y figuras del ámbito académico y de centros de investigación, para respaldar historias críticas contra el ANCA.
Según los documentos filtrados, el memorando retomaba argumentos que los gobiernos de Azerbaiyán y Turquía suelen utilizar contra organizaciones que defienden los intereses de Armenia y de la diáspora armenia en Washington.
El director ejecutivo del ANCA, Aram Hamparian, denunció la iniciativa como una operación de difamación dirigida contra la organización por su labor de defensa de Armenia y de la comunidad armenio-estadounidense. En una columna publicada en respuesta a la campaña, Hamparian afirmó que se trató de “un artículo de crítica con guion contra la ANCA, enviado en secreto a periodistas estadounidenses, un plan para la difamación, con el apoyo anónimo de armenios, desde Garo Paylan hasta la diputada Maria Karapetyan, para castigar a la ANCA, no por nuestros vicios, sino por nuestras virtudes”.
Hamparian sostuvo que la organización fue atacada por defender la seguridad de Armenia, el retorno de los armenios a Artsaj, el fin de la ocupación azerbaiyana, la protección de los sitios cristianos y la rendición de cuentas por los crímenes cometidos contra el pueblo armenio.
Una de las personas mencionadas como posible fuente en el memorando, el exdiputado de Turquía de origen armenio Garo Paylan, rechazó públicamente cualquier participación en la iniciativa. En un mensaje publicado en la red social X afirmó que “se enviaron mensajes a periodistas en mi nombre sobre Armenia sin mi autorización”.
Tras la filtración de los documentos, Apollo Strategic Communications desactivó su cuenta en X y eliminó del sitio web de la empresa el perfil de Blake-Martin.
El ANCA exige ahora respuestas a varias preguntas clave, entre ellas quién contrató a la firma para impulsar la campaña y cuánto dinero recibió por ese trabajo. La organización también cuestionó si Apollo actuó en nombre de un agente extranjero en Estados Unidos sin registrarse ante el Departamento de Justicia bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA).
Además, la organización solicitó explicaciones sobre cómo y por qué se incluyeron los nombres de Maria Karapetyan, Nzhdeh Hovsepyan y Garo Paylan como posibles fuentes dentro de la campaña.
El caso también despertó interrogantes sobre los vínculos empresariales de Apollo. La firma forma parte del RSK Group, una compañía que mantiene una filial —Azerbaijan Environment and Technology Centre Ltd.— con presencia operativa en Azerbaiyán y proyectos en la región del Caspio. Según reportó el editor del California Courier, Harut Sassounian, Apollo ha operado bajo distintos nombres desde su registro en 2009, incluyendo Red Public Relations Limited y Apollo Public Relations Limited.
Sassounian sugirió que la operación podría implicar una posible violación de la normativa estadounidense sobre lobby extranjero. “El memorando fue enviado a los medios estadounidenses por una firma de relaciones públicas del Reino Unido, posiblemente con la intención de eludir los requisitos federales de divulgación sobre cabildeo extranjero”, escribió.
Hasta el momento, Apollo Strategic Communications no ha respondido públicamente a las solicitudes de comentarios sobre los documentos filtrados.
El ANCA afirmó que continuará presionando para que se revele quién financió y organizó la campaña mediática. “El ANCA comparte públicamente su trabajo, movilizando a su comunidad mediante convocatorias abiertas al activismo, comunicados de prensa y asambleas públicas”, escribió Hamparian. “La participación de Apollo, en cambio, habría permanecido completamente desconocida si sus correos electrónicos no se hubieran filtrado”.
La organización sostuvo que ahora corresponde a la firma británica revelar quién financió la operación y bajo qué términos contractuales se llevó adelante la campaña dirigida contra la ANCA.