Las instituciones armenias de Argentina rechazaron las declaraciones de Nikol Pashinyan: “Negociar no implica ceder todo aquello que constituye la esencia de nuestra historia y nuestros derechos”

Las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) expresaron su “profunda preocupación” y su “enérgico rechazo” a las recientes declaraciones del primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, en un comunicado difundido en Buenos Aires el 28 de marzo, en el que cuestionaron sus dichos sobre la limpieza étnica en la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) y los reclamos históricos del pueblo armenio.
“En vísperas del 111° aniversario del Genocidio Armenio, en nombre de todas las Instituciones Armenias de la República Argentina expresamos nuestra profunda preocupación y nuestro enérgico rechazo a recientes declaraciones del Primer Ministro de la República de Armenia, Nikol Pashinyan, en las que relativiza conceptos como la limpieza étnica en Artsaj y cuestiona la legitimidad de los reclamos históricos del pueblo armenio”, señalaron.
El comunicado indicó que estas afirmaciones “no solo resultan desacertadas desde el punto de vista histórico y político, sino que también hieren profundamente la memoria colectiva de nuestro pueblo”, y remarcó el contexto del aniversario del Genocidio Armenio.
En ese sentido, destacaron el rol de la diáspora: “La comunidad armenia en la Argentina -como tantas otras comunidades de la Diáspora- existe como consecuencia directa de aquel crimen atroz. Somos nietos y bisnietos de sobrevivientes que encontraron en esta tierra un refugio para reconstruir sus vidas tras haber sido despojados de todo”.
Las instituciones también advirtieron sobre los riesgos del negacionismo: “El negacionismo ha sido históricamente la política de estado sostenida por Turquía desde 1923. Y la experiencia demuestra que el negacionismo no contribuye a la paz ni a la estabilidad regional, sino que constituye un obstáculo para una reconciliación genuina basada en la verdad y la justicia”.
Asimismo, afirmaron que la Nación Armenia “trasciende los límites de la actual República de Armenia” y subrayaron que incluye a la diáspora, a Artsaj y a “la memoria viva del millón y medio de mártires que fueron exterminados por el estado turco”.
Desde una perspectiva de política internacional, sostuvieron que “la negociación es una herramienta indispensable, pero su eficacia depende de la capacidad de resguardar intereses fundamentales”, y agregaron: “La entrega no es sinónimo de paz. Negociar no implica ceder todo aquello que constituye la esencia de nuestra historia y nuestros derechos”.
Finalmente, las instituciones exhortaron al gobierno armenio a “reflexionar y reconsiderar el sentido y el impacto de sus declaraciones” y reafirmaron su compromiso con “una construcción de futuro basada en la memoria, la dignidad y la justicia”.