Armenia conmemoró el 111º aniversario del Genocidio Armenio

Armenia conmemoró el 111° aniversario del Genocidio Armenio el 24 de abril en Ereván, con homenajes en el Complejo Memorial de Tsitsernakaberd, la participación de las máximas autoridades del Estado, mensajes institucionales y pronunciamientos de líderes políticos y religiosos, en un contexto marcado por tensiones entre el gobierno y la Iglesia, restricciones en el acceso al memorial y definiciones contrapuestas sobre la agenda política y el futuro del país.
El presidente Vahagn Khachaturyan, el primer ministro Nikol Pashinyan, el presidente de la Asamblea Nacional Alen Simonyan y otros altos funcionarios encabezaron la ceremonia oficial, donde depositaron ofrendas florales junto a la llama eterna en memoria de las víctimas.
En paralelo, el Catholicos de todos los armenios, Karekin II, visitó el memorial por separado de las autoridades estatales, en un contexto de persecución por parte del gobierno armenio contra las autoridades de la Iglesia Apostólica Armenia.
En su mensaje, Karekin II advirtió sobre la situación del pueblo armenio en la región y afirmó: "Cien años después de los catastróficos sucesos del Genocidio, cuando parecía que tales crímenes terribles eran cosa del pasado, lamentablemente, nuevos actos genocidas despoblaron Artsaj, y más de 120.000 residentes de Artsaj fueron desplazados por la fuerza". En ese sentido, agregó: "Es con la unidad nacional que podremos realizar esfuerzos efectivos para el reconocimiento universal del Genocidio Armenio".
Por su parte, el primer ministro Nikol Pashinyan sostuvo en su mensaje oficial: "Hoy conmemoramos a las víctimas del genocidio armenio de 1915, el Gran Genocidio", y definió que "el Genocidio Armenio es la mayor tragedia que nos ha azotado". "Tenemos un Estado y paz. El Estado y la paz son la garantía de que el Genocidio Armenio no se repetirá". En esa línea, afirmó: "Debemos dejar de buscar una patria fuera de los 29.743 kilómetros cuadrados de nuestro Estado".
El Ministerio de Asuntos Exteriores también emitió un comunicado en el que señaló: "El 24 de abril conmemoramos y rendimos homenaje a las víctimas del Genocidio Armenio cometido en el Imperio Otomano". En el texto, advirtió que "en el siglo XXI seguimos siendo testigos de la intolerancia racial y étnica, el odio y los nuevos crímenes masivos" y destacó que "las buenas relaciones de vecindad y una cooperación real entre los estados vecinos son la condición mínima necesaria para establecer una paz duradera en el Cáucaso Meridional".
En el plano político interno, el expresidente Robert Kocharyan afirmó que "el apoyo continuo al reconocimiento internacional del Genocidio Armenio es uno de los puntos programáticos de la Alianza Armenia". En la misma línea crítica, el empresario Samvel Karapetyan, actualmente encarcelado por motivos políticos por el régimen de Pashinyan, sostuvo: "Los líderes actuales de Armenia intentan justificar a los perpetradores del Genocidio Armenio", y agregó que "la memoria histórica del pueblo armenio permanece".
Desde el ámbito religioso, el Catholicos de la Gran Casa de Cilicia, Aram I, remarcó: "El reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de Turquía sigue siendo el pilar de las demandas armenias", y sostuvo que "las reivindicaciones armenias no deben ceder".
En la víspera, una marcha con antorchas organizada por la juventud de la FRA - Tashnagtsutiún incluyó la quema de la bandera turca, hecho que fue condenado por el régimen de Pashinyan.