Con la presencia del intendente de Morón Lucas Ghi, Homenetmen realizó el Madagh por el 111° aniversario del Genocidio Armenio

El sábado 16 de mayo, Homenetmen Buenos Aires realizó el tradicional Madagh en su sede de Villa Sarmiento, en conmemoración del 111° aniversario del Genocidio Armenio perpetrado por el Estado turco. La actividad reunió a dirigentes comunitarios, autoridades municipales e instituciones armenias en una jornada atravesada por la memoria del genocidio de 1915 y por la situación actual de Armenia y Artsaj.
El acto contó con la presencia del intendente de Morón, Lucas Ghi; la directora de la UGC 7 Morón, Liliana Marchisio; el director de Derechos Humanos del municipio, Gustavo Moreno; miembros de la Comisión Central y Regional de Homenetmen; del Comité Central de la FRA - Tashnagtsutiún; de la Comisión Regional y las filiales Hasmig, Ashjén y Anahid-Maró de HOM; del Comité Aram Manukian de la FRA; de la Comisión Directiva de los colegios Jrimian y Arzruní; y del presidente de las Instituciones Armenias de la República Argentina, Pablo Sismanian.
La ceremonia comenzó con la bendición del Madagh a cargo del Obispo Primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, monseñor Arén Shaheenian, seguida por la entonación de los himnos nacionales de Argentina, Armenia y Artsaj.
Durante el discurso del Consejo Directivo, el licenciado Raffi Nalpatian recordó que el encarcelamiento y ejecución de intelectuales, religiosos, médicos y dirigentes armenios el 24 de abril de 1915 en Constantinopla marcó el inicio del primer genocidio del siglo XX perpetrado por Turquía. Entre ellos mencionó a Shavarsh Krisian, mentor e ideólogo de Homenetmen, quien también fue víctima del genocidio, y señaló que junto a las deportaciones y matanzas fueron perseguidos y asesinados deportistas y dirigentes de la organización.
Nalpatian destacó además que Homenetmen nació en 1918 siguiendo el legado de Krisian, con el objetivo de contener y formar a niños y jóvenes sobrevivientes del genocidio. “Con el correr de los años Homenetmen se fue ramificando por el mundo al igual que la diáspora armenia, contribuyendo a la conformación de las comunidades diaspóricas”, expresó. Actualmente, señaló, la institución cuenta con más de 25.000 socios distribuidos en 101 filiales de 26 países y continúa trabajando tanto en la diáspora como en Armenia, especialmente en tareas de contención para refugiados de Artsaj.

El dirigente repasó luego los acontecimientos ocurridos entre 2020 y 2023 en Artsaj y recordó que Azerbaiyán, con apoyo de Turquía, lanzó el 27 de septiembre de 2020 una ofensiva militar contra la República de Artsaj. También se refirió al bloqueo de diez meses impuesto sobre el territorio y a la posterior ofensiva militar que culminó con el desplazamiento forzado de toda la población armenia de Artsaj.
“150.000 personas fueron expulsadas de sus tierras ancestrales por una nueva limpieza étnica y genocidio perpetrados por Azerbaiyán”, afirmó. También denunció la destrucción y profanación de iglesias, cementerios, escuelas, viviendas y clubes armenios con el objetivo de borrar la identidad milenaria armenia del territorio y sostuvo que la impunidad del genocidio de 1915 encuentra continuidad en las atrocidades cometidas contra Artsaj entre 2020 y 2023.
Durante el discurso recordó especialmente a Davit Ishkhanyan, miembro del Buró de la FRA - Tashnagtsutiún, quien en agosto de 2023, siendo diputado, fue electo presidente de la Asamblea Nacional de la República de Artsaj y permanece detenido en Azerbaiyán. También evocó la figura de Artak Ishkhanyan, integrante de la Comisión Directiva de la filial Artsaj de Homenetmen, quien murió el 31 de octubre de 2020 defendiendo la región de Marduní durante la guerra. Nalpatian señaló además que oficialmente Bakú reconoce la detención de 19 armenios de Artsaj, entre ellos ocho exdirigentes de la República, aunque advirtió que la cifra real sería mayor.
“Durante esos años se produjeron crímenes de guerra y de lesa humanidad. Y una vez más, al igual que en 1915, el mundo miró hacia otro lado”, expresó Nalpatian. “El silencio se convirtió en complicidad. Aceptar un genocidio en silencio es una forma de indiferencia criminal y permitir que quede impune es una invitación a que se repita”, agregó.
En otro tramo de su intervención sostuvo que “la negación del genocidio equivale a su continuación” y advirtió que mientras Turquía continúe sosteniendo esa política seguirá representando “una amenaza existencial para Armenia”.
“Hacemos un llamado a continuar la lucha por la preservación de la identidad nacional, el fortalecimiento del Estado armenio y la protección y recuperación de los plenos derechos de los armenios de Artsaj”, afirmó. También convocó a “redoblar los esfuerzos, encontrar nuevas herramientas, abrir caminos y construir puentes” para acompañar al pueblo armenio de Armenia y Artsaj.
Hacia el final de su mensaje, Nalpatian expresó: “Nuestros santos mártires no necesitan catafalcos, necesitan justicia. Es por ello que todos los años rezamos memoria, verdad, justicia y reparación”.
Como ya es tradición, durante el Madagh se entregaron porciones de comida a la Iglesia Evangélica Metodista de Almagro, a comedores del Municipio de Morón y a la Casa de Descanso “O. Bodourian - O. Diarbekirian” de HOM.


