Hakob Karapetyan: “Debemos salir de esta etapa y avanzar hacia una política más sustancial”

05 de junio de 2026
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Una publicación compartida por Կոմիտաս Ռատիոժամ | Audición Gomidas (@gomidas_uy)

Hakob Karapetyan, representante del partido Nueva Fuerza, planteó que su espacio busca constituirse como una alternativa socialdemócrata al gobierno de Nikol Pashinyan y a la oposición tradicional, durante una entrevista realizada por Betty Arslanian, corresponsal de Audición Gomidas y Diario Armenia, en el marco del ciclo con representantes de las fuerzas políticas que participarán en las elecciones parlamentarias de Armenia del domingo 7 de junio.

Karapetyan explicó que Nueva Fuerza se formó entre 2018 y 2021 alrededor del entonces alcalde de Ereván, Hayk Marutyan, y de quienes lo acompañaban en su gestión. “Durante esos años nuestra experiencia política y nuestras convicciones se fueron consolidando y clarificando, especialmente al tener que lidiar directamente con los desafíos de la gestión pública y la administración política”, señaló.

El representante de Nueva Fuerza definió a su partido como una fuerza de orientación socialdemócrata. “Creemos que, incluso dentro de una economía liberal y de libre mercado, el Estado y las comunidades deben desempeñar un papel más activo en la vida pública, particularmente en ámbitos clave vinculados a la salud y la seguridad de la ciudadanía”, afirmó.

Karapetyan recordó que, tras la ruptura entre Contrato Civil y Hayk Marutyan, el sector participó en las elecciones anticipadas de 2023 y luego fundó formalmente Nueva Fuerza el 1 de mayo de 2024. Según indicó, se trata de un partido “de orientación socialdemócrata que promueve valores europeos y democráticos” y cuyos miembros “se consideran herederos políticos de la Revolución de Terciopelo que tuvo lugar en Armenia en 2018”.

En ese sentido, sostuvo que la Revolución de Terciopelo fue desvirtuada durante el gobierno de Nikol Pashinyan. “Varias de las reformas prometidas quedaron a medio camino y otras se desviaron de los objetivos originales”, dijo. “Nosotros queremos que los valores proclamados por la revolución se conviertan realmente en una realidad”, agregó.

Consultado sobre su propuesta de cambiar no solo al gobierno sino también a la oposición, Karapetyan afirmó que Nueva Fuerza busca que después del 7 de junio “se produjera un cambio fundamental en Armenia y que Nikol Pashinyan dejara de ser primer ministro”.

“A lo largo de los años, su gestión estuvo marcada por decepciones y calamidades”, sostuvo. También afirmó que durante la campaña electoral se observaron “discursos de odio y estigmatización de determinados grupos, especialmente de los armenios de Artsaj”, en referencia a la República de Artsaj (Nagorno Karabaj).

Karapetyan planteó que su espacio aspira a tener una representación significativa en la Asamblea Nacional y a formar parte de una coalición de gobierno. “Si ocurriera que Nikol Pashinyan continúa siendo primer ministro, lo que consideramos una perspectiva muy lamentable para Armenia, al menos debería existir una oposición de calidad, y no debería estar vinculada al antiguo régimen criminal-oligárquico”, expresó.

El dirigente cuestionó la dinámica parlamentaria de los últimos años, marcada por acusaciones cruzadas entre el oficialismo y la oposición. “Debemos salir de esta etapa y avanzar hacia una política más sustancial, elevando el nivel del discurso político y enriqueciendo más el contenido de los debates”, afirmó. También pidió “generar un discurso político con contenidos orientados al desarrollo”.

Sobre una eventual cooperación con otros sectores opositores, Karapetyan reconoció que la polarización política en Armenia dificulta cualquier acuerdo. Sin embargo, dijo que “para el desarrollo del parlamentarismo y la democracia es necesario hacer concesiones” y que Nueva Fuerza está dispuesta, “en determinadas circunstancias”, a cooperar con figuras de la oposición.

De todos modos, marcó límites. “No tiene sentido cooperar con el partido Contrato Civil, y también descartamos la posibilidad de cooperar con el expresidente, Robert Kocharyan”, afirmó. Según Karapetyan, los años de gobierno de Kocharyan “estuvieron marcados por episodios decepcionantes”.

El representante de Nueva Fuerza sostuvo que su partido busca ser más que una tercera fuerza electoral. “Aspiramos a ser no solo una tercera fuerza, sino una alternativa, tanto a la oposición parlamentaria de la legislatura anterior como al actual gobierno”, señaló.

Karapetyan afirmó que Nueva Fuerza representa esa alternativa “a través de nuestras ideas” y de su propuesta política. “Somos prácticamente el único partido de centro que declara abiertamente sus posiciones socialdemócratas”, dijo.

En materia de política regional, Karapetyan sostuvo que su espacio acepta los acuerdos con Azerbaiyán de agosto de 2025, con participación del presidente de Estados Unidos, y que está dispuesto a continuar “la normalización de las relaciones con los países vecinos sobre esa base”.

Sobre la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), afirmó que en Nueva Fuerza participan principalmente jóvenes de la “generación de la independencia” y personas vinculadas al movimiento de liberación de 1988. También recordó que varios de sus integrantes sirvieron en Nagorno Karabaj o fueron voluntarios, entre ellos Hayk Marutyan en 2016 y durante la guerra de 44 días de 2020.

“Lo ocurrido en 2023 es para nosotros una tragedia tanto nacional como personal”, expresó. Karapetyan responsabilizó a las autoridades anteriores y, especialmente, a Nikol Pashinyan, porque, según dijo, “como consecuencia de su política aventurera, inconsistente e incoherente, el pueblo de Artsaj fue privado de facto de su derecho a la autodeterminación”.

El dirigente sostuvo que, pese a esa situación, Armenia debe partir de la realidad actual. “Nosotros creemos que hay que partir de esa realidad, intentar normalizar las relaciones con los países vecinos y dar a este país una oportunidad de desarrollo”, afirmó.

Respecto al derecho de los armenios de Artsaj a regresar y vivir en su patria, Karapetyan señaló: “El derecho del pueblo de Artsaj a vivir en su patria es un derecho inalienable, de acuerdo con las normas del derecho internacional humanitario”. También afirmó que ese derecho “existe independientemente de la voluntad de los gobiernos de Armenia o de Azerbaiyán”.

“La cuestión de cómo debe ejercerse ese derecho es muy difícil para el actual gobierno de Armenia y también lo será para los futuros gobiernos, especialmente en el contexto de las relaciones con Azerbaiyán”, reconoció. Sin embargo, sostuvo que “ninguna autoridad de Armenia debería obstaculizar de ninguna manera el ejercicio de ese derecho”.

En política exterior, Karapetyan defendió una orientación europea para Armenia, aunque sin promover una confrontación con Rusia. “Está claro que hoy Rusia y Europa, o lo que suele llamarse el Occidente, se encuentran en una etapa de fuerte confrontación”, indicó.

Karapetyan sostuvo que las alianzas internacionales cambian con el tiempo y que Armenia debe definir su lugar en función de valores. “Consideramos que Armenia forma parte de la civilización europea, pertenece al sistema de valores europeo y debe aspirar al máximo a ello”, afirmó.

En ese marco, cuestionó la posición del actual primer ministro. “Vemos que Nikol Pashinyan, por un lado, intenta agradar a la población, dice que ‘vamos hacia Europa’; pero, por otro lado, intenta satisfacer a la parte de la sociedad prorrusa, afirmando que ‘comprendemos a Putin’ y ‘lo tratamos con respeto’”, señaló.

“Nosotros respetamos a todos, pero es necesario hacer una elección clara de valores para poder definir tu lugar en este mundo, y eso, para nosotros, es Europa”, expresó. Al mismo tiempo, aclaró que esa orientación “no debe significar adoptar un discurso hostil ni tener relaciones hostiles con otro socio, especialmente con Rusia”.

Karapetyan definió el objetivo de su espacio como “la europeización del país”, a través de “la adaptación a los estándares internos, el fortalecimiento de la libertad de expresión, la mejora del sistema judicial y la eficiencia del sistema económico”, además de avanzar hacia una mayor integración europea “en la medida de lo posible y al ritmo que resulte viable”.

En el cierre de la entrevista, Karapetyan se refirió al rol de la diáspora armenia en el programa de Nueva Fuerza. “Armenia debe crear las máximas condiciones posibles e invitar a los compatriotas de la diáspora que ven su futuro en Armenia a venir e integrarse en el país”, sostuvo.

El dirigente planteó que ese objetivo debe impulsarse mediante “programas concretos, apoyo económico y otros incentivos” para facilitar la repatriación. También dijo que, para quienes consideran a Armenia su patria histórica y desean viajar, deben crearse “las mejores condiciones posibles” para mantener vivo el vínculo con el país.

“Creemos que Armenia debe ser la principal abanderada de la protección de la cultura y la identidad armenia en todo el mundo”, afirmó. Karapetyan agregó que el Estado armenio también debe “proteger los derechos de los armenios en aquellos países donde tienen una presencia significativa o algún nivel de representación”.

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