Kevin Bryan en Gelatina: “El Estado turco moderno se gesta sobre un genocidio”

04 de junio de 2026

El analista internacional Kevin Bryan participó del programa Industria Nacional del canal de streaming Gelatina, conducido por Pedro Rosemblat, para analizar el legado del Imperio Otomano, el proyecto político del presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el lugar de Turquía en la política internacional, con especial referencia al Genocidio Armenio, el negacionismo estatal turco y la alianza con Azerbaiyán contra Armenia, en una emisión del 4 de junio.

Durante el especial titulado Erdogan: el sultán turco del siglo XXI, Bryan planteó que la transición entre el final del Imperio Otomano y la formación de la República de Turquía no puede explicarse sin mencionar el Genocidio Armenio. “También es importante mencionar que mientras todo esto estaba gestándose en paralelo, también estaba ocurriendo un genocidio que era el Genocidio Armenio”, señaló.

El analista definió ese proceso como “uno de los hechos fundamentales para entender también la génesis de que el estado turco moderno se gesta sobre un genocidio”. En ese marco, recordó que se trató del “genocidio de los armenios” y mencionó “1 millón y medio de personas asesinadas entre 1915 y 1923”, además de la persecución contra otros grupos, como griegos de Asia Menor y asirios.

Bryan explicó que el Genocidio Armenio se produjo en el contexto de la crisis del Imperio Otomano y de la presencia de comunidades con identidad propia dentro de ese territorio. “Armenia tiene una tradición propia, tiene una iglesia, una iglesia ortodoxa propia, histórica, de hecho fue el primer país cristiano del mundo”, sostuvo, al describir los elementos históricos y culturales que diferenciaban a los armenios dentro del imperio.

El programa también abordó la política de negacionismo sostenida por el Estado turco. Al analizar la figura de Erdogan y su vínculo con la tradición nacional turca, Bryan señaló que el presidente de Turquía “es un fuerte defensor de la idea de que, por ejemplo, Turquía no tuvo en la Primera Guerra Mundial ningún rol con el Genocidio Armenio”.

“Turquía niega su participación”, afirmó el analista, y agregó: “Aunque las cifras son contundentes y toda la documentación que tenemos, la postura oficial del Estado turco sigue siendo la negación del Genocidio Armenio y este hombre mantiene también esa postura”.

En otro tramo del especial, Bryan describió el proyecto político de Erdogan como una política de recuperación de influencia regional bajo una lógica de “neotomanismo”. Según explicó, ese enfoque no implica necesariamente una restauración del Imperio Otomano, sino una estrategia para ampliar la presencia turca en zonas donde ese imperio tuvo influencia histórica, como Medio Oriente, África y el Cáucaso.

En ese contexto, el analista se refirió a la relación entre Turquía y Azerbaiyán como parte central de la política exterior de Erdogan. Bryan sostuvo que Turquía buscó acercarse a países con los que comparte una base lingüística túrquica, y mencionó a Azerbaiyán como uno de esos aliados.

Sobre el conflicto entre Azerbaiyán y Armenia, Bryan recordó la guerra de 2020 y afirmó que fue “bastante sangrienta para los armenios”. También mencionó la disputa por la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) y planteó que el desenlace del conflicto marcó una nueva relación de fuerzas en la región.

“Hay una alianza muy fuerte entre Turquía y Azerbaiyán para de alguna manera acorralar Armenia en este sentido”, sostuvo Bryan. En su análisis, agregó que el gobierno armenio adoptó en los últimos años una postura más conciliadora frente a Turquía y Azerbaiyán como parte de una estrategia de supervivencia estatal.

El analista también ubicó el Cáucaso dentro de la competencia regional entre Erdogan y el presidente ruso Vladimir Putin. Según su lectura, Turquía ganó influencia en esa región a partir del debilitamiento de la presencia rusa y del acercamiento de Armenia a una política exterior más pragmática.

“Erdogan va a tener dos grandes pulseadas con Putin. La primera va a ser por esta zona, la zona de Armenia, el Cáucaso, se conoce en términos históricos, y la otra va a ser en Siria”, afirmó. Luego sostuvo que “ambas pulseadas hoy, viéndolo en el año 2026, Erdogan se las gana a Putin”.

En el cierre del tramo dedicado a la presencia armenia en la conversación, Bryan y los conductores también se refirieron a la inmigración proveniente del Imperio Otomano hacia Argentina y al uso del término “turco” para nombrar a comunidades que no eran turcas. “La mayoría no son turcos igual”, señaló Bryan, al explicar que buena parte de esa inmigración provenía del corredor sirio-libanés.

En ese punto, el programa mencionó también a los armenios de la diáspora. “Acá a los armenios se les dice turco, que es una especie de insulto”, aportó el periodista Matías Mowszet durante el intercambio.

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