Ararat Mirzoyan y Marco Rubio abordaron la situación de los armenios detenidos en Azerbaiyán y el avance del proyecto TRIPP

El ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, confirmó que durante su reunión en Washington el 13 de enero con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se discutió de manera directa la situación de los armenios detenidos en Azerbaiyán, en el marco más amplio de los desafíos que enfrenta el proceso de normalización regional.
“Evaluamos los posibles obstáculos que actualmente no constituyen tendencias positivas en la consolidación de la paz y la cooperación. Sin duda, la cuestión de las personas detenidas en Azerbaiyán es una de ellas”, declaró Mirzoyan en conferencia de prensa. El canciller armenio precisó que el intercambio con la parte estadounidense incluyó también un análisis general de los factores que inciden negativamente en la estabilidad y la construcción de confianza en el Cáucaso Sur.
Según explicó, durante el encuentro se abordó además la dinámica del desarrollo de la asociación estratégica entre Armenia y Estados Unidos, la implementación de los acuerdos ya alcanzados, las iniciativas conjuntas en curso y las perspectivas de cooperación futura entre ambos países.
En ese mismo contexto, Mirzoyan se refirió al marco de implementación del proyecto de la Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP), presentado oficialmente el 13 de enero en Washington. El ministro aseguró que el documento no contiene cláusulas ocultas ni compromisos no divulgados públicamente. “Lo acordado es lo que se ha puesto por escrito y publicado. No acordamos nada más. No se plantearon condiciones que se hayan acordado, pero no las hemos publicado”, afirmó.
El Canciller subrayó que la publicación del marco de implementación representa “un logro significativo” tanto para Armenia como para los países vecinos y Estados Unidos, aunque aclaró que no se trata aún de un instrumento jurídico definitivo. En sus palabras, el documento se sitúa “entre la declaración publicada en Washington el 8 de agosto de 2025 y el documento legal definitivo para la implementación del proyecto”.
El marco del TRIPP describe una hoja de ruta concreta para establecer una conectividad de tránsito fluida y multimodal a través del territorio armenio. De acuerdo con Mirzoyan, el objetivo es conectar la mayor parte de Azerbaiyán con la República Autónoma de Najicheván y, al mismo tiempo, crear un eslabón clave dentro de la ruta comercial transcaspiana. Según indicó, esta conectividad podría generar beneficios para Armenia tanto en términos de integración internacional como de desarrollo de su infraestructura nacional.
En relación con la estructura del proyecto, Mirzoyan informó que el 74 % de la participación de la empresa TRIPP Development Company corresponderá a Estados Unidos, mientras que Armenia conservará el 26 %. “Este es el resultado de las negociaciones y refleja las inversiones de los países. Estados Unidos realizará grandes inversiones, y lo que Armenia invertirá por su parte es principalmente el derecho a construir”, explicó. Añadió que el acuerdo prevé una duración inicial de 49 años, tras los cuales la proporción de participación se modificará hasta alcanzar una distribución prácticamente igualitaria, con una eventual extensión por otros 50 años.
Por su parte, Marco Rubio destacó la relevancia estratégica del acuerdo antes y después de la reunión con su homólogo armenio. El secretario de Estado señaló que Estados Unidos y Armenia continuarán trabajando conjuntamente en la implementación del TRIPP y describió el proyecto como “un sólido ejemplo de cómo se puede lograr la apertura económica sin comprometer la soberanía nacional”.
Rubio afirmó que el marco del TRIPP está diseñado para ayudar a Armenia a ampliar sus oportunidades económicas y atraer inversiones, “respetando plenamente la soberanía y la integridad territorial del país”. En ese sentido, remarcó que el acuerdo no plantea problemas de soberanía y se basa en una cooperación que considera equilibrada y respetuosa.
“El acuerdo TRIPP se perfila como un modelo para el mundo”, sostuvo el secretario de Estado, al señalar que demuestra cómo es posible promover la actividad económica y la prosperidad sin socavar los principios fundamentales de los Estados. Según Rubio, el proyecto no solo beneficiará a Armenia y a Estados Unidos, sino que también puede servir como ejemplo internacional de cooperación económica y conectividad regional.