Diario ARMENIA, la memoria gráfica de nuestra comunidad

12 de mayo de 2026

ARMENIA nació hace 95 años como consecuencia de una necesidad comunitaria en un contexto realmente adverso. Nuestros mayores llegaron a la Argentina desterrados como resultado del genocidio contra los armenios. Enfrentaron por entonces un idioma desconocido, costumbres muy diferentes a las propias, la enorme mayoría sin recursos económicos y fundamentalmente quebrantados moralmente. Entonces era esencial disponer de un vínculo común que los relacionara con sus compatriotas que ya habían establecido sus nuevas raíces y podrían ayudarlos a encaminar su futuro.

El Diario ARMENIA vio la luz a fines de abril de 1931 creado y sostenido por un grupo de connacionales que compartían la ideología tashnagtsagán. ARMENIA se puso desde el primer día de su extenso recorrido a disposición de todos los armenios que necesitaran de su apoyo ya sea para conectarse familiares o amigos que pudieran haber arribado con anterioridad, o lograr una vivienda, un trabajo o cualquier otra cuestión que fuera consecuencia de sus carencias idiomáticas.

En aquellas circunstancias era imperioso mantener a la naciente comunidad alejada de la acechante asimilación, conectar sus emociones con nuestra cultura y la Causa Armenia, además de mantenerla informada sobre los asuntos locales del momento. El desconocimiento del idioma español era una barrera para muchos paisanos que esperaban cada día la llegada de ese diario en formato sábana que devoraban ansiosos por saber.

Los editores de ARMENIA se habían impuesto la obligación de establecer un espíritu de entusiasmo nacional y mantener a nuestra colectividad unida en un ambiente superador que los alejara de la tragedia vivida. Las noticias de Armenia y del resto de la Diáspora llegaban con algún retraso -recordar aquellos tiempos sin comunicaciones digitales ni satelitales-, acompañadas de decenas de notas originales de las excelsas plumas del momento. Así, nuestras páginas reflejaban hechos antiguos y modernos de nuestra historia, poesías y hasta libros que se ofrecían en una sección especial recortable y que muchos mandaban a encuadernar.

¿Logró ARMENIA cumplir con sus objetivos? ¿Pudo satisfacer la demanda espiritual e intelectual de sus miles de lectores? La respuesta es clara. Gracias al cálido apoyo de amigos y simpatizantes, superó repetidamente cada obstáculo que tuvo delante. Complicaciones económicas, dificultades propias del país fueron siempre motivo de preocupación y pudieron ser resueltas con el esfuerzo y sacrificio de la organización que fundó el diario, siempre asistida además por lectores y benefactores.

Afirmar que cumplió el cien por cien todos los objetivos que se había propuesto sería un enorme error. Un periódico ideológico que llama a la acción no es un medio de información cualquiera. Por lo tanto, su tarea siempre está sujeta a los vaivenes nacionales armenios, primero informando con objetividad y luego opinando con honestidad sobre aquellas cuestiones nacionales que siempre nos aquejan.

ARMENIA se dirige a su centenario y las aspiraciones que le dieron origen permanecen intactas, solo que el tiempo ha avanzado y ha puesto a quienes hoy lo gestionan frente a nuevos desafíos y exigencias.

ARMENIA supo recorrer estos 95 años con muchos formatos y modalidades. Fue diario de lunes a sábados en tiempos que el correo era seguro, rápido y confiable. También tuvo períodos donde su aparición fue bisemanal, trisemanal y finalmente se estableció como tabloide semanal hasta 2020. La pandemia y el cambio de hábitos informativos, así como la inconveniencia financiera y económica de seguir apareciendo gráficamente hicieron que su modalidad informativa fuera ya completamente digital. La web ya era parte de la cotidianeidad de ARMENIA que tenía su sitio web desde el año 2002.

Hoy los retos son los mismos, pero los objetivos han aumentado. No solo debemos informar, sino ser el vehículo de transmisión de los reclamos de nuestras justas causas nacionales, el definitivo reconocimiento y reparación del genocidio de armenios, el reclamo por nuestra Artsaj, hoy centrado en el retorno de sus habitantes desterrados por el enemigo turco-azerí. También existen otros imperativos como los de la lucha contra el olvido, la defensa del idioma armenio, la difusión de nuestras costumbres culturales nacionales y todo aquello que contribuya a que nuestra identidad armenia no desaparezca y que por el contrario las nuevas generaciones que ya llegan puedan conocerlas y adoptarlas.

Noventa y cinco años después, ARMENIA continúa cumpliendo con su deber, un deber asumido voluntariamente, un deber que no surgió de la comunidad, sino de la voluntad y el sacrificio de sus fundadores. Su trabajo diario es considerado por muchos y sus logros morales e intelectuales honran a la comunidad armenia sudamericana.

Sus columnas digitales están abiertas a las colaboraciones de todos aquellos que quieran ser parte de la cruzada que lleva adelante ARMENIA desde hace más de nueve décadas. Nuestro medio siempre estuvo y estará del lado de los armenios de toda nuestra nación, trabajando por su engrandecimiento y por el futuro luminoso que merecemos como armenios.

ARMENIA es una gran familia conformada por decenas de voluntades que a lo largo de estos casi quince mil ediciones lucha sin bajar los brazos en pos de los ideales de sus fundadores. Su compromiso ideológico y constante para mantener vivo el amor por la patria y nuestra heroica raza está dirigido a las nuevas generaciones extendidas por todo el mundo.

Confiamos en que nuestros lectores y simpatizantes, seguirán apoyándonos como siempre lo han hecho, mientras continuamos trabajando con ahínco para corregir nuestros errores y potenciar nuestra labor periodística. Esta certeza del acompañamiento comunitario hace que podamos avizorar nuestro futuro como armenios, con orgullo y fe en nuestras fuerzas.

Jorge Rubén Kazandjian
Ex director del Diario ARMENIA

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