HOM Sudamérica dio la bienvenida al 2026 con un balance institucional y el testimonio del viaje por los 115 años de la organización

08 de enero de 2026

La Comisión Regional Sudamericana de HOM realizó el martes 6 de enero, en la Asociación Cultural Armenia, un encuentro de bienvenida al año 2026 que combinó un balance de gestión, la presentación de logros institucionales y el testimonio de las participantes del viaje a Armenia organizado con motivo del 115° aniversario de la institución a nivel mundial.

El acto fue encabezado por la presidenta de la Comisión Regional Sudamericana de HOM, Maral Masrian Torikian, quien dio la bienvenida a los presentes y destacó el valor del trabajo sostenido de la institución, así como el impacto concreto de sus programas en Armenia, Artsaj y la diáspora.

En ese marco, cinco integrantes de la delegación sudamericana que participaron del viaje a Armenia por el 115° aniversario de HOM compartieron sus vivencias a modo de “diario de viaje”: Mariana Rafaelian, Karen Kederian, Valeria Yernazian, Gabriela Kechiyan y Graciela Viviana Bedrossian. La delegación estuvo integrada por 18 representantes de Buenos Aires, Córdoba y Uruguay, que formaron parte de un encuentro internacional que reunió a más de 200 homuhíes de 26 países.

Durante las exposiciones se repasaron las principales actividades del programa, que incluyó la recepción oficial en la Casa Central de HOM en Ereván, la inauguración del busto de su fundador, Eduard Agnuní, y la visita a proyectos emblemáticos de la institución. Entre ellos, la Maternidad y Centro de Diagnóstico de Ajurián, en la provincia de Shirak, uno de los pilares del trabajo sanitario de HOM, que brinda atención integral a madres y niños y cuya infraestructura se fortaleció en los últimos años gracias al aporte de filiales de todo el mundo, incluida Sudamérica.

También se destacó la visita al jardín de infantes de la misma localidad, donde la delegación fue recibida con ceremonias tradicionales, expresiones artísticas de los niños y un intercambio que puso en valor el trabajo educativo y comunitario que la organización desarrolla desde edades tempranas. En ese contexto, se resaltó la participación del Colegio Jrimian, que llevó donaciones y realizó actividades recreativas con los alumnos.

Otro de los ejes centrales del testimonio fue el programa “Hogares de Esperanza”, destinado a familias desplazadas de Artsaj. A través de una campaña internacional, HOM logró construir diez viviendas, una de las cuales fue financiada por la región sudamericana gracias al aporte de la filial Rupina de Montevideo y del benefactor Jorge Vartparonian en nombre de su madre Adriné Seferian. Las expositoras relataron el emotivo recibimiento de las familias beneficiarias y el significado humano de ese acompañamiento.

"Hogares de esperanza", otro de los proyectos de HOM

El viaje incluyó además seminarios institucionales, encuentros con filiales locales, la visita a la región de Lorí y una cena-show por el 115° aniversario, donde se realizaron donaciones espontáneas para sostener los programas de la organización. En esa ocasión, se entregó el premio Ararat a la Fundación Aznavour, en reconocimiento a su labor humanitaria y solidaria.

Uno de los momentos más conmovedores fue la visita al cementerio militar de Yerablur, donde la delegación rindió homenaje a los caídos y participó de una ceremonia de responso, en un clima de recogimiento marcado por la memoria de Artsaj y el dolor de las pérdidas recientes.

En Yerablur, el cementerio de los caídos

El cronograma se completó con la entrega de becas estudiantiles en la Universidad Americana de Ereván, en el marco de los programas educativos que HOM sostiene de manera ininterrumpida desde hace décadas, destinados a estudiantes de Armenia, Artsaj y Javakhk.

Antes de invitar al brindis, la presidenta Maral Masrian Torikian volvió a tomar la palabra y subrayó que el viaje permitió “ver, tocar y confirmar” que cada aporte se transforma en acciones concretas, e invitó a seguir fortaleciendo el compromiso colectivo con los programas de HOM, que continúan siendo una referencia de trabajo solidario y sostenido en el tiempo.

Más adelante realizó un repaso sintético de la intensa actividad desarrollada por HOM Sudamérica a lo largo de 2025. Con un tono atravesado por la emoción, la presidenta subrayó que la participación en el viaje por el 115° aniversario deja una huella profunda: “Cuando se participa, no sé si se tatúa, pero queda en la piel y en el corazón; late un poco más fuerte”.

En ese marco, destacó que, más allá del viaje conmemorativo, la labor regional se sostuvo de manera ininterrumpida durante todo el año. Enumeró la organización del Día de la Mujer, las campañas de donación de sangre, la realización de la asamblea regional y, especialmente, la conmemoración del 50° aniversario de la Casa de Descanso, que incluyó la bula katolikosal, el acto celebrado en el Colegio Mekhitarista, el reconocimiento a la comisión y subcomisión de asistencia (jnamagal), a los benefactores y a quienes acompañan permanentemente los proyectos de la institución. En ese punto, agradeció de manera particular a la Fundación Jean y Carmen Apkarian por su apoyo sostenido a la Casa de Descanso, y recordó también el festejo realizado junto a los adultos mayores en la propia institución.

Masrian Torikian remarcó además la participación de la región en los programas mundiales de HOM, dentro de sus posibilidades, mencionando el acompañamiento al programa del Mejor Estudiante de nivel secundario, el sostenimiento del programa de huérfanos de Artsaj, que en 2026 alcanzará a 34 beneficiarios, el apoyo a la Maternidad de Ajurián y las acciones solidarias ante emergencias, como la ayuda enviada a Bahía Blanca tras las inundaciones. También hizo referencia a la actividad cultural y comunitaria, destacando las presentaciones del Conjunto de Danzas Folklóricas Armenias Nairí, las reuniones regionales y los encuentros con Homenetmen y el Comité Central de la FRA.

Finalmente, la presidenta recordó al compañero (homagan) Kaspar Kasparian, quien cumplió 100 años el pasado 18 de noviembre, y señaló que, más allá de los homenajes realizados, la institución quiso expresarle un reconocimiento simbólico entregándole un pin de HOM.

Antes de cerrar, Maral Torikian Masrian expresó el deseo tradicional de año nuevo, salud, trabajo y prosperidad, y sumó un anhelo que atravesó todo el encuentro: la paz en un mundo marcado por los conflictos.

Estuvieron presentes, representantes de la FRA-Tashnagtsutiún, Homenetmen, de Hamazkaín, Unión Juventud Armenia, Fundación Jean y Carmen Apkarian, de la Casa de Descanso de HOM, amigos de la institución y público en general.

Algunos presentes de la bienvenida al 2026 de HOM





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