Los gobernantes más crueles de historia que atacaron o perjudicaron a Armenia

La historia armenia está atravesada por guerras, conflictos, dominación y muerte, en muchos casos generados por líderes extranjeros despóticos que ejercieron el poder con inusual ferocidad.
Muchas veces se ha especulado con que, tanto la actual República de Armenia como la Armenia histórica, ocupan un lugar estratégico en la ruta entre Oriente y Occidente y que por esa misma razón fue objeto de recurrentes invasiones e intentos de dominación.
Otras veces se apela a la supuesta mala suerte que ha tenido el país en cuanto a los vecinos que le han tocado a lo largo de milenios, casi todos ellos reinos beligerantes o incluso fenomenales imperios como el Imperio Romano, el Bizantino, obviamente el Imperio Otomano, el Persa, el Ruso y hasta se las tuvo que ver con los mamelucos y el por entonces poderoso Imperio Mongol. Sin abundar en detalles, podría decirse que algo de eso hay.
En esta lógica, algunos incluso especulan que los diferentes gobernantes armenios, a lo largo de siglos han sido incapaces de diseñar y llevar a adelante una estrategia para tejer alianzas beneficiosas para el país.
Este mismo sayo puede caberle al actual primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, principal impulsor de firmar un acuerdo de paz con Azerbaiyán, en el que casi todos los beneficios están del lado azerí, incluido el dominio de la estratégica Artsaj, ahora, además, vaciada de su población autóctona armenia, mientras que Ereván sólo recogería eventualmente las migajas de un eventual mayor dinamismo comercial.
En todo esto puede haber algo o bastante de cierto, pero hay algo en el plano del destino o de una fortuna esquiva que a lo largo de los años puso enfrente como gobernantes todo poderosos a algunos de los personajes más siniestros de la historia universal. Con las consecuencias negativas que esto entraña para Armenia y su pueblo.
Líderes despiadados
Esta semana la revista digital Espresso Mag, especializada en temas que van desde entretenimiento y cultura pop a historia y salud, publicó un listado, una suerte de ranking, sobre los 20 gobernantes más crueles de la historia. Se presenta como una galería diseñada para ser a la vez informativa y entretenida, sin perder el rigor periodístico, con una breve descripción en cada caso.
Y lo llamativo es que, de los 20 dictadores o estadistas autoritarios, algunos sencillamente sanguinarios, cinco de ellos, es decir un 25% del total, tuvieron como destinatarios de sus políticas y sus crueldades a los armenios. El material tomó incluso mayor trascendencia cuando fue incluido en su portada por Microsoft News, el sitio de noticias que sirve de página de apertura en algunos de los principales buscadores.
Ya desde la misma introducción, Expresso deja en claro de qué estamos hablando: “Dictadores, jefes del ejército, reyes o reinas, presidentes, jefes de Estado totalitario: todos fueron líderes de un país, de un reino o de un imperio e hicieron que sus ciudadanos vivieran un infierno. Para conservar el poder no dudaron ni un momento en recurrir a la represión, la tortura, la propaganda, el asesinato, incluso el genocidio”, remarca Expresso Mag.
El listado pone en primer lugar a María Tudor, reina de Inglaterra e Irlanda (1553-1558), que pasó a la historia como María I, pero era conocida por el pueblo como “María la sanguinaria” (Bloody Mary), por la persecución religiosa que dispuso, mandando incluso a quemar vivos a los protestantes.
Le sigue el coronel Muammar El Khadaffi, que gobernó Libia con mano de hierro entre 1969 y 2011. Por más de cuatro décadas su poder fue absoluto y eliminó toda disidencia interna, mandando a ahorcar y mutilar a los disidentes, en acciones que a veces se transmitían por televisión.
El serbio Slobodan Milosevic es el tercer mencionado. Gobernó la República Socialista de Serbia desde 1989 y más tarde la República de Serbia y la República Federal de Yugoslavia hasta octubre de 2000. Fue acusado de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio por la masacre de Srebrenica, en la que murieron 8.000 hombres y adolescentes bosnios. Murió en una prisión en La Haya cuando era juzgado por esos crímenes por el Tribunal Penal Internacional, el mismo ante el que accionó Armenia contra Ilham Aliyev por el genocidio y la limpieza étnica en Artsaj.
Le sigue el italiano Benito Mussolini, apodado Il Duce e impulsor del fascismo que gobernó Italia por más de dos décadas. Persiguió, torturó y asesinó opositores, además de integrar el Eje con la Alemania nazi.
Genocida turco
Aquí llega la primera sorpresa. El quinto mencionado es Ismail Enver Pashá, ministro de Guerra del Imperio Otomano, integrante del tridente del poder a comienzos del siglo XX y responsable de meter al país en la Primea Guerra Mundial.
“Ismael Enver Pasha. Es menos conocido que los otros, pero su legado a la historia es trágicamente célebre: Enver Pasha, ministro de Guerra de Turquía fue el responsable del genocidio armenio al ordenar masacres y provocar hambrunas (1915-1916), lo que causó la muerte de entre 800.000 y 1.800.000 personas”, señala el documento.

Siguen en orden, el ugandés Idi Amín Dadá, que estableció un “verdadero régimen de terror que duró ocho años y condujo a la expulsión de 70.000 personas y a una masacre de 300.000 civiles”; y Augusto Pinochet Ugarte, cabeza de la dictadura 1973-1990 en Chile y responsable de 3200 desapariciones. Curiosamente, no figuran Jorge Rafael Videla ni otros jerarcas del régimen militar 1976-1983 en Argentina, que tiene en su haber 30.000 desaparecidos.

Atrás vienen tres personajes de la historia antigua. Herodes El Grande, Tamerlán, que de chicos conocimos a través de los libros de Hayóts Badmutiún como Lenk Timúr (Timúr El Rengo), y Gengis Khan.
“Tamerlan (o Timur) fue un guerrero turco-mongol del siglo XIV que dirigió campañas militares sanguinarias, en las que perdieron la vida entre 1 y 17 millones de personas a través de Asia central y occidental”, reseña el texto. Hacia principios del siglo XV luchó contra los otomanos en Anatolia y los territorios de la Armenia histórica que ya habían capitulado ante el poderío turco.

De Gengis Khan menciona: “Según se vea, Gengis Khan fue un gran guerrero y estratega, fundador de un gigantesco imperio y padre de Mongolia; o bien, un despiadado jefe de guerra, tan cruel y destructor como Tamerlan”. Los armenios también sintieron su rigor y el de sus sucesores en los siglos XIII y XIV.
El turno de los soviéticos
Vladimir Ilich Ulianov “Lenin”, es citado comolíder de los bolcheviques que tomaron el poder en octubre de 1917, tras lo cual inició un período de terror en Rusia. “Lenin deseaba instaurar un clima de miedo e impulsó a la policía secreta y a sus partisanos a ejecutar a los burgueses. Cerca de 15.000 de ellos murieron en tan solo unos meses”.
Para los armenios fue el responsable de la sovietización del país en noviembre 1920 y de la pérdida territorial de dos regiones clave en 1921. Ese año Najicheván y Artsaj fueron declaradas territorios en disputa con Azerbaiyán y establecidas como regiones autónomas bajo administración de Bakú.

Además, en el 16 de marzo de 1921 firmó junto con Kemal Ataturk el Tratado de Moscú o Tratado de Amistad y Hermandad Turco-Soviético, por el que Armenia debió ceder a Turquía la provincia de Kars y territorios en la provincia de Igdir, que incluyen el Monte Ararat.
La nómina continúa con Iván el Terrible, el primer zar de Rusia (1547-1584); Vlad III el Empalador, de quien se estima que mandó a empalar a sus enemigos, entre ellos cientos de turcos otomanos; Maximilien Robespierre, quien instauró “El Terror” tras la Revolución Francesa, con cientos de miles de fusilados y sentenciados a la guillotina.
También aparecen Kim Jong-il, déspota de Corea del Norte; Pol Pot, jefe de los Jmeres Rojos en Camboya, que de 1976 a 1979 asesinó a casi 1,7 millones de personas; el rey Leopoldo II de Bélgica, queactuó con mano de hierro en el Congo; y Mao Tse Tung, quien en el marco de su política de “El Gran salto hacia adelante” que generó una hambruna que según se estima llevó a la muerte a 45 millones de personas.
El listado se cierra con el Adolf Hitler, de quien sólo diremos que fue el responsable directo de llevar al mundo a la Segunda Guerra Mundial y de la Shoah (Holocausto Judío) que causó la muerte de 6 millones de personas: y el georgiano Josef Stalin, líder despótico de la Unión Soviética entre 1924 y su muerte en 1953.
Stalin es recordado por las Grandes Purgas. En 1936, la disputa entre el ladero de Stalin, Lavrenti Beria, y Agassi Khanjian, Primer Secretario del Partido Comunista de Armenia, Khanjian fue asesinado en Tiflís. A partir de ese momento se lanzó una caza de brujas contra antiguos dirigentes tashnagtsagán y dirigentes del comunismo armenio, incluso en Artsaj por parte de funcionarios azeríes, que llegó a tener miles de prisioneros en las truculentas cárceles estalinistas.
Y hubo también una persecución a la Iglesia Apostólica Armenia. En 1938 fue asesinado el Katolikós Jorén I y fue cerrada Echmiadzín, con la consiguiente prohibición de la profesión de culto. Durante siete años la Santa Sede estuvo cerrada, hasta la elección de Kevork VI como Katolikós de Todos los Armenios en 1945, las persecuciones se mantuvieron, aunque con menor intensidad.
Carlos Boyadjian
Periodista
coboyadjian@yahoo.com.ar