Nuevo ataque del régimen autoritario de Nikol Pashinyan contra la Iglesia Apostólica Armenia: Se le prohibió a Karekin II salir del país a días de la Conferencia Episcopal en Austria

La Fiscalía de Armenia abrió una causa penal contra Karekin II, Catholicos de Todos los Armenios, y le prohibió salir del país como medida preventiva, apenas dos días antes de la Conferencia Episcopal prevista en Austria del 16 al 19 de febrero.
“La Fiscalía ha iniciado un proceso penal contra el Católico de Todos los Armenios y el investigador ha intentado interrogar a Su Santidad”, informó el abogado Ara Zohrabyan, quien precisó que la acusación es por presunta obstrucción a la ejecución de un acto judicial.
El letrado señaló que el proceso guarda relación con el caso del arzobispo Gevorg, uno de los obispos que se sumaron a la campaña crítica contra el Primer Ministro. El Catholicos lo había destituido, pero un tribunal ordenó su restitución. La Santa Sede de Etchmiadzín rechazó acatar esa decisión, argumentando que se trata de asuntos internos de la Iglesia y que el fallo judicial constituye una intromisión en su autonomía.
Según la investigación, la negativa a restituir al arzobispo habría configurado una obstrucción a la acción judicial, lo que derivó en la apertura del proceso contra el propio Karekin II. La fiscalía, por el momento, se niega a brindar detalles adicionales. La Madre Sede de Santa Etchmiadzín aún no emitió un pronunciamiento oficial y el futuro de la Conferencia Episcopal en Austria permanece incierto.
Para el abogado Zohrabyan, la medida “constituye una intromisión directa en los asuntos internos de la Iglesia” y, al impedir la salida del país del Patriarca, “está obstaculizando la celebración de la Conferencia Episcopal”.
El propio Nikol Pashinyan anticipó una escalada en el conflicto. “Habrá una reacción violenta, y será una reacción muy dura”, declaró el jefe de Gobierno.
En los últimos días, el autoritario Primer Ministro de Armenia reiteró sus acusaciones sin pruebas contra el liderazgo eclesiástico. “Involucrarse en un plan conspirativo ya está socavando seriamente la seguridad del Estado de Armenia, y la República de Armenia no va a mirar como un observador”, sostuvo.
En otra declaración pública, afirmó: “Esta historia trata sobre la expulsión del Catholicosado de Armenia, y no lo permitiré. Si se requieren medidas adicionales, se tomarán medidas adicionales. El objetivo de esta gente es expulsar al Catholicosado de Armenia junto con los tesoros de Etchmiadzín. No lo permitiremos”. Hasta el momento, no se han presentado pruebas públicas que respalden estas acusaciones.
Desde el ámbito eclesiástico, las declaraciones del Primer Ministro fueron calificadas como desinformación. El padre Vrtanes Baghalyan, pastor espiritual de la iglesia de San Hovhannes en Byurakan, afirmó que Pashinyan “está difundiendo desinformación, desacreditando a la gente de la forma más vil”.
En declaraciones al medio “Azatutyun”, Baghalyan sostuvo que la decisión de convocar la Conferencia Episcopal fuera de Etchmiadzín respondió precisamente a la presión ejercida por el Gobierno. “Convocar una reunión fuera de Etchmiadzín es algo normal. Hemos convocado reuniones en Artishat, Dvin, Manaskert y otros lugares; incluso en 2016 la Asamblea Episcopal se reunió en Stepanakert. El lugar de la reunión no es relevante; la Asamblea Episcopal puede reunirse en cualquier lugar. En este caso, el motivo para convocarla en Austria es la obstrucción de la reunión por parte de Pashinyan”, señaló.
El clérigo agregó que, a su entender, la labor de varias diócesis se ha visto paralizada y que altos representantes eclesiásticos han sido procesados o detenidos. “Hoy, lamentablemente, nos encontramos con la misma situación en las diócesis de Aragatsotn, Gugarats, Tavush y Shirak, donde los líderes tienen la obligación de no ausentarse”, indicó.
En paralelo, un grupo de figuras destacadas de la diáspora armenia manifestó su rechazo a lo que consideran una campaña contra el liderazgo de la Iglesia. Entre los firmantes figuran el empresario armenio-estadounidense Noubar Afeyan, el armenio-suizo Vahe Gabrash, Lord Ara Darzi, jefe del Departamento de Cirugía del Imperial College de Londres, y el empresario y filántropo Vache Manukyan.
En un comunicado conjunto, señalaron que los constantes ataques contra el liderazgo eclesiástico y las exigencias de destitución forzosa constituyen una amenaza para la unidad del pueblo armenio.