Propaganda espejo y reescritura de la historia: La Cancillería de Azerbaiyán acusó a Armenia de un supuesto genocidio en 1918, durante el propio Genocidio Armenio ejecutado por Turquía

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia respondió el 1º de abril a las recientes declaraciones de Azerbaiyán sobre un supuesto "genocidio" cometido por armenios en 1918.
La portavoz del organismo, Ani Badalyan, afirmó que “durante el conflicto que se ha prolongado durante décadas, se han formulado una serie de narrativas hostiles y poco fiables que, lamentablemente, siguen utilizándose en Azerbaiyán a nivel estatal”. En ese sentido, agregó: “Esperamos que la paz establecida entre Armenia y Azerbaiyán no solo contribuya a la formación de una coexistencia pacífica estable y a unas relaciones de buena vecindad entre ambos estados y sociedades, sino que también ponga fin a la existencia de tesis fabricadas y excluya el discurso de odio”.
Desde Ereván señalaron que, a pesar del Tratado de Paz rubricado en Washington en agosto y de los acuerdos alcanzados entre las partes, continúan registrándose declaraciones oficiales en Azerbaiyán con acusaciones contra Armenia.
Las declaraciones del Ministerio armenio se produjeron luego de que Azerbaiyán conmemorara el 31 de marzo como el llamado “Día del Genocidio de los Azerbaiyanos”. En ese marco, la Cancillería azerbaiyana sostuvo que “en 1918, grupos armenios cometieron genocidio contra los azerbaiyanos” y atribuyó esos hechos a fuerzas vinculadas al Soviet de Bakú y al partido Tashnagtsutiún.
Por su parte, la defensora del pueblo de Azerbaiyán, Sabina Aliyeva, solicitó a la comunidad internacional y a la ONU que reconozcan como genocidio lo que calificó como “limpieza étnica cometida por los armenios contra los azerbaiyanos”.
Cabe destacar que Azerbaiyán, junto con Turquía, mantienen una política estatal de negacionismo del Genocidio Armenio perpetrado entre 1915 y 1923 por el Estado turco. A esta política se sumó el primer ministro de Armenia, quien días atrás calificó como “antiarmenia” la lucha por el reconocimiento del Genocidio Armenio.
La propaganda espejo de Azerbaiyán: de victimarios a "víctimas"
La estrategia de replicación espejo por parte de Azerbaiyán no es nueva. Desde la guerra de Nagorno Karabaj de 2020, Azerbaiyán responde a cada denuncia en su contra con una acusación simétrica hacia Armenia. Cuestiones que la parte armenia y la comunidad internacional denuncian a Azerbaiyán, este país las ‘descubre’ sobre Armenia.
Uno de los casos más notables es el del denominado “genocidio de Khojaly”. El gobierno azerbaiyano acusa a las fuerzas armenias de haber cometido un genocidio en esa localidad durante la primera guerra de Karabaj en 1992, pese a la falta de pruebas concluyentes y al uso politizado del término. Mientras tanto, niega de forma oficial el Genocidio Armenio de 1915. Ilham Aliyev calificó a Khojaly como un “genocidio real”, mientras que considera al Genocidio Armenio, reconocido por numerosos países, como una fabricación del "lobby armenio".
Otro ejemplo es la narrativa sobre la guerra de 2020. Durante el comienzo del conflicto, Azerbaiyán argumentó que Armenia fue quien inició los ataques. Sin embargo, tiempo después, el propio Aliyev reconoció que fue su país quien comenzó la guerra.
La táctica de reflejar las acusaciones busca colocar a Azerbaiyán y Armenia en un plano de falsa equivalencia moral, diluyendo las condenas internacionales. Durante y después de la guerra de 2020, esta fórmula logró inicialmente que muchos medios titularan que “ambas partes se acusan mutuamente” de las mismas atrocidades, generando confusión.
Al acusar a Armenia de intransigencia o crímenes inexistentes, el régimen de Ilham Aliyev justifica de antemano eventuales agresiones o demandas territoriales como supuestas “reparaciones históricas”. El gobierno de Ilham Aliyev perfeccionó una diplomacia del espejo que invierte víctimas por victimarios.