Scouts de la Agrupación Ararat despidieron a Virginia Mardigian con un emotivo mensaje

La página oficial de Facebook de Scouts de la Agrupación Ararat de Homenetmen publicó un sentido mensaje de despedida dedicado a Virginia Mardigian, histórica dirigente del movimiento scout armenio fallecida días atrás, acompañado por una serie de fotografías que recorren distintas etapas de su vida en el scoutismo.
En el texto, del que reproducimos un extracto adaptado, la agrupación recuerda a quien todos conocían como “Virgi” o “Vir”, y destaca su largo recorrido dentro del movimiento, marcado por una presencia constante y comprometida.
Durante muchos años fue Akela en la Agrupación Ararat. Quienes compartieron la jefatura con ella la recuerdan como una persona atenta a cada detalle, capaz de combinar organización y calidez. Subrayan su generosidad para enseñar y transmitir lo aprendido, su compromiso sostenido en el tiempo y su alegría permanente. Sus antiguos lobatos, hoy ya adultos, la evocan como una “kuir” (hermana) cercana, protectora y siempre dispuesta a escuchar.
El mensaje también remarca que su vínculo con el movimiento no se limitó a una etapa formal. Afirman que estuvo “siempre, literalmente siempre” cada vez que se la convocaba: en aniversarios, actividades abiertas y fogones de Cabaña, donde participaba y cantaba con el mismo entusiasmo que las más jóvenes, como si el paso del tiempo no hubiera alterado su espíritu scout.
Años más tarde, cuando parte de su familia comenzó a participar en la Agrupación Scout San Vartán, volvió a involucrarse activamente, esta vez acompañando a un nuevo grupo. La publicación recuerda la emoción con la que renovó su promesa y recibió el pañuelo de San Vartán, un gesto que simbolizó su integración plena a ese nuevo espacio y que muchos aún evocan conmovidos.
Virginia se desempeñó como enfermera en numerosos campamentos, aunque, según destacan, su aporte fue mucho más amplio: consejera, referente y sostén para dirigentes y jóvenes. Repetía con convicción que la prioridad eran siempre los chicos, y asumía ese principio con naturalidad y firmeza. Para varios fue, además, una “vieja loba”, abuela y mamá no solo de sus hijos, sino de toda una comunidad que encontraba en ella orientación y afecto.
La Agrupación Ararat afirma que Virginia Mardigian será recordada no solo por su paso por ambos grupos, sino por su contribución al scoutismo armenio en su conjunto y por la coherencia entre palabras y acciones a lo largo de los años. El mensaje cierra con el tradicional saludo scout armenio “Mishd Badrast” (“Siempre listos”), como despedida y reconocimiento a una vida de servicio.





