Se cumplen 105 años del Levantamiento de Febrero, la rebelión de la FRA contra el terror soviético

18 de febrero de 2026

El 18 de febrero se cumplen 105 años del levantamiento de 1921, la la rebelión popular de la FRA - Tashnagtsutiún que expulsó por 42 días al régimen bolchevique instaurado tras la sovietización de diciembre de 1920, con el objetivo de poner fin al clima de terror, liberar a los presos políticos y restituir un gobierno nacional.

La insurrección se produjo menos de tres meses después de la caída de la Primera República de Armenia y de la instalación del Comité Revolucionario bolchevique en Ereván. En ese período, las nuevas autoridades encarcelaron a más de mil oficiales armenios, entre ellos los generales Tovmás Nazarbekian y Movsés Silikyan, quienes fueron obligados a marchar a pie hasta Alaverdi en pleno invierno. Varios murieron durante el trayecto y otros fueron enviados a prisiones en Bakú y Rusia.

Las ejecuciones alcanzaron a figuras emblemáticas de la guerra por la independencia. Daniel Bek-Pirumyan fue fusilado y su hermano Poghos Bek-Pirumyan se suicidó tras sufrir torturas. Intelectuales y dirigentes vinculados a la FRA fueron detenidos y, en las aldeas, se requisaron alimentos sin compensación. En la noche del 17 de febrero de 1921, unas 50 personas fueron asesinadas en la prisión de Ereván.

En ese contexto, el 13 de febrero comenzaron las acciones que el 17 permitieron a las fuerzas de la FRA tomar Ashtarak, Echmiadzín, Garni y Hrazdan. El 18 de febrero ingresaron en Ereván, mientras las fuerzas bolcheviques se replegaban hacia Artashat. Ese mismo día fueron liberados Hovhannés Kachaznouní, Levón Shant, Nigol Aghpalian y otros dirigentes e intelectuales encarcelados.

Tras el control de la capital, se constituyó el Comité de Salvación de la Patria, presidido por el ex primer ministro Simón Vratsian, que asumió la conducción del país. En su primer mensaje, el Comité instó a la población a “proteger el orden y el gobierno, y a cumplir estrictamente todas las órdenes del comité”.

Durante 42 días se desarrollaron combates entre las fuerzas de la FRA y el Ejército Rojo. El 27 de febrero, las tropas bolcheviques intentaron recuperar Ereván, pero se retiraron el 1º de marzo. El 16 de marzo capturaron Artashat, aunque al día siguiente las fuerzas rebeldes lanzaron una contraofensiva y retomaron la ciudad. El 24 de marzo comenzó una ofensiva general del Ejército Rojo que avanzó sobre Aparan y Kotayk y culminó con la entrada en Ereván el 2 de abril. Para evitar la destrucción de la capital, las fuerzas de la FRA se retiraron sin presentar resistencia decisiva en la ciudad.

El Comité de Salvación de la Patria, junto a combatientes y civiles, se replegó hacia Zangezur, donde se unió a Gareguín Nzhdeh y estableció la República de Armenia Montañosa, que resistió hasta julio de 1921 y se conservó gracias a Nzhdeh. Tras su caída, numerosos dirigentes pasaron a Persia y luego a distintos centros de la diáspora.

En paralelo, el 16 de marzo de 1921, la Rusia soviética y la Asamblea Nacional de Turquía firmaron el Tratado de Moscú, que cedió territorios históricos armenios y dejó Najicheván bajo administración de Azerbaiyán. Meses después, el Tratado de Kars consolidó esas fronteras.

Tras la sofocación del levantamiento, la FRA fue proscripta por las autoridades soviéticas y sus principales dirigentes fueron encarcelados, deportados o forzados al exilio. La estructura partidaria fue desmantelada en Armenia y numerosos militantes fueron sometidos a detenciones, interrogatorios y persecuciones, mientras el nuevo régimen consolidaba la República Socialista Soviética de Armenia bajo un sistema de partido único. En ese marco, la actividad de la FRA continuó en la clandestinidad hasta mediados de la década de 1930 y se reorganizó principalmente en la diáspora, donde sostuvo su acción política durante las décadas posteriores.

A 105 años de aquellos hechos, el levantamiento de febrero constituyó la primera rebelión popular contra el régimen soviético y un intento por defender la independencia proclamada el 28 de mayo de 1918, la identidad nacional y el orden constitucional de la Primera República.

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