Un organismo de Estados Unidos denunció las torturas de Azerbaiyán contra los prisioneros armenios cristianos: les quemaron sus tatuajes de cruces

11 de marzo de 2026

Un nuevo informe anual 2026 de la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) denunció graves abusos contra los prisioneros armenios detenidos en Azerbaiyán y alertó sobre la destrucción sistemática del patrimonio cristiano armenio en la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) ocupada por Bakú.

Según el informe, a los prisioneros armenios les negaron el acceso a Biblias y otros materiales religiosos, mientras que a algunos incluso les quemaron tatuajes de cruces en el cuerpo. El documento señaló que casi dos docenas de detenidos cristianos armenios de Artsaj fueron sometidos a juicios a puerta cerrada sin asistencia legal adecuada y sufrieron golpizas, maltrato psicológico, privación de alimentos, falta de atención médica apropiada y restricciones a sus derechos religiosos bajo custodia azerbaiyana.

La USCIRF remarcó que los familiares de los detenidos denunciaron que las autoridades impidieron entregar materiales religiosos, especialmente Biblias, y subrayó que esos testimonios contradicen la versión oficial de Azerbaiyán, que aseguró que los prisioneros sí tienen acceso a material religioso.

Las conclusiones fueron reforzadas por la comisionada y presidenta del comité de la USCIRF, Vicki Hartzler, quien sostuvo que Azerbaiyán debería pasar de la Lista de Vigilancia Especial a la categoría más grave de “País de Particular Preocupación” por violaciones “constantes, atroces y graves” de la libertad religiosa. El informe sostuvo que Bakú se presenta como defensor de la libertad religiosa, pero en la práctica hace lo contrario, y citó torturas, represión de la actividad religiosa, expulsión de medios independientes y de la Cruz Roja, además de la destrucción de sitios de patrimonio religioso.

El documento también indicó que una delegación de la USCIRF viajó a Azerbaiyán en febrero para evaluar las condiciones de libertad religiosa y reunirse con funcionarios del gobierno. Sin embargo, la comisión concluyó que no hubo avances significativos en la implementación de sus recomendaciones.

Además de la situación de los prisioneros armenios, el informe alertó sobre el destino del patrimonio religioso armenio en los territorios que quedaron bajo control azerbaiyano tras la guerra de 2020 y la ofensiva militar de 2023, que desplazó por la fuerza a más de 120.000 armenios indígenas de Artsaj. La USCIRF advirtió que los monumentos religiosos armenios de Artsaj y zonas adyacentes siguen en peligro.

"Los sitios religiosos históricos armenios en Nagorno Karabaj y sus territorios circundantes siguen en riesgo tras la recuperación de los territorios por parte de Azerbaiyán en 2020 y 2023. Hasta julio, imágenes satelitales identificaron ocho sitios religiosos destruidos y otros diez dañados, incluyendo iglesias, cementerios y otros objetos. Además, familiares han denunciado que a los presos armenios se les impide recibir artículos religiosos, como la Biblia; sin embargo, el gobierno azerbaiyano ha afirmado que los presos tienen acceso a materiales religiosos", reza el informe.

"Las casi dos docenas de presos cristianos armenios de Nagorno Karabaj, que fueron juzgados a puerta cerrada sin asistencia legal adecuada, han sufrido palizas, maltrato psicológico, falta de acceso a atención médica y alimentación adecuada, les han negado la Biblia y les han borrado los tatuajes de cruces quemándolos. La policía no rinde cuentas por estas acciones".

Las imágenes satelitales citadas en el informe identificaron al menos ocho sitios religiosos armenios destruidos y otros diez dañados. Entre ellos figuran iglesias históricas, cementerios y otros bienes culturales y religiosos que representan más de dos mil años de presencia cristiana armenia en la región.

Por ese motivo, la comisión recomendó que Azerbaiyán sea designado como “País de Particular Preocupación”, la clasificación más severa que utiliza el gobierno de Estados Unidos para los países que cometen violaciones graves a la libertad religiosa. El informe agregó que si Azerbaiyán quiere ser considerado un socio pleno de Estados Unidos y avanzar en objetivos económicos y estratégicos compartidos, debe dar pasos reales para respetar la libertad religiosa y poner fin a los abusos en curso.

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