Zareh Sinanyan, Alto Comisionado para asuntos de la Diáspora, acusó a las comunidades armenias de “distorsionar” lo que ocurre en Armenia

13 de enero de 2026

Zareh Sinanyan, Alto Comisionado para asuntos de la Diáspora de Armenia, afirmó el 12 de enero que durante el último año su oficina realizó un “trabajo importante en la diáspora” para explicar “qué sucede en Armenia” y el concepto de la llamada “Armenia real”. En ese marco, sostuvo que existe un “enorme malestar en el país con la Iglesia Apostólica Armenia” y atribuyó las críticas provenientes del exterior a una supuesta visión deformada de la realidad. “Nuestros compatriotas viviendo en la diáspora ven la realidad desde un punto de vista y ven desde una óptica distorsionada o negativa y nos exigen que les expliquemos la realidad para poder entender por qué sucede lo que está sucediendo”, declaró.

Sinanyan fue más allá y responsabilizó a actores no identificados de influir deliberadamente sobre las comunidades armenias fuera del país. “Hay fuerzas que día y noche se ocupan de desarrollar y presentar los temas en forma negativa e influyen o influencian psicológicamente en la diáspora e incluso en la relación con Armenia”, afirmó, al justificar las visitas oficiales y encuentros con instituciones comunitarias como una tarea política necesaria.

Las declaraciones del Alto Comisionado se producen en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas del régimen de Nikol Pashinyan, caracterizado por la represión de la oposición política, el hostigamiento a la Iglesia Apostólica Armenia y el encarcelamiento de dirigentes opositores y clérigos.

Semanas atrás, Zareh Sinanyan se reunió con jóvenes estudiantes armenios de California donde declaró que "Artsaj no es nuestra, hay que cerrar la página" y que "la liberación de prisioneros de guerra y de presos políticos es secundaria". Además, advirtió que "la diáspora no tiene nada que hacer en la política armenia".

La polémica visita de Sinanyan a Sudamérica

En abril de 2024, Sinanyan respaldó públicamente la propuesta del diputado oficialista Andranik Kocharyan de “tener los nombres de todos los armenios sometidos a genocidio y verificar dónde, cómo y bajo qué condiciones fueron asesinados”. “Me gusta mucho lo que dijo el señor Kocharyan porque en realidad este es el comienzo de una realización mucho más científica y objetiva del debate sobre el genocidio”, declaró entonces, en una afirmación que fue ampliamente cuestionada por coincidir con los argumentos negacionistas del Estado turco.

En 2022, Sinanyan había planteado: “¿Qué ganamos con el reconocimiento internacional del genocidio? Cuando miramos la guerra de 44 días en 2020, no vi qué valor adicional le dio a Armenia el reconocimiento internacional del genocidio”. En otra oportunidad, llegó a calificar de “traidores” a los miembros de la diáspora que criticaban a funcionarios del gobierno armenio.

Durante su visita a Sudamérica en noviembre de 2024, marcada por el boicot de la FRA, HOM, Homenetmen y Hamazkaín, Sinanyan descalificó públicamente a medios que difundieron sus declaraciones previas. “No crean lo que dice Zartonk Media, ellos escriben lo que sus dueños les dicen que escriban”, respondió ante cuestionamientos en Buenos Aires, sin retractarse de sus palabras sobre el Genocidio Armenio.

Cuando estas prácticas fueron denunciadas por la FRA-Tashnagtsutiún y por otras instituciones tradicionales de la diáspora, referentes cercanos al oficialismo acusaron a la organización de “mentir” y de “desinformar” a las comunidades armenias en el exterior, una acusación que las palabras de Sinanyan parecen reforzar.

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