Ilham Aliyev llamó “criminales de guerra” a los exlíderes de Armenia y anunció más militarización: “Debemos ser siempre diez veces más fuertes que ellos”

02 de octubre de 2026

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, afirmó este 2 de octubre en Bakú, durante el 8º Congreso del gobernante Partido Nuevo Azerbaiyán (YAP), que “los anteriores líderes de Armenia son todos criminales de guerra y deben cumplir sus condenas”, mientras reivindicó las operaciones militares azerbaiyanas de 2020 y 2023 contra la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), reconoció que Bakú realizó acciones militares para preparar la ofensiva final y anunció que el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas continuará como una de las principales prioridades de su gobierno.

Aliyev presentó nuevamente la guerra de los 44 días de 2020 y la ofensiva azerbaiyana de septiembre de 2023, que terminó con el desplazamiento forzado de la población armenia de Artsaj, como dos “victorias militares” y estableció el 8 de noviembre y el 20 de septiembre como fechas centrales de la narrativa estatal azerbaiyana.

“Los anteriores líderes de Armenia son todos criminales de guerra y deben cumplir sus condenas”, declaró Aliyev, sin diferenciar responsabilidades individuales ni mencionar en ese tramo de su discurso condenas judiciales contra los exmandatarios armenios.

El presidente azerbaiyano extendió además las acusaciones al actual gobierno de Nikol Pashinyan. “El actual gobierno armenio formuló reivindicaciones territoriales contra nosotros, intentó insultar al pueblo azerbaiyano y atentó contra su dignidad con declaraciones inapropiadas e incivilizadas. En otras palabras, nunca debemos olvidar todo esto”, afirmó.

El discurso recurrió así a una estructura de propaganda espejo: presentó a Armenia como la parte agresora y a sus antiguos dirigentes como “criminales de guerra”, mientras describió las operaciones militares realizadas por Azerbaiyán como acciones legítimas y “gloriosas victorias”.

Después de afirmar que Azerbaiyán actuó para restablecer su integridad territorial, reconoció que entre la guerra de 2020 y la ofensiva de septiembre de 2023 su gobierno desarrolló deliberadamente nuevas acciones militares para modificar la situación sobre el terreno y preparar las condiciones para alcanzar sus objetivos.

“Mejoramos considerablemente nuestra posición estratégica en la región de Karabaj y realizamos varias operaciones militares exitosas”, declaró. Según Aliyev, esas operaciones “fueron de muy corta duración” y tuvieron como objetivo “condicionar el 20 de septiembre y lograr nuestros objetivos con mínimas pérdidas”. En el mismo tramo sostuvo que esas acciones sirvieron para “fortalecer aún más la base legal para tomar el control total de la región, neutralizar y desarmar a las fuerzas armadas ilegales”.

El 19 de septiembre de 2023, después de nueve meses de bloqueo de Artsaj, Azerbaiyán lanzó una ofensiva militar contra la región. Tras el ataque, la población armenia fue desplazada por la fuerza y Artsaj quedó despoblada de sus habitantes armenios nativos.

Aliyev utilizó durante su intervención la denominación azerbaiyana de “operación antiterrorista” para referirse a aquella ofensiva y celebró el resultado como la recuperación plena de la soberanía de Azerbaiyán.

Aliyev afirmó que “hoy no hay conflicto entre Azerbaiyán y Armenia, no hay guerra, hay calma en las fronteras”, recordó que existe un acuerdo de paz rubricado y destacó incluso el comienzo del comercio bilateral. Inmediatamente después explicó que una de las principales tareas de Azerbaiyán será aumentar su poder militar y sostuvo que su país debe conservar una superioridad permanente sobre Armenia. “Nunca debemos olvidar esto, debemos estar alerta y debemos ser siempre diez veces más fuertes que ellos cada día. Tal como es hoy, será mañana”, afirmó.

Aliyev anunció además que las cuestiones militares y de seguridad continuarán ocupando un lugar prioritario en el presupuesto estatal y señaló que se destinarán aproximadamente 9.000 millones de manats a esos rubros.

El presidente justificó la decisión por la situación internacional y sostuvo que Azerbaiyán debe estar preparado “cada día para responder a cualquier provocación militar”. La retórica se endureció nuevamente cuando se refirió al vínculo histórico con los armenios. Aliyev acusó al pueblo armenio de “ingratitud” y afirmó que los armenios “nos apuñalaron por la espalda”. “Así que no era la primera vez en su historia. Habían hecho lo mismo un siglo antes en otro lugar”, agregó, una referencia indirecta a la retórica negacionista empleada por el Gobierno de Turquía, que justifica el Genocidio Armenio al hablar de una supuesta traición armenia contra el Imperio Otomano.

Más adelante, mientras afirmó que Azerbaiyán decidió detener sus operaciones militares para evitar un mayor derramamiento de sangre, Aliyev introdujo una referencia directa a la capital armenia. “No hay lugar para las emociones en la política. Si nos hubiéramos dejado llevar por las emociones, hoy, probablemente, se habría erigido el tercer Arco del Triunfo en el centro de Ereván”, declaró.

Aliyev también defendió la ampliación del aparato ideológico estatal y afirmó que Azerbaiyán debe protegerse no solo de amenazas militares, sino también de lo que denominó “provocaciones ideológicas”. Planteó que los integrantes del Partido Nuevo Azerbaiyán deberán ocupar un papel central en esa tarea y cuestionó especialmente los medios y plataformas en idioma azerbaiyano que funcionan desde otros países.

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