El Colegio Armenio Jrimian celebró su noveno Festival de Danzas con “Migrar Bailando”

02 de noviembre de 2026

El Colegio Armenio Jrimian realizó el sábado 31 de octubre, a las 19, su noveno Festival de Danzas, “Migrar Bailando”, en su sede de Choele Choel 555, en Valentín Alsina, partido de Lanús, provincia de Buenos Aires, para difundir las danzas tradicionales armenias y recorrer la historia de la comunidad del barrio.

El festival, presentado también bajo la denominación en armenio “Հայկական պարի փառատօն”, regresó después de un período de ausencia y reunió a estudiantes, exalumnos, docentes, familias y personal de la institución. La propuesta combinó danzas, actuaciones y testimonios sobre la llegada de los armenios a Buenos Aires y la formación de la comunidad en Valentín Alsina.

“Esta noche vamos a contar una historia. Es la historia de la migración de los armenios que llegaron a Buenos Aires, y más específicamente a este barrio, a Valentín Alsina. Esta es una historia singular, pero no una historia única”, comenzó la locución de bienvenida.

La directora del Secundario, Sandra Raubian, expresó a Diario Armenia que “el Festival de danzas en Jrimian siempre es una fiesta: de la cultura armenia, del sentimiento de comunidad, del encuentro de generaciones, del trabajo conjunto de diferentes promociones de ex alumnos, estudiantes, docentes, personal auxiliar, familias”.

“Emociona, conmueve, reconforta, arriba y abajo del gigante escenario en nuestro patio. Es la muestra de una Institución que camina, como decimos desde hace mucho: que tiene raíces y alas”, agregó.

Raubian también les dedicó un mensaje manuscrito a las exalumnas que regresaron al colegio para bailar: “Ustedes vuelven cada una a su manera y el cole se hincha de satisfacción”. En la carta, firmada como “La dire”, expresó su agradecimiento por el vínculo que mantienen con la institución: “Les agradezco tanto que sigan conmoviéndome con el amor que brindan”. La directora también les anticipó cómo viviría su presentación: “Una vez más y como siempre, brillarán en el escenario y yo me emocionaré, orgullosa, desde abajo”. Al pie del mensaje, les dejó una consigna que retomó de sus charlas de vestuario: “Bailen con el alma”.

Durante la jornada, el representante de la Comisión Directiva y exalumno de la institución, Alejandro Chahpazian, dio la bienvenida a los presentes y se refirió al encuentro de las distintas generaciones de la comunidad educativa. “Es una enorme satisfacción ver nuestro colegio lleno de familias, alumnos, docentes, ex alumnos y amigos. Verlos reunidos alrededor de la música, de la danza y de nuestra cultura es, quizás, una de las mejores maneras de expresar lo que significa Jrimian”, manifestó.

Al vincular la propuesta del festival con la historia del barrio, señaló: “Porque sabemos que nuestra querida Valentín Alsina se construyó gracias al trabajo y esfuerzo de miles de inmigrantes de distintas nacionalidades”. Sobre el lugar del colegio en ese proceso, expresó: “Un colegio que nació de la necesidad de preservar nuestra identidad y que, con el paso del tiempo, se convirtió en mucho más que una institución educativa: se convirtió en un espacio de encuentro, de pertenencia y de construcción de futuro”.

“Pero también tenemos que entender que honrar nuestra historia no significa solamente recordar lo que hicieron quienes nos precedieron. Significa asumir la responsabilidad de continuar esa obra, de fortalecerla y de prepararla para los próximos años”, sostuvo Chahpazian. “Porque el mejor homenaje que podemos hacerle a quienes construyeron Jrimian es seguir construyéndolo”, añadió.

El representante de la Comisión Directiva describió el trabajo junto con la Federación Revolucionaria Armenia (FRA - Tashnagtsutiún) para impulsar un colegio “que preserve sus valores y su identidad armenia, pero que al mismo tiempo esté preparado para los desafíos educativos, sociales y tecnológicos del futuro”. “Queremos una escuela que forme buenas personas, ciudadanos comprometidos, jóvenes con herramientas para desenvolverse en el mundo, pero también con sensibilidad, solidaridad y respeto por los demás”, afirmó.

Entre los proyectos de la institución, mencionó la incorporación de equipamiento para el nivel secundario: “Hace poco tiempo inauguramos una nueva sala de tecnología para nuestro nivel secundario, equipada con 20 computadoras de última generación”.

“También estamos fortaleciendo el espacio deportivo y social del colegio. En ese sentido, junto con Homenetmen, este año inauguramos el Club Jrimian. Una propuesta extra escolar para todas las edades”, detalló. En relación con las actividades deportivas, agregó: “Como broche del trabajo realizado, este octubre participamos de los juegos Navasartian en Montevideo llevando una delegación de alumnos, ex alumnos y familias”.

Chahpazian también se refirió a las propuestas abiertas al barrio: “Salimos por las calles con la corre caminata y con el EXTEAR que es la exposición de cultura armenia, mostrando lo que nuestros alumnos realizan en la escuela”. Además, destacó la continuidad de La Cocina del Jri, en la que las familias y los estudiantes trabajan para reunir fondos para el viaje a Armenia.

En ese marco, anunció una nueva iniciativa destinada a otras generaciones de la comunidad: “También queremos ampliar esa experiencia y fortalecer los vínculos entre generaciones. Por eso estamos organizando un viaje grupal a Armenia destinado a ex alumnos y padres de nuestra comunidad”.

“Porque creemos que Armenia no tiene que ser solamente un destino para nuestros estudiantes. Tiene que ser también un lugar de reencuentro para quienes pasaron por estas aulas y para las familias que forman parte de la vida del colegio”, explicó.

“Hay algo que queremos destacar especialmente: todos estos proyectos tienen sentido porque detrás de ellos hay una comunidad”, sostuvo Chahpazian, quien agradeció a los docentes, directivos, personal del colegio, organizadores, estudiantes, familias y al Municipio de Lanús.

Al referirse al próximo centenario de la institución, planteó: “Nos acercamos a los cien años del colegio Jrimian y queremos que ese aniversario no sea solamente una celebración del pasado. Queremos que sea el punto de partida de una nueva etapa”.

“Una etapa en la que nuestros alumnos encuentren cada vez más oportunidades; en la que las familias se sientan parte de esta gran comunidad; en la que nuestros ex alumnos sientan la escuela como su casa y en la que las nuevas generaciones puedan seguir encontrando en esta escuela un lugar para aprender, crecer y construir su futuro”, agregó.

Por su parte, el director general del colegio, Juan Karagueuzian, explicó la incorporación de entrevistas a integrantes de la comunidad como parte del espectáculo: “Se nos ocurrió incorporar testimonios reales a este relato histórico. Hoy pusimos tres pedacitos nada más, pero las entrevistas enteras estarán disponibles pronto en nuestras redes”.

“Cristian Torosian nos contó la historia de su familia y de su oficio de 4ta generación, la fotografía. Oriort Selnaz nos contó su historia familiar y su legado como oriort de armenio de Jrimian durante décadas. Y la Duma… la profe María Doumanian, nuestra vecina, que contó su historia, la del barrio y de los cimientos de esta comunidad y de esta escuela”, detalló el director. También anticipó la continuidad de esa iniciativa: “Queremos ir por más testimonios, que iremos a buscar próximamente”.

Karagueuzian retomó uno de los ejes del espectáculo: “Vuelvo a la pregunta del comienzo… ¿somos los armenios inmigrantes o más bien refugiados? Técnicamente somos refugiados, porque nuestros abuelos se vieron obligados a dejar su patria, algunos cuando tenían pocos años de edad. Pero nos transformamos en migrantes, desde el lugar más positivo, productivo y comunitario posible”.

“Como pasa con otros pueblos que vinieron a este barrio, llevamos con orgullo el mote migrante, porque honramos a quienes quedaron atrás, recordamos a los que fueron pioneros, ejercitamos nuestra memoria, disfrutamos nuestra identidad reconstruida y recreada y sostenemos instituciones que, también con orgullo, gozan de una hermosa y potente diversidad”, añadió.

Al referirse a la participación de los exalumnos y las exalumnas, que integraron tanto las presentaciones de danzas como las tareas de recaudación, sostuvo: “Este Colegio generó y genera ese sentido de pertenencia, que queremos seguir fomentando y sosteniendo en el tiempo: Jrimian es la casa de todos los que alguna vez pasaron por acá”.

“Seguimos, desde la Escuela y desde las actividades fuera del horario escolar, fomentando una idea de comunidad, animando la idea de encontrarnos en un lugar cuidado, productivo y con valores”, expresó. Sobre los orígenes de la institución, agregó: “Jrimian surgió como una escuela de Comunidad, como una red de contención para los vecinos y paisanos. Hoy lo sigue siendo, y lo seguirá siendo rumbo al centenario”.

La preparación del festival involucró a docentes, estudiantes, familias, exalumnos y personal de la escuela. En el saludo final se realizó un reconocimiento a las docentes de danzas armenias Melanya Badalyan, Carolina Goutmann Kozigian, Carolina Vera Djemdjemian y Elizabeth Baleani, y a los profesores invitados Armen Kniasian y Natalia Akgulian.

El grupo de actores y actrices que preparó la animación y conducción bajo la dirección de Elizabeth Baleani estuvo integrado por Facundo Álvarez, Felipe Arzouyan, Isabella Campos, Julia Castroagudin, Iara Díaz, Felipe Digon Nayir, Máximo Flores, Micaela Gómez, Bautista Herrero Schachbasian, Máximo Luján, Damián y Lucio Marote Martinelli, Isabella Papagno, Santiago Parola, Julia Pietrosanto Adra, Máxima Porcellana Tobares, Alma Quintela Toursarkissian, Thiago Silva y Lucía Vergara López.

La locución en vivo estuvo a cargo de Laura Mauceri, directora de Primaria, mientras que las voces grabadas correspondieron a Edgardo Kevorkian y a la exalumna Micol Nalbandian. Tiago Pérez Castro y Natalí Kevorkian realizaron las gráficas y los videos.

Karagueuzian reconoció especialmente a Ana Gladys, Natalia y Yanet por la confección de los vestidos y trajes: “Para continuar con los agradecimientos, este evento no se podría haber realizado sin la ayuda fundamental de tres mujeres, que nos dieron su tiempo y su saber específico para confeccionar los vestidos y trajes”. El director también agradeció las tareas de organización, costura, planchado, cuidado y maquillaje que asumió el personal del colegio, y mencionó a Edu, Mechi y Matías, del equipo de mantenimiento.

“Quiero felicitar y agradecer a nuestra comisión directiva, a nuestro equipo directivo, a Sandra, a Laura, a Gabi, y a nuestras coordinadoras de armenio Silvia, Analía y Natalí”, expresó.

Entre las colaboraciones para la realización del festival, el director agradeció a las personas y empresas que realizaron aportes económicos y al Municipio de Lanús por su apoyo. La Biblioteca Sarmiento facilitó fotografías históricas del barrio, mientras que el Colegio Mekhitarista y el Conjunto de Danzas Nairí de HOM prestaron vestidos para las presentaciones.

El patio gastronómico contó con las preparaciones de las familias de cuarto año que participan del proyecto La Cocina del Jri, cuya recaudación contribuye al viaje de estudios a Armenia de 2027. También participaron exalumnos y exalumnas, con la venta de bebidas a beneficio del colegio, y las integrantes de HOM, que ofrecieron dulces y café.

Durante el encuentro, Karagueuzian convocó a acompañar las propuestas gastronómicas de La Cocina del Jri y anunció su próxima cena para el 13 de noviembre.

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