El Consejo Nacional Armenio Mundial pidió que se rechace la candidatura del diplomático turco Feridun Sinirlioğlu a la ONU por negacionista del Genocidio Armenio

06 de noviembre de 2026

El Consejo Nacional Armenio Mundial (Armenian National Committee - International) solicitó el 6 de noviembre a los integrantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a los gobiernos de todos los Estados miembros que rechacen la candidatura del diplomático turco Feridun Sinirlioğlu, actual secretario general de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), para ocupar el cargo de secretario general de la ONU. En una declaración difundida desde Ereván, la organización cuestionó sus antecedentes de negacionismo del Genocidio Armenio, su actuación durante la guerra de Azerbaiyán contra la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) en 2020 y sus declaraciones sobre una posible intervención internacional contra el Catholicos de Todos los Armenios.

El pronunciamiento respondió a la decisión del gobierno de Turquía de postular a Sinirlioğlu para dirigir las Naciones Unidas, un cargo que, según el Consejo Nacional Armenio Mundial, exige independencia política, imparcialidad y un compromiso inequívoco con la prevención de los crímenes de lesa humanidad.

“El secretario general debe ser un guardián imparcial de la Carta de las Naciones Unidas y la primera voz del mundo contra las atrocidades masivas”, sostuvo la organización.

Sin embargo, advirtió que la trayectoria del diplomático turco demuestra lo contrario, al señalar que dedicó décadas a impulsar la política exterior de Ankara, incluida la negación del Genocidio Armenio en documentos oficiales de las propias Naciones Unidas.

Uno de los principales antecedentes mencionados corresponde al 16 de octubre de 2020, cuando Sinirlioğlu ejercía como representante permanente de Turquía ante la ONU.

En esa fecha, el diplomático firmó una carta dirigida al secretario general de Naciones Unidas, registrada bajo el número A/75/525–S/2020/1024, en la que sostuvo que los acontecimientos de 1915 no constituyeron un genocidio y que continuaban siendo objeto de un “debate legítimo”.

El Consejo Nacional Armenio Mundial destacó que la comunicación fue presentada apenas tres semanas después del comienzo de la ofensiva militar lanzada por Azerbaiyán contra Artsaj, el 27 de septiembre de 2020.

En el mismo documento, Sinirlioğlu calificó de “infundadas” las informaciones sobre la presencia de combatientes extranjeros en la zona del conflicto, pese a que, según recordó la organización, Rusia, Francia y Estados Unidos habían confirmado el despliegue de mercenarios sirios.

La carta también acusó a organizaciones de la diáspora armenia de trasladar combatientes al frente de batalla “bajo la cobertura de actividades benéficas”, sin presentar pruebas que respaldaran esa afirmación, según denunció ANC-International.

La organización vinculó estas posiciones con las consecuencias posteriores de la política militar de Azerbaiyán, que incluyeron el bloqueo de nueve meses y la ofensiva de septiembre de 2023 que provocó la limpieza étnica y el desplazamiento forzado de más de 100.000 armenios de Artsaj.

El comunicado recordó además que los antecedentes de Sinirlioğlu en materia de negacionismo del Genocidio Armenio se remontan a su desempeño como subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía.

En 2010, el diplomático viajó a Washington para realizar gestiones contra una resolución de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que reconocía el Genocidio Armenio.

Posteriormente, el Ministerio de Relaciones Exteriores turco acusó al Tribunal Constitucional de Armenia de introducir condiciones previas en los protocolos de normalización entre Armenia y Turquía. Según ANC-International, Ankara utilizó ese argumento para obstaculizar la ratificación de los acuerdos.

Otro de los episodios mencionados ocurrió en julio de 2026, cuando Sinirlioğlu, ya al frente de la OSCE, mantuvo una conversación con interlocutores a quienes creía representantes del primer ministro de Armenia.

De acuerdo con el comunicado, el diplomático manifestó su disposición a “examinar” de qué manera la OSCE podía colaborar con la destitución del Catholicos de Todos los Armenios, máxima autoridad de la Iglesia Apostólica Armenia.

La organización señaló que cuatro entidades internacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos y la libertad religiosa condenaron esas declaraciones por considerarlas incompatibles con las responsabilidades de su cargo y le reclamaron que se retractara.

Este antecedente adquirió especial relevancia en el contexto del enfrentamiento entre el gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan y la conducción de la Iglesia Apostólica Armenia.

El Consejo Nacional Armenio Mundial también cuestionó la independencia que Sinirlioğlu podría ejercer al frente de Naciones Unidas debido a su estrecha relación política con el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, quien impulsó personalmente su candidatura.

La declaración recordó que el artículo 100 de la Carta de las Naciones Unidas establece que el secretario general y el personal de la organización no deben solicitar ni recibir instrucciones de ningún gobierno.

En ese sentido, ANC-International advirtió sobre los potenciales conflictos de intereses que surgirían en cuestiones internacionales donde Turquía desempeña un papel directo, particularmente Chipre, el Cáucaso Sur, Siria y Ucrania.

La organización mencionó especialmente la situación de Chipre, donde Turquía mantiene bajo ocupación más de un tercio del territorio de un Estado miembro de Naciones Unidas, pese a las resoluciones del Consejo de Seguridad.

El pronunciamiento señaló que el secretario general de la ONU tiene responsabilidades diplomáticas en la búsqueda de una solución al conflicto chipriota, lo que plantea interrogantes sobre la independencia de un candidato estrechamente vinculado con el gobierno turco.

“El secretario general habla en nombre del mundo sobre la Convención contra el Genocidio”, sostuvo ANC-International.

La organización agregó: “La ONU no puede estar dirigida por un hombre que negó un genocidio en papel membretado de Naciones Unidas y que dedicó su carrera a trabajar para silenciar la verdad sobre el primer genocidio del siglo XX”.

En su declaración, el Consejo Nacional Armenio Mundial formuló tres pedidos concretos.

En primer lugar, solicitó a los integrantes del Consejo de Seguridad, especialmente a sus cinco miembros permanentes, que no respalden la candidatura de Sinirlioğlu en las votaciones preliminares ni en la recomendación formal del organismo.

En segundo término, pidió a todos los Estados miembros de Naciones Unidas que exijan a los aspirantes al cargo antecedentes claros en materia de prevención del genocidio y un compromiso con la independencia institucional establecida en el artículo 100 de la Carta de la ONU.

Finalmente, reclamó al propio Sinirlioğlu que aclare públicamente si mantiene las afirmaciones negacionistas sobre el Genocidio Armenio incluidas en su carta de octubre de 2020 y si se retractó de su ofrecimiento de colaborar con la destitución del jefe de la Iglesia Apostólica Armenia.

El Consejo Nacional Armenio Mundial también convocó a las comunidades armenias y a las organizaciones de la sociedad civil de distintos países a dirigirse a sus respectivos gobiernos y representantes para expresar sus preocupaciones sobre la candidatura.

“Confiar a esta persona el cargo más alto de las Naciones Unidas enviaría un mensaje devastador a los sobrevivientes de atrocidades masivas de todo el mundo”, advirtió la organización en su declaración.

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