La economía de Turquía se encamina hacia una “muerte lenta”

“Aunque quiera parecerse fuerte, Erdogan es débil”

17 de mayo de 2016

erdogan-qRT.- Después de que el presidente turco tomara todas las riendas del poder, la bolsa de Estambul empezó a perder progresivamente su valor, afirman al unísono los expertos del periódico digital estadounidense Al-Monitor.

La dimisión del primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoglu, que se produjo el pasado 5 de mayo, generó mucha incertidumbre en los mercados de valores. La bolsa de Estambul perdió un 8% de su valor en una semana. El curso del dólar, equivalente a 2,80 de liras turcas el 4 de mayo, subió hasta 2,97 en apenas un día. "Fue la primera vez desde 2001 que los mercados se vieron tan impactados por una brecha evidente entre el presidente y el primer ministro", señalaron los expertos del digital estadounidense Al-Monitor.

"Turquía se está transformando en un modelo asiático de estado con un líder arbitrario, donde las decisiones son tomadas por el presidente y un grupo limitado de consultores designados a dedo. El peligro radica en el debilitamiento del mecanismo de pesos y contrapesos y en el empeoramiento de la calidad de gobierno", argumentó Tim Ash, especialista del ‘holding' financiero japonés “Nomura”.

La acumulación de poder en manos de Erdogan, cuyo partido, el AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), cuenta con la mayoría absoluta en el Parlamento desde las elecciones anticipadas de 2015, puede derivar, según algunos expertos, en la introducción de enmiendas en la Constitución para otorgarle todavía más poderes al presidente.

Por otro lado, con la dimisión de Davutoglu, se están acentuando los efectos de la llamada “Erdoganomía”, centrada en el crecimiento de las infraestructuras, la inversión en el sector de la construcción y el consumo doméstico. En ese contexto se explica la presión repetida del mandatario al Banco Central de Turquía para que se reduzcan los tipos de interés, asegurando una menor inflación. La medida ha sido tildada por los especialistas como "contraria a la sabiduría convencional", en tanto que desmotiva a inversores extranjeros, cerrando la economía nacional en sí misma.

La tasa de crecimiento anual de Turquía disminuyó en los últimos cuatro años hasta un 3% en comparación con el promedio de los últimos 50 años, que se cifró en el 4,5%.

"Hay quienes piensan que el crecimiento puede ser impulsado mediante la reducción brusca de los tipos de interés. El tipo de interés real que ya se encuentra en un 1 o 2% es bastante bajo, de todas maneras. Este tipo de políticas contribuirán en adelante a la desaceleración del crecimiento económico. Si se cometen mayores errores, van a afrontar una recesión", auguró Seyfettin Gursel, director de investigación del Centro de Estudios Sociales y Económicos de la Universidad de Bahcesehir.

La situación actual puede ser diagnosticada como una "muerte lenta", alertó Kamil Yilmaz, profesor de Economía de la Universidad Koc.

"La economía de Turquía se ha ralentizado porque no supo poner en marcha reformas estructurales. Debido a los acontecimientos políticos en los últimos tres años, las inversiones casi han llegado a su fin. (…) Basta un choque desde el exterior o en el mismo país para que Turquía se sumerja en una crisis similar a la del año 2001", concluyó el experto.

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