Ceremonia religiosa y acto en Buenos Aires en conmemoración del 111º aniversario del Genocidio Armenio: “Mantener en alto la bandera de Artsaj es una afirmación de identidad, de dignidad y de resistencia”

El 24 de abril se conmemoró el 111º aniversario del Genocidio Armenio con una ceremonia religiosa en la Catedral San Gregorio El Iluminador, seguida de un acto conmemorativo frente al Monumento a los Mártires del Genocidio Armenio.
El acto fue organizado por Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) y contó con la participación de estudiantes de los colegios armenios de Argentina, funcionarios locales, representantes del cuerpo diplomático, dirigentes comunitarios y referentes religiosos. Entre los presentes estuvieron las diputadas nacionales Sabrina Ajmechet y Lilia Lemoine, el diputado Maximiliano Ferraro, el legislador porteño Waldo Wolff y el secretario de Culto de la Nación, Nahuel Sotelo. También participaron el embajador de la República de Armenia en Argentina, Hovhannes Virabyan, y la cónsul Ruzanna Azroyan.
El embajador Hovhannes Virabyan afirmó que “el 24 de abril no es simplemente una fecha, es el símbolo de nuestro dolor, de nuestra pérdida pero también de nuestra dignidad y de nuestro renacimiento”, y recordó que “en 1915 el Genocidio Armenio se cobró la vida de un millón y medio de personas, hombres, mujeres, niños y ancianos que fueron condenados a la muerte únicamente por ser armenios”.
El diplomático destacó el aporte de la diáspora y señaló que “los descendientes de esas familias sobrevivientes se convirtieron con el tiempo en científicos de renombre mundial, figuras de la cultura, médicos, deportistas, empresarios y sobre todo en personas resilientes y fuertes”. Además, subrayó que Armenia “continúa su camino hacia la paz, la convivencia digna y la estabilidad regional”.
En su discurso, el presidente de IARA, Pablo Sismanian, sostuvo que “el 24 de abril no es únicamente un día de memoria: es un día de conciencia, un día de responsabilidad y un día de compromiso” y remarcó que “genocidio negado es genocidio repetido”.
Sismanian vinculó la memoria histórica con la actualidad y afirmó: “En 2023, el pueblo armenio de Artsaj fue víctima de una limpieza étnica que obligó a más de 100.000 personas a abandonar sus hogares ancestrales”. En ese marco, agregó que “mantener en alto la bandera de Artsaj en nuestra comunidad es una afirmación de identidad, de dignidad y de resistencia frente a la injusticia”.
En el momento, al ver que un joven llevaba la bandera de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), Sismanian resaltó, ante el aplauso de los presentes: "A mí particularmente me llena de orgullo, pero también de responsabilidad. Desde nuestras instituciones, en cada acto, en cada conmemoración, en cada celebración tenemos que seguir levantando la bandera de Artsaj porque representa nuestra lucha". Durante el acto, la única institución educativa que llevó una bandera de Artsaj con sus abanderados fue el Colegio Armenio Jrimian.
El Presidente de IARA también destacó el rol de Argentina y recordó que “fue uno de los primeros países en reconocer oficialmente el Genocidio Armenio” y que este año se cumplen 20 años de la sanción de la Ley 26.199. “Esa ley no es solo un reconocimiento histórico: es un compromiso institucional del Estado argentino con la memoria, la verdad y la justicia”, afirmó.
Por su parte, el primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, obispo Aren Shaheenian, señaló que “el genocidio cometido en 1915 y 2023 no es solamente un asunto del pueblo armenio, sino de toda la humanidad” y sostuvo que “es deber de todos que no quede impune para que crímenes semejantes no se cometan contra ningún otro pueblo”.
El religioso remarcó la dimensión espiritual del recuerdo y expresó que “nuestro pueblo, confiando en sus valores, no se sometió, mantuvo los brazos firmes y no inclinó su cabeza”, al tiempo que agradeció a la Argentina “por su solidaridad histórica” y por el reconocimiento del Genocidio Armenio por los tres poderes del Estado.
Durante el acto también se leyó un mensaje de la Presidencia de la Nación que expresó: “Al recordar esta fecha, reafirmamos el compromiso con la memoria, la verdad y el respeto entre los pueblos, como valores fundamentales para la convivencia y la construcción de una sociedad más justa”.
En tanto, la diputada Lilia Lemoine, presidenta del Grupo de Amistad Argentina-Armenia, dijo en su discurso: "Nuestro país es un país católico, es decir, cristiano. Occidente se fundó sobre los valores judocristianos y actualmente en todo el mundo se persigue a cristianos por ser cristianos. Es una realidad que se dice poco".
"Armenia es el país cristiano más antiguo del mundo y representa en parte el corazón del cristianismo desde mi punto de vista. Y saber que es atacado por cómplices de los mismos que perpetraron el genocidio de 1915 y lo volvieron a hacer en 2020, es un silencio que me asusta y me preocupa. Yo los invito a que busquen quiénes son los cómplices, quienes no aceptan, quienes no admiten el genocidio de 1915, son los mismos que siguen agitando en contra de nuestros valores y el cristianismo".
El acto concluyó con una convocatoria a participar de la marcha organizada por los jóvenes de la comunidad hacia la residencia del embajador de Turquía, en continuidad con las actividades conmemorativas de la jornada.