Cuestionan a Macron por su rol durante la Cumbre Europea de Ereván: “Un descarado ejercicio de propaganda política”

15 de mayo de 2026

La visita del presidente francés Emmanuel Macron a Armenia en el marco de la VIII Cumbre de la Comunidad Política Europea provocó fuertes críticas desde sectores opositores armenios, que lo acusaron de haber respaldado políticamente al primer ministro Nikol Pashinyan y de ignorar deliberadamente las consecuencias de la pérdida de Artsaj y la situación interna del país.

La crítica quedó plasmada en una carta abierta publicada en el periódico francés Le Journal du Dimanche por Mikayel Minasyan, exembajador de Armenia ante la Santa Sede, quien calificó la visita como “un descarado ejercicio de propaganda política” a favor de Pashinyan a pocas semanas de las elecciones.

En el texto, Minasyan sostiene que Macron eligió “ver Armenia únicamente a través de la perspectiva de Nikol Pashinyan” y cuestionó que durante toda la visita haya ignorado a sectores de la sociedad armenia que responsabilizan al actual gobierno por la entrega de Artsaj.

Uno de los ejes centrales de la carta apunta directamente al reconocimiento de Artsaj como parte de Azerbaiyán realizado por Pashinyan en Praga en octubre de 2022, encuentro que contó con mediación europea y francesa. Según el exdiplomático, aquella decisión abrió el camino para el bloqueo de Artsaj, el hambre sufrida por la población armenia durante meses y finalmente la limpieza étnica consumada en septiembre de 2023. “Si para usted entregar la patria y el pueblo al enemigo es un acto de valentía, para nosotros es traición a la patria”, escribió Minasyan en respuesta a los elogios públicos de Macron hacia el Primer Ministro armenio.

La carta también cuestiona el silencio del mandatario francés frente a la situación de los desplazados armenios de Artsaj. Minasyan afirma que Macron no vio “a los desplazados maltratados y sometidos a la fuerza bruta en las calles de Ereván” porque “las barricadas policiales los mantenían fuera de su vista”.

Otro de los aspectos más duros del texto se refiere a la situación interna armenia y a la relación entre el gobierno y la Iglesia Apostólica Armenia. El exembajador acusa a Macron de haber ignorado deliberadamente la “persecución” contra el Catholicós de Todos los Armenios y denuncia que actualmente “cuatro arzobispos de la Iglesia Apostólica se encuentran encarcelados bajo cargos totalmente inventados y con motivaciones políticas”.

Minasyan también reprocha que Macron haya visitado el Memorial del Genocidio Armenio en Tsitsernakaberd mientras evitó pronunciarse sobre la destrucción de Artsaj, el desplazamiento forzado de más de 120.000 armenios y la situación de los prisioneros armenios detenidos en Bakú.

En la carta sostiene además que el mandatario francés fue mantenido alejado de toda manifestación crítica al gobierno y denuncia que durante su paso por Gyumri la policía impidió que fieles y vecinos pudieran acercarse al convoy presidencial para expresar sus preocupaciones.

Minasyan también criticó el respaldo de Macron al proceso de apertura de fronteras y normalización con Turquía y Azerbaiyán. Según plantea en la carta, hablar de integración y paz regional sin mencionar la limpieza étnica de Artsaj implica aceptar como hecho consumado el nuevo escenario impuesto por Bakú tras la guerra y el desplazamiento forzado de la población armenia.

Durante la Cumbre, los discursos oficiales de los mandatarios giraron alrededor de la paz y la estabilidad regional, con la sensación de que gran parte de la comunidad internacional ya decidió pasar a otra etapa dejando de lado la agresión de Azerbaiyán, la pérdida de Artsaj, los detenidos en Bakú.

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