Declaración de la comunidad armenia de Argentina en el 105º aniversario del Genocidio Armenio

22 de abril de 2020

La comunidad armenia de Argentina emitió un comunicado en el 105º aniversario del Genocidio Armenio en el que se remarcó que “la imposibilidad de realizar la marcha en el 105º aniversario no significa el abandono del reclamo de justicia y reparaciones”.

“Este año, desde casa, reclamamos y demandamos que Turquía asuma su responsabilidad reconociendo el Genocidio, abandonando la política negacionista y declarando su predisposición a reparar los daños morales y materiales que el crimen de lesa humanidad causó al pueblo armenio”, señala el texto de IARA – Instituciones Armenias de la República Argentina.

Luego de recordar que Argentina reconoce el genocidio como tal en sus tres poderes del Estado, el comunicado rememora también el trabajo de Leandro Despouy, fallecido en diciembre de 2019: “Esta singularidad argentina es el fiel reflejo de un Estado y una sociedad comprometida con la memoria, la verdad y la justicia, con personalidades de convicciones firmes como la del recientemente desaparecido Dr. Leandro Despouy quien, con importantes juristas del mundo, en 1985 derrumbó el negacionismo turco a través del informe de Benjamín Whitaker en la Subcomisión de Derechos Humanos de la O.N.U. Vaya un homenaje a su figura en el 105º aniversario del Genocidio Armenio”.

Comunicado completo:

Declaración de IARA en el 105º aniversario del Genocidio Armenio

La conmemoración del 105º aniversario del Genocidio Armenio perpetrado por el Estado turco-otomano entre 1915 y 1923 quedará en la historia como aquella que, por la pandemia COVID-19 y el imperativo de quedarse en casa, estará exenta tanto de manifestaciones multitudinarias como ceremonias religiosas, actos políticos y marchas de reclamo contra el negacionismo frente a representaciones diplomáticas turcas en todo el mundo.

Así como en Armenia y en países con comunidades armenias organizadas de la diáspora, también en la Argentina se han cancelado los actos en cumplimiento de la cuarentena vigente desde el 20 de marzo pasado.

Para hacer frente a la disrupción fenomenal del impacto global de COVID-19 en el mundo postpandemia, se necesitará un claro sentido de compromiso, inclusión y solidaridad no solo para evitar colapsos sociales sino -sobre todo- para construir una sociedad y un mundo mejor. Por ello, más que nunca, se torna importante mantener viva la memoria del Genocidio Armenio y defender la verdad ante la política negacionista de Turquía y su aliada Azerbaiyán.
Desde 1965, el Cincuentenario del Genocidio, el 24 de Abril ha dejado de ser un día de luto para transformarse en una expresión de compromiso con la Convención para la Prevención y Sanción del Delito del Genocidio de la ONU de 1948, a fin de impedir que el Genocidio Armenio sea un crimen “olvidado”.

Las sucesivas generaciones de armenios no olvidaron. Su compromiso con la memoria y la verdad se eternizó con la elección de la flor “No me olvides” como símbolo que nació en el Centenario; con el compromiso de luchar por la justicia y reclamar la reparación moral y material del crimen a Turquía, Estado heredero del Imperio Otomano, que hasta hoy niega el Genocidio. El reclamo de justicia y reparaciones siempre son parte de las conmemoraciones del 24 de Abril y se oye fuerte en las manifestaciones frente a la Embajada de Turquía.

Los sobrevivientes del Genocidio Armenio encontraron en la Argentina un país que los acogió y les brindó la posibilidad de integrarse plenamente y reconstruirse como comunidad. Pero probablemente ninguno de ellos haya imaginado que la Argentina se transformaría en el primer y único país que, hasta el momento, reconocería el Genocidio Armenio a través de sus tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. La declaración del presidente Raúl Alfonsín el 1º de septiembre de 1987; la Ley 26.199 adoptada por unanimidad en el Congreso y promulgada por el presidente Néstor Kirchner en 2007; y el fallo judicial del 1 de abril de 2011 son las tres instancias transcendentales que hacen del reconocimiento del Genocidio Armenio en la Argentina un caso único en el mundo.

Esta singularidad argentina es el fiel reflejo de un Estado y una sociedad comprometida con la memoria, la verdad y la justicia, con personalidades de convicciones firmes como la del recientemente desaparecido Dr. Leandro Despouy quien, con importantes juristas del mundo, en 1985 derrumbó el negacionismo turco a través del informe de Benjamín Whitaker en la Subcomisión de Derechos Humanos de la O.N.U. Vaya un homenaje a su figura en el 105º aniversario del Genocidio Armenio.

Nuestra memoria y nuestros reclamos siguen activos.

Sin memoria la negación de la verdad consagraría la impunidad del crimen.

Sin memoria no hay un futuro mejor para la humanidad.

La imposibilidad de realizar la marcha en el 105º aniversario no significa el abandono del reclamo de justicia y reparaciones. Este año, desde casa, reclamamos y demandamos que Turquía asuma su responsabilidad reconociendo el Genocidio, abandonando la política negacionista y declarando su predisposición a reparar los daños morales y materiales que el crimen de lesa humanidad causó al pueblo armenio.

Instituciones Armenias de la República Argentina – IARA
Abril de 2020

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