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Edificios históricos de Ereván ¿mutilados en el nombre del comercio?

Cuando el pasado es ignorado

Ereván (Gaguik Aghbalyan para Hetq).- Cuando hablamos de preservar monumentos culturales e históricos en Ereván, inmediatamente pensamos en esas casas históricas y sitios arquitectónicos que fueron destruidos por negligencia o por las máquinas de demolición.

¿Pero qué hay de esos edificios residenciales emblemáticos en Ereván frente a los que las personas pasan todos los días? Muchos son ahora casi irreconocibles, despojados de su apariencia anterior, como resultado de intervenciones arquitectónicas y los cambios de fachada comercial de los propietarios de locales comerciales.

Hay varios sitios emblemáticos en la calle Apovian, una arteria principal del centro de Ereván. Con los años, sus frentes han sido “bastardeados” a tal punto que poco queda de su antigua gloria.

Es el caso del edificio de Apovian al 31. Diseñado por el arquitecto Mark Grigoryan, este se pierde en unaNkar_1_erevan mezcolanza de boutiques, en las que cada dueño ha instalado escaleras, realizado modificaciones edilicias, y puesto letreros publicitarios.

De acuerdo con el artículo 38 de la Ley de Conservación y Uso de Monumentos Históricos y Culturales y Espacio Histórico, señala que estos sitios simbólicos pueden ser utilizados con fines comerciales siempre y cuando dicho uso se corresponda con el perfil del mismo, no dañe su estabilidad y no estropee su valor histórico, científico o artístico.

Erigido hace 78 años el edificio al 32 de esta misma calle está registrado como un punto de referencia de Ereván. Diseñado por el arquitecto Samvel Safarian, la denominada Casa de los Profesores también ha sido “modificada”. Las empresas más pequeñas brotan a su lado como hongos, con la tienda de ropa Zizzi y la sala de apuestas Toto frente a la vereda.

Nkar_3_erevanOtra monstruosidad ocurre en el 21 de la calle Nalbandian, la Casa Museo de Alexandr Spendiaryan, famoso compositor y director de orquesta. Cualquier transeúnte podría pensar que este tenía más que ver con salones de manicura y pedicura que con la música clásica.

Justo encima de la placa del músico, hay carteles que promocionan servicios de belleza, como cortes de pelo, cosmetología, etc. Los miembros del personal del museo le dijeron a Hetq que habían tratado durante años de eliminar tales anuncios, pero no lograron nada al respecto.

Karo Ayvazian, que dirige la Agencia de Preservación de Monumentos del Ministerio de Cultura de Ereván, confirmó que dicha cartera ha escrito al municipio de la capital, sugiriéndole que revise el permiso emitido para los carteles en la fachada del edificio.

“No nos oponemos a toda publicidad, pero los estándares deben cumplirse. Estas no deben menoscabar la apariencia arquitectónica. El municipio dice que revisará el asunto pero, como ve, el problema persiste. Nunca aceptamos su instalación. Pero el dueño de la tienda no tiene la culpa”, detalló.

Nkar_2_erevanPor su parte, el artículo 22 de la misma normativa afirma que todas las asignaciones de tierra y los proyectos de obras de ingeniería, agricultura u otros tipos de trabajo en estos sitios destacados deben ser aprobados por la agencia a cargo, es decir, el Ministerio de Cultura.

Entonces, ¿quién es el responsable del estado actual de estos edificios emblemáticos? Si estas modificaciones y cambios se realizaron con el consentimiento del ente regulador, entonces el ministerio es responsable. Si no, el municipio de Ereván tiene la culpa. Si el propietario de un negocio ha realizado cambios de cualquier índole, sin la aprobación de nadie, entonces ese individuo es responsable.

No es excusa decir que la supervisión es insuficiente para la preservación de estos lugares. En realidad no ha habido un enfoque unificado del gobierno sobre el asunto. Las estructuras se construyen y modifican prestando poca atención a la estética o a la ley.

Ayvazian, sin embargo, tiene una mirada optimista respecto de que las cosas se modificarán dado el reciente cambio de gobierno. “No podemos reemplazar lo que se pierde, pero podemos, en ciertos casos, corregir las cosas”, explica, señalando que los contratos de alquiler de estos edificios no deberían ser renovados en estas condiciones.

Dada su apariencia actual, también es posible que los lugares que hemos resaltado aquí puedan perder su status de históricos, lo que sería el colmo de la ironía.

 

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