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El presidente Sarkissian reclama acciones para regular los precios

Luego del alza de muchos impuestos

serge-PreciosEreván (RFE/RL).- El presidente de Armenia Serge Sarkissian expresó su preocupación por los últimos aumentos en el precio del combustible y de algunos alimentos en el país, y le pidió a su gobierno que busque formas de mitigar su impacto en la población.

En medio de una reunión de emergencia con altos funcionarios del estado, el mandatario instruyó también a los reguladores antimonopólicos para que tomen “medidas drásticas” contra el pequeño número de empresas que importan dichos productos a la nación.

Los precios de la nafta y el gas natural aumentaron aproximadamente un 5% los primeros días del año tras la entrada en vigor del nuevo Código Fiscal que exige mayores impuestos especiales sobre los combustibles, el tabaco y el alcohol. Además las autoridades fiscales comenzaron a recaudar este mes mayores tributos aduaneros para alrededor de cuarenta tipos de productos importados, incluidos el aceite comestible, la manteca y las aves de corral.

La alianza opositora Yelk dijo el lunes que reunirá a sus partidarios el 19 de enero en Ereván para protestar contra los aumentos de los precios. Por su parte, al abrir la reunión con el viceprimer ministro Vaché Gabrielyan, el ministro de Economía Surén Karayan y el jefe del Comité de Ingresos del Estado, Vartán Harutiunian, el líder armenio se refirió a fuerzas no identificadas e individuos que buscan “aprovechar la situación de alguna manera”.

En este punto, declaró además que el gobierno y la supuestamente independiente Comisión Estatal para la Protección de la Competencia Económica (CEPCE) deben examinar detalladamente a las “entidades económicas que tienen posiciones dominantes en los sectores de bienes de consumo”.

“Tenemos muchas formas de determinar si las fluctuaciones de los precios en el mercado resultan de procesos objetivos o de la codicia de las empresas”, agregó el presidente en declaraciones das a conocer por su oficina de prensa.

Sarkissian comentó además que el gobierno debería analizar la situación del combustible y decidir entonces si autoriza medidas más drásticas por parte del CEPCE. A su vez, le pidió a Artak Shaboyan, jefe de la comisión antimonopolio, que considere tomar medidas adicionales contra otras compañías que importan trigo y harina.

Las importaciones de carburantes, trigo y otros alimentos básicos a Armenia han estado bajo el control de un puñado de empresarios de alto nivel económico cercanos al gobierno y particularmente a Sarkissian. Respecto a esto, los políticos opositores y otros críticos de la gestión responsabilizaron directamente al mandatario por la existencia de este tipo de monopolios, pero varios funcionarios oficialistas negaron rotundamente que cualquier sector de la economía local trabaje de esta manera.

Los aumentos de precios y las consecuencias de los mismos se producen antes de que se anuncie quién ocupará el puesto de primer ministro a partir de abril. Karén Karapetian, que ocupa este rol actualmente, no participó de la reunión del miércoles en el palacio presidencial.

El gobierno defiende la suba impositiva

Tras la controvertida decisión de cambiar las tasas de impuestos a la renta personal, desde el oficialismo defendieron la medida y argumentaron que solo significará una mayor carga financiera para las personas que gozan de altos ingresos.

Con el nuevo código tributario, los impuestos pasaron del 26% al 28% para los ingresos mensuales que van desde 150,000 a 2 millones de drams, estableciéndola a su vez en un 36% para aquellos que ganan más.

La legislación de 800 páginas elogiada por el Fondo Monetario Internacional redujo al mismo tiempo estas tasas de un 24.4% a 23% para aquellos trabajadores que ganan menos de 150,000 drams mensuales.

Arminé Matosian, una importante funcionaria del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de Armenia, insistió en defender la medida en una entrevista que mantuvo con RFE/RL. En este sentido destacó el hecho de que aquellos ciudadanos cuyas ganancias oscilan entre los 150.000 y 280.000 drams, terminarán pagando menos, teniendo en cuenta el complejo método de cálculo utilizado.

Según estadísticas oficiales, el salario mensual promedio en Armenia se mantuvo en casi 188,000 drams (390 dólares) a partir de noviembre de 2017. Pese a lo expuesto por el gobierno, desde la oposición temen que los nuevos impuestos alienten a las empresas privadas a bajar los salarios de sus trabajadores.

Sin embargo, desde el FMI respaldaron los dichos del gobierno de que la nueva legislación mejorará la administración tributaria y permitirá a su vez una reducción en el gasto público.

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