Entrevista a la Presidenta de HOM Sudamérica

Graciela Kevorkian: “El protagonismo femenino siempre fue un factor determinante en HOM”

05 de febrero de 2020

Graciela Kevorkian, actual presidenta de HOM Sudamérica, es abogada y traductora pública de idioma armenio. Estudió en el Colegio Armenio Jrimian y en la Universidad de Buenos Aires. Por más de tres décadas trabajó en el Diario ARMENIA y también formó parte de muchas de las instituciones comunitarias. En HOM, por otro lado, comenzó su segundo período como presidenta de la Comisión Regional Sudamericana, mientras que del 2008 a 2015 integró la Comisión Central Mundial de HOM con sede en Boston, Estados Unidos.

—¿Cómo está organizada y cuál es la situación de las filiales?

—Las filiales realizan tareas solidarias en ámbitos armenios y no armenios, se relacionan con los colegios de las comunidades armenias, donde premian a los alumnos con mejores promedios y a los alumnos solidarios, interactúan con las demás instituciones comunitarias, colaboran con hospitales, familias carenciadas, comedores comunitarios, etc.

Un aspecto importante que debemos destacar es la necesidad de afianzar las filas, y buscar la forma de que las nuevas generaciones se sumen a nuestra organización en forma más espontánea. Creo que esta es una preocupación que atañe a muchas, por no decir todas las instituciones armenias, no sólo de esta región. Y asimismo hemos visto que es una problemática común también para instituciones u organismos no armenios.

Es un desafío que debemos analizar conjuntamente con las nuevas generaciones, involucrándolas de este modo a la esencia de nuestras organizaciones, y buscando la forma de comprender el modo más apropiado para avanzar en estos tiempos. Obviamente, siempre teniendo presentes los lineamientos institucionales, principios fundacionales y los objetivos de nuestra organización.

—¿Cómo fueron cambiando las tareas que hacían las voluntarias y cuál es el desafío para este nuevo decenio?

—Este año HOM está cumpliendo 110 años de vida a nivel mundial, lo que la hace la institución femenina armenia más antigua y más extensa por su alcance territorial. En Sudamérica HOM está presente desde el año 1933. Al ser una organización con principios y objetivos claros, a pesar de que se ha adecuado a los tiempos a través de las décadas y ha variado en ciertos aspectos, su esencia es siempre la misma. Cuando recorremos los archivos notamos que el espíritu voluntario y solidario mantiene la misma fuerza, el mismo entusiasmo. Cambian los métodos pero la esencia institucional es la misma. El desafío para estos tiempos es aprovechar lo que nos ofrece la actualidad, sea en tecnología, en conocimientos, en profesionalismo, y buscar la forma de aplicar las ventajas que surgen de todo ello en beneficio de HOM, en este caso.

—¿Cuáles son los proyectos y las metas para este período?

—La necesidad de la capacitación de las voluntarias, de las socias de HOM, tanto de quienes forman parte de alguna comisión como de las que no lo hacen, es un tema recurrente, no solo en temas relacionados a la historia, estructura y normativa de HOM, sino también a aspectos inherentes al voluntariado y a las organizaciones no gubernamentales. Otro tema recurrente es la difusión, en especial la necesidad de tener mayor llegada a las nuevas generaciones. Y sin lugar a dudas continuar con nuestra participación regional en los programas mundiales de HOM, como ser la Maternidad de HOM en Ajurián (Armenia), los Jardines de Infantes “Sosé” de HOM en Artsaj, el Programa de Padrinazgo de Huérfanos, el Programa Universitario de Huérfanos, las iniciativas en Djavajk, la ayuda a las comunidades armenias del Líbano y de Siria, entre otros, y en especial el Programa Visión 2020, cuyo propósito es afianzar el Fondo de HOM para poder ampliar el desarrollo institucional en todo el mundo. Porque las iniciativas de HOM tienen un alcance que abarca no sólo Armenia y Artsaj, sino también la diáspora entera. Así como nosotros como Región Sudamericana, al igual que otras regiones de HOM colaboramos, por ejemplo, con los huérfanos del terremoto de Armenia y de la guerra de Artsaj, con los soldados heridos o discapacitados como consecuencia de los conflictos bélicos en las fronteras armenias, del mismo modo se ayuda a los necesitados en las comunidades armenias del Líbano y de Siria, a las víctimas de catástrofes naturales en diversas partes del mundo, a nuestra Casa de Descanso, a alumnos universitarios y terciarios de nuestras región con la Beca de HOM, entre otros ejemplos.

—¿Cómo definirías al equipo de la nueva Comisión Regional?

—La Comisión Regional Sudamericana de HOM tiene once integrantes, de las cuales siete son de Buenos Aires, una de Córdoba, una de Montevideo, una de San Pablo y una de Osasco. Hemos iniciado nuestro período de gestión en mayo del año pasado. Es un grupo humano entusiasta y coherente, criterioso y sincero, que trata de afrontar las dificultades considerándolas desafíos para superar, que busca enaltecer la esencia institucional, y hace todo lo que está a su alcance para cumplir su rol lo mejor posible. La comunicación fluida existente entre las integrantes de la Comisión Regional Sudamericana es un factor importante para el desarrollo de su labor y de sus obligaciones. Cada quien cumple su rol y, en forma mancomunada, se coordina con éxito el quehacer general del grupo. Y es de destacar el espíritu de compañerismo, respeto y calidez que siempre está presente y que, sin dudas, posibilita emprender iniciativas y elaborar proyectos.

—HOM lleva adelante desde hace años la difícil tarea de manejar la única Casa de Descanso de la Argentina, una tarea altruista que fue pensada y creada con una inmensa visión a futuro. ¿Hay apoyo comunitario? ¿Qué problemáticas enfrentan hoy?

—Es una tarea altruista que, sin embargo, muchas veces se dificulta como consecuencia de diversos factores, entre ellos los vaivenes de la economía local. Al ser una institución de tamaña envergadura, cumplimos con requerimientos de la normativa vigente en relación a la especialidad gerontológica. Pero además de eso estamos avanzando en aspectos que nos permiten ir profesionalizando y mejorar el servicio que se brinda a los residentes. A pesar de ser la única institución de este tipo no sólo en la ciudad de Buenos Aires, sino en toda la Argentina, sin embargo la participación de la comunidad armenia en la Casa de Descanso de HOM podría ser mucho más activa. Entiéndase participación tanto al aspecto moral como material. Hay presencia de alumnos de colegios armenios, de integrantes de agrupaciones scouts y de otras instituciones de la comunidad que visitan periódicamente a sus abuelos, pero tal vez no haya una consciencia generalizada de que en ese hogar residen muchos adultos mayores que siempre están dispuestos a recibir con agradecimiento a quienes los visiten y compartan con ellos su tiempo. Y por supuesto que también es muy importante contar con aportes en el aspecto material, para sumarlos a los realizados por benefactores y colaboradores de la institución.

—¿Cuáles son los proyectos a largo plazo de los grupos de danzas?

—A través de los Conjuntos de Danzas Nairí y Shirag de la Comisión Regional Sudamericana, y Sasún de la Filial Sosé de HOM Córdoba, no sólo se posibilita la participación de jóvenes y adolescentes, sino asimismo la transmisión de las tradiciones y la cultura armenias. En el caso de Nairí, habiendo cumplido su 40° aniversario en el año 2018, han sido varias las generaciones que pasaron por el conjunto, y hoy nos vemos ante nuevos desafíos en pos de ampliar sus filas y difundir con mayor ahínco el profesionalismo de sus presentaciones.

—Hablanos sobre las reiteradas campañas de donación de sangre.

—Se cumplen siete años de la tradicional campaña de donación de sangre que organiza la Comisión Regional Sudamericana de HOM en conmemoración del Genocidio Armenio, en homenaje a nuestros antepasados que dieron sus vidas y en agradecimiento a estas tierras que recibieron a los sobrevivientes del Genocidio perpetrado por el Estado turco entre 1915 y 1923. En distintas oportunidades, la misma se ha organizado con la Red Transfusional del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para los hospitales municipales y con el Banco de Sangre del Hospital de Pediatría Garrahan. Es una iniciativa que, por si significado positivo y altruista, ha repercutido y también se lleva a cabo también en las demás comunidades armenias de Sudamérica.

—El protagonismo femenino dejó su huella en esta y en todas las comunidades armenias del mundo. ¿Creés que hay o hubo prejuicio en relación al rol de la mujer en nuestras colectividades? ¿Cómo ven las integrantes de la institución este fenómeno nuevo que aparece con más impulso para proponer transformaciones que nos lleven a una sociedad más igualitaria?

—El protagonismo femenino es una realidad palpable en la actualidad más que en otras épocas. Ello es así prácticamente en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de que en tiempos pasados la mujer había sido relegada a un segundo o tercer plano, pues sin dudas ha existido y existe prejuicio en relación al rol de la mujer, esa no fue una realidad que percibimos como HOM. Al ser la nuestra una organización femenina y de tanta antigüedad, el protagonismo femenino siempre fue un factor determinante en HOM. La historia de la institución tiene muchísimos ejemplos que dan fe de ello, sea en los años del Genocidio de 1915, cuando las voluntarias de HOM no midieron el peligro inminente y se lanzaron a los desiertos de Asia Menor para rescatar de manos de turcos, árabes y kurdos a los huérfanos armenios, o también durante la República de Armenia de 1918, cuando integrantes de HOM ayudaron al establecimiento del gobierno patrio y fueron factores fundamentales para su desarrollo, o incluso en la actualidad en las Repúblicas de Armenia y de Artsaj, donde los programas de HOM son determinantes a la hora de empoderar a la mujer. HOM particularmente no ha sufrido ese relegamiento de la mujer, que sí ha sido una realidad palpable en general e incluso en la actualidad. Pero considero que esa fortaleza de HOM puede ser un faro importante que guíe a la mujer en general para mostrarle aspectos hasta ahora vedados, y permitirle desarrollar su potencial y crecer.

HOM fue creada en el año 1910 en Nueva York por el joven dirigente de la FRA - Tashnagtsutiún, Eduard Agnuní. HOM Sudamérica se fundó en Buenos Aires el 13 de agosto del año 1933, a instancias del entonces director del Diario ARMENIA, Ren Vartanian. Actualmente, HOM Sudamérica cuenta con siete filiales: “Hasmig”, “Ashjén” y “Anahid-Maró” en Buenos Aires, “Sosé” en Córdoba, “Rupina” en Montevideo, “Arpi” en San Pablo, y “Masís” en Osasco. También administra la Casa de Descanso “Onnig Bodourian - Ohannés Diarbekirian”, que alberga a casi 60 personas mayores. Hoy en día, HOM, una organización independiente, humanitaria y filantrópica, cuenta con más de 15.000 socias y 220 filiales en 27 países. Además, participa en actividades de las Naciones Unidas desde el año 1975, y ya en el año 1978 recibió el estatus DPI.

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