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Harat Dink: “Pase lo que pase, nosotros seguiremos estando allí, codo a codo”

Entrevista de “Agos”

garo-paylan-1Estambul (Eduard Danzikian para “Agos”) Las Madres de los Sábados (Cumartesi Anneleri) es una agrupación que se reúne media hora, al mediodía de cada sábado en el barrio de Galatasaray en Estambul. Al estilo de las Madres de Plaza de Mayo (de hecho aseguran estar inspiradas en ellas) recuerdan a sus familiares desaparecidos con fotografías y carteles reclamando su aparición. Con sentadas pacíficas y vigilias silenciosas protestan por las desapariciones forzadas y asesinatos políticos en Turquía durante la asonada militar de 1980 y otros acontecimientos similares posteriores.

El día en que se cumplía la manifestación número 700, aniversario de suma importancia para todos aquellos que valoraban la lucha por los derechos humanos llevada adelante por este valeroso grupo de mujeres, en una decisión sorprendente el Ministerio del Interior de Turquía bloqueó la pacífica protesta. La represión que sobrevino a continuación dejó un saldo de casi medio centenar de personas detenidas, además de los golpes propinados a los manifestantes.

Harat Dink, hijo del asesinado periodista armenio Hrant Dink participó de la protesta y sufrió el acoso policial que intentó detenerlo, no pudiendo hacerlo por la intervención del diputado armenio Garó Paylan que se interpuso frente a los agentes con el fin de proteger su integridad física. Un periodista del periódico “Agós” le formulo una entrevista cuyos pasajes más salientes reproducimos a continuación.

Eduard Danzikian: “¿Cómo evalúa usted esta situación?, ¿Piensa acaso que estamos retornando al escenario político de los años noventa?

Harat Dink: Estas protestas se habían interrumpido entre los años 1999 y 2009. Por supuesto, lo sucedido en los últimos días es algo realmente sin sentido. Todos saben que estas pacíficas demostraciones tienen un propósito cierto. Entonces, ¿por qué motivo tuvieron que intervenir violentamente las autoridades? Veo un intento de suprimir completamente esta tradicional marcha. Es una muestra de intolerancia del gobierno. Probablemente existiera el temor de que fuera una protesta más masiva y que no fueran capaces de neutralizarla. Tal vez alguno de los culpables de estos hechos ejerció cierto tipo de presión sobre las autoridades para prohibir los actos. Pero ninguna de las especulaciones es importante para nosotros, era correcto estar allí y participar siendo fieles a la idea de justicia. Esto es esencial, o ¿este mismo sitio no fue también importante para los poderes del pasado? El gobierno exponía a sus masas los reclamos de justicia que aquí se hacían. Entonces, encontrarme ahí era mi mayor preocupación. Pero no solo estaba preocupado allí, también lo estoy por lo que sigue. Cómo puede adaptarse tan rápida una sociedad a las contradicciones de sus líderes.

Es cierto, muchos recuerdan las promesas hechas por Erdogán y su gobierno a las Madres de los Sábados. Él hablo en el Parlamento a los miembros de su partido sobre la desgracia de Berfo, una de las madres de este movimiento, y les hizo derramar un mar de lágrimas con su discurso. Y hoy, su propio ministro del Interior presiona a las Madres tratando de mostrarlas como herramientas del terrorismo. ¿Cómo interpretas ese desvío político de las autoridades?

Harat Dink: A menudo experimentamos esos desvíos. El gobierno dice primero algo y más tarde expresa otra cosa totalmente distinta. Aquí lo que nos parece sorprendente es cómo el pueblo es manoseado.Cuando el gobierno dice algo, le creen, pero cuando dice todo lo contrario, también le creen. Este fenómeno es también una peculiaridad que puede dar forma a nuestras futuras esperanzas o frustraciones. ¿Qué va a suceder? ¿A dónde van a llegar las cosas? Los que piensan como nosotros hace mucho tiempo que protestan contra este tipo de fenómenos. Para mí es importante saber cómo piensa la mayoría de la sociedad. ¿Con sus votos fortalecen este proceso? Todas las fuerzas están concentradas en una sola mano. El pueblo tuvo varias ocasiones para expresar su descontento, pero, ¿hizo algo para aprovechar esas oportunidades?

Aquel día se formó un escudo protector alrededor tuyo. Tal vez no sólo alrededor de tí, sino también de aquellos que protestaban, para salvarlos de las detenciones. En ese escenario vimos a los diputados Garó Paylan, Ahmed Sik, Hüda Kaya, Serpil Kemalbay y otros políticos. Sobre las imágenes de ese día se han hecho muchas especulaciones. Cómo interpretas ese episodio, donde gente de diferentes extracciones se encontraron en el mismo sitio con el mismo propósito?

Hace tiempo que comparto con esas personas los mismos principios democráticos. Por supuesto, hubo ese día un especial intento de protección hacia mi persona, seguramente por respeto al recuerdo de mi padre. Pero todos ellos son mis amigos de militancia. Como no podían detener a los legisladores, no se animaron a arrestar a los que estaban a su alrededor. Lucharon por cada uno de nosotros. Probablemente yo era el último y muchos trataron de detenerme. Pero en ese tipo de situaciones siempre prefiero ser una gota en el agua. No quiero recibir seguridad adicional por mi apellido o por mi padre. Por ese motivo siempre trato de cuidarme. Evito perder el eje del enfoque. Finalmente aquel día fueron detenidos tres familiares de Hassan Odjak. Son personas que luchan desde hace años buscando a sus hijos, hermanos u otros familiares. Debo tener mucho cuidado cuando me detengo junto a ellos. Nunca paso por delante de ellos. Hay un viejo dicho: “Dios no perturbe el orden”. Ahora estamos obligados a decir “el estado no perturbe el orden”. Ya no estamos en situación de conservar nuestro luto, hemos estado rodeados de tantos lutos… Pero pase lo que pase, seguiremos estando allí, codo a codo.

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